16 de septiembre de 2019 16/9/19
Por Francisco Planelles
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¿Qué hemos hecho mal los de mi generación?

Breves reflexiones al artículo del amigo Miguel Bataller, publicadas en el 3 de mayo en el Diario digital de Castellón.

“Rozando los setenta años y en pleno otoño vital, uno en vista de la situación actual de España, no puede menos que preguntarse qué es lo que los hombres de mi generación e incluso la anterior a nosotros hemos hecho mal.

Les invito a reflexionar, antes de que sea demasiado tarde.”

Miguel Bataller

LLEGAR AL SOL

Quería llegar al sol

por ver la luz verdadera

pero al octavo escalón

se me rompió la escalera

Al sol no pude llegar

pero le juro mi amigo

que vi todas las estrellas

¿Qué hemos hecho los de nuestra generación?

Mi querido amigo Miguel Bataller. La mayoría, no han hecho nada. Simplemente, se han dejado llevar por la bonanza reinante en el ojo del huracán.

La robótica y sus límites.

¿Por qué, todo el mundo tiene que tener coche? Si la generalidad lo que necesita es un trabajo digno. ¿O piensas que Dios nos puso los pies para criar hongos?

El día que el humano se calzó por primera vez. Al desollar a otro ser para proteger su piel, puso de manifiesto su calaña y lo que es peor, se aisló de la realidad.

¿Quieres ser rico? Pues no te afanes en aumentar tus bienes, sino en disminuir tu codicia. Dijo Epicuro de Samos.

Lamento sinceramente el haber llegado a este mundo con dos mil doscientos años de retraso. Me hubiera gustado conocerte personalmente.

Simplezas

El amor puede ser ciego, pero no estúpido.

La lluvia es el llanto del cielo ante el clamor de la naturaleza.

El estómago es el más exigente de los órganos.

Más vale un pájaro volando que cien en la mano.

Ninguna pena se resiste a la sonrisa de un bebé.

Las cuatro estaciones de la vida: asombro, ilusión, realidad, resignación.

Lo cierto es que “una vida intensa” se reduce a: humildad para aprender, dignidad para enseñar, alegría en el vivir, y gratitud al partir.

El inteligente fabrica un sombrero, el ignorante lo luce, el pragmático simplemente lo usa.

Al nacer todos somos parecidos; al morir, somos iguales.

Hay dos momentos en la vida del hombre en que necesita de la madre: al nacer y al morir.

Aprender de los fracasos ajenos es lo más económico. De los éxitos, lo más redituable.

Era un muchacho de aspecto tan varonil, que fascinaba a las mujeres y enloquecía a los hombres.

La bisexualidad es la prueba evidente de la evolución humana en el proceso de la igualdad de oportunidades.

Puedes decir lo que piensas, siempre y cuando pienses lo que dices.

La universidad otorga títulos. La vida los revalida.

El bienestar malgastado es la madre de la miseria.

Todo irá bien, hasta que el corazón se sindicalice.

Cuando se agote el agua, ¿beberemos oro?

Al nacer un hijo, los padres emiten un pagaré de por vida.

Lo único eterno, es la nada.

 6 comentarios
paco planelles
paco planelles
08/05/2013 10:05
Aclarando dijo el vasco y le ponía agua a la leche.

Gracias Vigorhumus, efectivamente, simplicidad y simpeza no es la misma cosa y quien lo determina no es el autor, sino el lector. A la pueba me remito.

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¿Qué hemos hecho mal los de mi generación?
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