11 de diciembre de 2019 11/12/19
Por Paco Ventura
Esbargiments - RSS

Curiosidades

    Después de tres meses largos sin poder colaborar en la columna de Esbargiments por motivos personales, me puse, hace unos días, a hurgar entre los cajones del mueble del comedor. Allí encontré un programa de fiestas de La Misericordia del año 1.953 (Curioso programa de fiestas. Únicamente un toro el día antes de la festividad de la Patrona y luego, hasta el día 12, actos populares al “aire libre”) y otro de las fiestas de San Blas del año 1.955, igualmente curioso y entrañable.

    En este último, o sea, en el de las fiestas en honor a nuestro Patrón San Blas, encontré un artículo que, aunque no va firmado por persona alguna, se intuye que pudo ser redactado por alguien de la Comisión de Fiestas del Magnífico Ayuntamiento, o bien por el Secretario del mismo, para dar fe de lo que fue aprobado por el Pleno a propuesta de dicha Comisión de Fiestas. Como quiera que es un artículo que entiendo será bien aceptado por los lectores, otorgándome la venía para reproducirlo, me permito publicarlo en esta columna, esperando que nadie se moleste por ello.

    El artículo se refiere a nuestra FONT DE VI que copiado literalmente, dice así:

    “La font de vi”

    De entre todos nuestros festejos populares, destaca la “font de vi” como la más pintoresca; nota que aceptamos inconscientemente por su originalidad y como tradicional costumbre, sin darle más importancia que la de disponer para nuestras fiestas un número del programa que hemos “inventado” nosotros, como quien dice, para ser originales en nuestras cosas. Por todo ello es por lo que nos gusta que continúe en el programa este número de festejo; pero nos gusta hasta el extremo de que me atrevería a decir que el ochenta por ciento de los burrianenses no han visto en su vida “la font de vi” y los pocos que la vimos, ha sido tan de tarde en tarde que apenas guardamos en nuestra memoria los detalles más salientes.= Ninguna ocasión mejor que ésta para dar a conocer el origen de tal festejo y contribuir con ello a su mayor estimación.= En la época actual (entiéndase el año 1.955) encontramos todo nuestro término Municipal integrado por naranjos; nos encontramos con que todas nuestras actividades giran alrededor del dorado fruto, y hasta tal extremo estamos obsesionados por las cosas de la naranja, que ni siquiera nos paramos a pensar en lo que sería nuestro campo antes de conocerse comercialmente el naranjo. Parece como si la naranja fuese para nosotros el principio y el fin de nuestras cosas. Ahora bien, los que ya vamos acercándonos al medio siglo de existencia no hemos vivido otra cosa que la naranja, pero hemos llegado a tiempo de nacer con la oportunidad de poder escuchar de labios de nuestros abuelos, las narraciones y descripciones verídicas de los cultivos que en nuestros campos se ejecutaban.= Por testimonio de nuestros mayores sabemos que nuestro término daba toda clase de cosechas, obteniéndose todo el pan nuestro de cada día con el trigo suficiente, que se conservaba durante todo el año en “sitges” y en “oróns”, además de toda clase de verduras y tubérculos que en todas las estaciones del año alimentaban a personas y ganados.= Después de satisfechas las necesidades del estómago, se precisaba un complemento para las restantes necesidades de la vida, complemento constituido por las fuentes de ingresos obtenidas con los cultivos básicos de la economía local, con los cuales se obtenía lo que ahora, un poco “internacionalizado” llamamos “divisas”. Estos cultivos básicos eran la seda y el vino. Haciendo hincapié en el primero, diremos que conquistó días de gloria a nuestro pueblo, por la calidad de la seda, debida a los desvelos de aquellos burrianenses tan trabajadores y tan cuidadosos, que dedicaban las mejores habitaciones de sus casas para el criadero de gusanos de seda, y sus más caros desvelos al mismo de dichos insectos, con lo cual obtenían la estimación y el provecho del mercado de la seda.= Después, en los rudimentarios trabajos de aquella época para su industrialización, sentaron cátedra, por su competencia en el arte de “aufegar capell” y tejer la seda, cuya industria de telares a mano, dio fama a Burriana por la habilidad y destreza de sus “teixidors”. A tal grado de competencia y buen arte llegaron nuestros “teixidors”, que se llegó a utilizar la fibra de las pitas silvestres, confeccionándose con ella aquellos maravillosos “mocadors de pita”, que junto con los finos pañuelos de seda daban a nuestras abuelas el aire y el salero que por herencia directa adornan hoy a nuestras mujeres. Quisieron las circunstancias que se perdiese para Burriana aquella hermosa cátedra artesana que sus hijos conquistaron y sucumbiese a manos de la moderna industria a la que, por desgracia, no supimos adaptarnos.