De Valencia a Vietnam: Marino Izquierdo emprende con su bicicleta un viaje cargado de solidaridad
Con este proyecto, con el que busca reunir fondos para la lucha contra el cáncer, apoya a tres asociaciones
El pasado 2 de febrero Marino Izquierdo emprendió un viaje en solitario desde el Ayuntamiento de Massamagrell como homenaje a su padre fallecido a causa de la leucemia. El objetivo que tiene es llegar hasta Vietnam y conseguir durante el recorrido fondos para las diferentes asociaciones que apoya como Mi Grano de Arena, Aladina y La Goutte d’ Eau. Con esto, quiere demostrar a sus hijos que “Si uno se las propone, puede llegar muy lejos”.
El origen de esta idea se remonta atrás en el tiempo, cuando Marino visitó Vietnam, dado que un amigo tenía familiares allí. Desde entonces, ya le rondaba por la cabeza la idea de hacer un viaje largo con la bicicleta, ya que de joven corría en cadetes y era algo que quería retomar. “Tenía pendiente subir a la bicicleta, entonces, ¿por qué no hacer un viaje desde Valencia hasta Vietnam y visitar a viejos amigos? Poco a poco, empezó a tomar forma”. Sin embargo, a esta idea se sumaron otros factores más personales “quería que el viaje fuera algo, no solamente para mí, sino que valiera la pena para otras personas. Por ello, decidí contactar con algunas asociaciones contra el cáncer de España y, además, conseguí entablar relación con otra francesa”. De esta manera, lo que comenzó como un reto personal terminó convirtiéndose en un viaje solidario: “Este tipo de países donde muchas personas no pueden ni pagarse una radioterapia ni quimioterapia, están esperando ese tipo de fondos para poder llevar una vida mejor”.
Durante estos cinco meses de recorrido ha realizado 10.000km y se ha hospedado en diferentes lugares donde la gente le ha recibido con los brazos abiertos: “Llevo una tienda de campaña que me permite dormir en cualquier lugar. Es verdad que durante dos o tres días intento buscar albergues de juventud. En Turquía, por ejemplo, estuve alojándome en las casas de los profesores, que son casas con habitaciones compartidas a precios de nueve euros. Eso te incluye desayuno, además de permitirte lavar la ropa y descansar un poquito mejor que en la tienda de campaña. Entonces los días van según los kilómetros que haga y el cuerpo lo que me pida. Hay veces que te encuentras a personas extraordinarias en el camino porque te paran, te invitan a sus casas, te dan de comida. Son países muy hospitalarios, donde te abren las puertas, sin preguntar quién eres”.
Ahora bien, para conseguir este gran reto se necesita de una preparación física y mucho entrenamiento: “Los primeros meses fueron bastante duros, pero con la persistencia, el entrenamiento y el apoyo de mi peña ciclista de Massamagrell, que organiza salidas semanales, me han ayudado mucho al saber que cuento con compañía en mis entrenamientos.”. Durante los meses que ha estado pedaleando en ningún momento pensó en tirar la toalla, a pesar del desgaste que conlleva un viaje como este: “A medida que iba haciendo los meses y los kilómetros me he dado cuenta que estaba bastante entrenado y que estaba en avance sobre el programa que me había establecido.”
Sin embargo, el 2 de julio tuvo que parar y volver a España, ya que a su compañera le detectaron un cáncer rápido y agresivo: “Dejé la bicicleta en casa de unas personas y me subí al primer avión posible para estar a su lado y saber si era resultado bueno o malo. Ella ha emprendido un tratamiento que dura seis meses y después tendrá una operación. Entonces, hemos hablado que durante el periodo de tratamiento, podría terminar el viaje y en vez de hacerlo en seis meses lo hago en cuatro”.
Y así es, con el apoyo de su familia, Marino iniciará de nuevo su aventura el 3 de septiembre desde la capital de Uzbekistán, Taskent, para terminar con esta misión y aportar su granito de arena en la búsqueda de fondos para la lucha contra el cáncer. Una vez termine con esta iniciativa no sabe si volverá a emprender un viaje así, pero lo que está claro es que la puerta está abierta y haga lo que haga su pasión y compromiso le acompañará allá donde vaya.












