El nuevo modelo de recogida de residuos de Ontinyent arranca con normalidad operativa
Las 11 incidencias registradas representan un 0,073% de las cerca de 15.000 unidades tributarias atendidas, en una jornada de rodaje marcada por la adaptación al nuevo sistema
La primera noche de funcionamiento del nuevo servicio de recogida de residuos, desarrollada entre la noche del lunes 15 y la madrugada del martes 16 de junio, se ha saldado con un balance de normalidad operativa y un número muy reducido de incidencias en relación con el volumen de población atendida. Según los datos recogidos durante esta primera jornada de servicio, se registraron un total de 11 incidencias notificadas, una cifra que representa únicamente un 0,073% respecto de las cerca de 15.000 unidades tributarias a las que presta servicio la empresa Fovasa, adjudicataria del contrato municipal de recogida de residuos. Cabe recordar, además, que más de 12.300 de estas unidades (viviendas, edificios o locales) ya habían retirado previamente sus cubos para participar en el nuevo sistema.
La primera noche de funcionamiento estaba dedicada a la recogida de la fracción “resto”, si bien esta circunstancia coincidía con el hecho de que la misma fracción ya había sido retirada masivamente durante la noche anterior, la de domingo a lunes, en lo que fue el último servicio prestado con el sistema anterior. Esta situación ha hecho que la cantidad de residuos depositados no sea representativa de lo que será el funcionamiento habitual del nuevo sistema una vez se consolide el calendario de recogida entre la ciudadanía. No obstante, desde la empresa adjudicataria se destacaba que la jornada “ha resultado especialmente útil como toma de contacto para el personal encargado de la prestación del servicio”. En total, nueve equipos formados por tres personas cada uno participaron en las tareas de recogida, aprovechando esta primera noche para adaptarse a las nuevas rutas de trabajo, a los equipamientos incorporados al contrato y a las herramientas tecnológicas que forman parte del nuevo modelo de gestión.
Por lo que respecta al uso de los diferentes sistemas de depósito, los contenedores comunitarios registraron una utilización mayoritaria durante esta primera jornada, mientras que los cubos individuales presentaron una menor actividad, una circunstancia atribuible principalmente al hecho de que gran parte de la fracción resto había sido retirada la noche anterior dentro del antiguo servicio.
Entre las incidencias notificadas se encuentran algunos casos relacionados con la interpretación del calendario de recogida. Concretamente, al menos dos de las incidencias detectadas correspondieron al uso del cubo destinado a la materia orgánica para depositar esta fracción en una jornada en la que no estaba prevista su recogida. Desde el Ayuntamiento de Ontinyent se recuerda la importancia de consultar el calendario facilitado a las personas usuarias con el fin de garantizar el correcto funcionamiento del servicio y facilitar una separación adecuada de los residuos.
Desde el Ayuntamiento se ha incidido en que los datos registrados en esta primera noche “confirman que la implantación del nuevo modelo se está desarrollando dentro de los parámetros previstos para un cambio de gran envergadura que afecta a miles de hogares y actividades económicas”. En este sentido, se remarcaba que cualquier proceso de implantación de un nuevo servicio “requiere un período inicial de adaptación tanto por parte del personal encargado de su prestación como de las personas usuarias”. Asimismo, desde el Ayuntamiento de Ontinyent se ha querido agradecer la colaboración de la ciudadanía durante las primeras horas de funcionamiento del sistema.
La recogida continuará esta misma noche con la fracción de envases, mientras que la noche de miércoles a jueves será la primera destinada a la recogida de la materia orgánica, una de las principales novedades del nuevo sistema. Estas próximas jornadas permitirán continuar evaluando el comportamiento de las diferentes fracciones y avanzar en la consolidación de un servicio que busca incrementar los índices de reciclaje, mejorar la calidad de la separación de los residuos y ofrecer una gestión más eficiente y sostenible adaptada a las necesidades actuales de la ciudad.










