21 de octubre de 2019 21/10/19
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Derecho a techo

    Nos encontramos ante lo que posiblemente se pueda calificar como nueva burbuja inmobiliaria. Suben precios, reaparecen especuladores, fondos buitre, pisos turísticos y hasta mafias organizadas en hacer la vida imposible a propietarios con el fin de expulsarlos de sus casas. No en balde el hombre es el único animal que tropieza con la misma piedra dos veces, como si no hubiésemos aprendido nada de la pasada burbuja y sus nefastas consecuencias para todos aquellos, grandes y sobre todo pequeños, a los que atrapó. 

    No es de recibo que se esté expulsado del centro de las ciudades a todas aquellas personas, muchas de ellas jóvenes, que desean vivir en las ciudades, algo que por cierto es mucho más sostenible en términos de desplazamientos, pues evita tener que coger el coche en muchas ocasiones. Los pisos de alquiler turístico están reportando grandes ingresos a los propietarios de pisos que ya no los ofrecen en alquiler. Además, la turistificación intensa está provocando el desplazamiento de comercios, vecinos y generando que barrios como el del Carmen se deshabiten en pro de turistas que poca importancia le dan el estado del barrio. En este sentido la ciudad de Valencia puede convertirse en poco tiempo en una pequeña Barcelona, con ciudadanos expulsados a las áreas metropolitanas debido al elevado coste de la vida en el centro de las ciudades y unos barrios degradados a merced de mafias de todo tipo. Por ejemplo, los temidos narcopisos. 

    Para evitarlo es necesario regular la actividad turística, perseguir los pisos turísticos ilegales y no consentir que el dinero inmediato todo lo carcoma. Por el Derecho a techo. 

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