17 de julio de 2019 17/7/19
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¿De qué sirven las comisiones de investigación?

Al inicio de la legislatura presente en el Congreso de los Diputados y tras el acuerdo entre Ciudadanos y el Partido Popular, uno de los puntos que resonó con más fuerza fue el de obligar a los populares a iniciar una comisión de investigación sobre la presunta financiación irregular de su partido. Una comisión de investigación parlamentaria no es más que una reunión de diputados de diversos partidos que se dedican a investigar, sin poder alguno de sanción ni de poder practicar pruebas, delitos. 

Dicho en otras palabras: jugar a ser jueces y fiscales. Cobrando, eso sí. 

Nuestros políticos parecen haber olvidado que su función principal es la de legislar y ejecutar. No en balde son ellos quienes conforman el poder legislativo y el poder ejecutivo. El poder judicial tal vez convenga más dejarlo para jueces y magistrados. Si de verdad los de Rivera tuvieran alguna pizca de sospecha de la financiación irregular del PP que creyesen delictiva su deber sería el de acudir a los juzgados y denunciarlo. Eso, el arremangarse y denunciar, fue lo que hicieron en su día partidos como el PSOE en Valencia contra varios casos de corrupción que afectaban a los populares, UPyD con Bankia y otras cajas, o también el movimiento 15M y el sindicato tan cuestionado Manos Limpias. 

Juzgar e investigar que juzguen los jueces, no los políticos. No vaya a ser que haya a quien le salga el tiro por la culata como le pasó al diputado valenciano Toni Cantó (Ciudadanos) cuando el ex presidente Francisco Camps le recordó sus alagos en tiempos no tan pasados. Los representantes públicos mejor que no se metan a juzgadores, respetemos la separación de poderes.