= Pues bien, como quiera que entonces se necesitaban tanto los caballos de carga, vulgarmente llamados “aques”, nació la fiesta de la “Cosa” en la que maridaban perfectamente la arrogancia y la virilidad de nuestros progenitores con la delicada feminidad y encanto de nuestras abuelas, siendo motivo de aquellas “corregudes de aques en el Camí la Cosa”, cuyos trofeos o “joies” alcanzaban varonilmente los entonces muchachos, con la ilusión de verlos después honrados sobre el pecho de la dama de sus ilusiones. Estos trofeos “joies”, consistían en valiosos y artísticos pañuelos grandes de pita o seda, cuyas fibras eran nacidas en Burriana y su manufactura debida a nuestros artesanos. De esta forma se hermanaba la fiesta de la seda con los festejos de nuestro glorioso patrono San Blas. Esta industria desapareció por el año 1.885, y su fiesta, apagada y decayente, va extinguiéndose en nuestros días.= De la misma manera que los de la seda celebraban su fiesta anual, también los vinateros establecieron la suya, no tan adornada ni vistosa, si se quiere con otra clase de público y otra clase de alegría, pero no por eso menos original ni menos alegre. Y del mismo modo que ahora vemos en los Nodos las fiestas de la vendimia con sus “Reinas y bellezas” representativas, con sus diferentes festejos y pretenciosas originalidades, los vinateros de Burriana, medio olvidado ya por la distancia de los siglos, establecieron la más ingeniosa y original fiesta vinícola que se conoce, inventando para mejor festejar a su glorioso patrono San Blas, nuestra tradicional “font de vi”.= Era costumbre que cada “culliter de vi” aportase su parte correspondiente de caldo a la fuente y como las aportaciones eran muchas se pasaba gran rato de comilona y jolgorios junto a la “font de vi” con la clásica “torrá de chulles” y “all i oli” a todo pasto.= En esta mañana de San Blas se concentraban alrededor de la “font de vi” los magnates de la economía y política local, que haciendo un alto en el camino en su siempre recargado trabajo, elegían la mañana del dia de su patrono para tirar la casa por la ventana y por cierto que no faltaban los motivos para cantos con anécdotas en los restantes días del año.= Estaba entonces Burriana en la edad del oro de su viticultura que culminó con el crédito del vino del Campo Romero, cuyas últimas cepas desaparecieron unos cuantos años atrás en un campito simbólico frente a la casilla de peones camineros de la carretera de Nules.= No obstante conservarse sentimentalmente aquel pedacito de suelo, que nada tenía que ver ya con la producción mercantil de la marca de vino denominada “Campo Romero”, sabíamos todos que el renombre de nuestros caldos aprovechó para que algunas industrias siguieran usando dicho nombre con sus caldos preparados a base del bouquet, que debían tener en su tiempo los verdaderos vinos del Campo Romero, con lo que nuestros vinos, seguían ganando batallas comerciales, aun después de desaparecidos.= Resumiendo lo dicho referente a la “font de vi”, hemos de convenir en que nuestra “font de vi” es el símbolo de una gloria burrianense que fue y que nosotros debemos conservar y dignificar en honor de nuestros antepasados y de Burriana misma.= A tal efeco, la Comisión de fiestas del Magnífico Ayuntamiento de Burriana, con la aprobación unánime del Pleno, acordó trasladar la hora acostumbrada de su funcionamiento, para mejor comodidad de todos los burrianenses que deseen contemplarla y a partir de este año tendrá lugar este festejo alrededor del medio día, después de verificado el “acompañamiento”.

    Así termina el artículo. Yo, por mi parte, considerándolo interesante, no hago más que darlo a conocer, esperando que algún Burrianero complete, si así lo estima conveniente, los comentarios de aquel articulista que en 1.955 dio a conocer, de forma escueta pero con sentimiento, aquello que a no dudar nos identificó durante mucho tiempo. ¿Pasará lo mismo con el naranjo? ¿Olvidaremos dentro de algunos años que en cierta época nos sacó de muchos apuros? Si nuestro crecimiento impide, en alguna ocasión, el cultivo del mismo, seamos capaces de dejarlo como símbolo, aunque solo sea como árbol ornamental en toda la extensión del Camino de Onda. Estoy seguro que lo mantendríamos más limpio que en la actualidad. ¡Es una simple sugerencia!

     5 comentarios
    Economista
    Economista
    27/11/2009 01:11
    Error

    Cometí un error, el teléfono actual de Lhardy es el siguiente; Tel.91 5222207 Nota; Hay que estar muy enterado para conocer el Mancobrunner, caray que nivelazo.

    ocultar
    Curiosidades
    Subir