Un refugio antiaéreo de la guerra bajo un conocido faro abrirá sus puertas en plena costa valenciana con un asombroso mirador
Cullera abrirá al público el refugio antiaéreo y costero de 1938 ubicado en el mirador del Faro
La obertura será el próximo viernes 15 de mayo a las 12h, y forma parte de la programación por el Día Internacional de los Museos
Cullera abrirá al público el refugio antiaéreo de 1938 situado en el Cabo del Faro, un enclave patrimonial de gran valor histórico que forma parte de la memoria de la Guerra Civil y de la defensa de la costa valenciana frente a los ataques aéreos. La apertura coincide con la celebración del Día Internacional de los Museos y se integra dentro de la amplia programación diseñada por el Ayuntamiento de Cullera.
La actuación culmina una nueva fase de recuperación patrimonial en el entorno del Faro. En esta última intervención se ha llevado a cabo la restauración integral de la batería costera de 1938, situada en el Cabo de Cullera, un conjunto que permite conservar, interpretar y difundir una parte esencial de la historia reciente del municipio.
Una batería costera recuperada en el Mirador del Faro
La batería costera se encuentra en la explanada de lo que hoy se conoce como el Mirador del Faro de Cullera, junto a la calle de l’Ermita, así como en la galería subterránea que daba servicio al conjunto como polvorín y refugio para el cuerpo de guardia.
En fases anteriores, las actuaciones han contemplado la adecuación de caminos y accesos, la señalización exterior y la intervención en la galería subterránea. Todas estas actuaciones han contado con financiación de la Diputación de València.
El proyecto ha sido redactado en colaboración con la Universitat Politècnica de València y ha permitido recuperar la imagen original del conjunto mediante la eliminación de elementos impropios y de actuaciones anteriores que habían alterado su fisonomía. Además, se han restaurado los elementos originales conservados.
Una intervención con criterios de fidelidad histórica
La recuperación del enclave se ha desarrollado siguiendo criterios de máxima fidelidad histórica. Según la información facilitada, solo se han restituido aquellas partes que estaban claramente documentadas y se ha mantenido una diferenciación entre los elementos reconstruidos y los originales.
Entre las principales actuaciones destacan la sustitución del pavimento actual por materiales más acordes con la configuración original, la recuperación de los círculos de maniobra de las baterías, la limpieza interior de la galería con supervisión arqueológica, la eliminación de derrumbes y grafitis, y la restauración de revestimientos y estructuras.
La intervención también ha incorporado sistemas de iluminación y ventilación, lo que permitirá la visita musealizada del espacio y facilitará que la ciudadanía y los visitantes puedan conocer este enclave desde una perspectiva histórica y divulgativa.
“Un lugar de memoria y divulgación”
El alcalde de Cullera, Jordi Mayor, ha destacado que la recuperación de la batería costera del Faro “nos permite preservar una parte fundamental de nuestra historia colectiva y transformar este espacio en un lugar de memoria y divulgación”.
Mayor ha señalado además que “no se trata solo de restaurar un elemento patrimonial, sino de poner en valor un legado histórico que ayuda a entender quiénes somos y que, además, refuerza nuestro compromiso con la memoria democrática y se convierte en un nuevo recurso patrimonial para que la ciudadanía y visitantes conozcan más nuestra historia”.
Un nuevo impulso al Mirador del Faro de Cullera
La actuación se integra en el proceso de revalorización del Mirador del Faro, un espacio que reúne distintos elementos vinculados a la defensa costera durante la Guerra Civil, como el Memorial de la Defensa de Cullera y el refugio antiaéreo.
El acceso al mirador se realiza a través de senderos vallados, una medida destinada a garantizar la seguridad de los visitantes. El entorno cuenta además con bancos para el descanso y la contemplación de las panorámicas del Mar Mediterráneo.
El refugio antiaéreo de la Guerra Civil en el Cabo del Faro
El refugio del Cabo del Faro de Cullera se encuentra junto a la ermita de los Navarros, bajo un pequeño montículo de la costa que hoy ha sido convertido en mirador.
Se trata de una construcción de hormigón armado compuesta por un almacén de munición con elevador, dos plataformas en las que se ubicaban las piezas de artillería y un búnker que servía como puesto de mando y control visual de operaciones, situado en un promontorio justo enfrente.
Este conjunto defensivo fue construido por el Gobierno de la República tras su instalación en Valencia. Su construcción respondió a los ataques aéreos y navales que sufría la costa mediterránea por parte de los aliados del bando sublevado, especialmente la aviación italiana de Mussolini concentrada en las Islas Baleares.
Cullera refuerza su itinerario de memoria democrática
La recuperación del refugio del Cabo del Faro se suma a la del otro gran refugio de la Guerra Civil conservado en Cullera: el refugio antiaéreo situado bajo los Jardines del Mercado, en la plaza de la Virgen.
Este refugio está formado por dos galerías subterráneas ubicadas bajo las dos naves posteriores del mercado municipal, donde se encuentran el auditorio y la sala multiusos. Fue uno de los cuatro refugios construidos en la ciudad durante la Guerra Civil ante la amenaza constante de los bombardeos que sufrían poblaciones vecinas y que también alcanzaron Cullera.
Con la recuperación de ambos enclaves, el Ayuntamiento de Cullera refuerza su apuesta por la conservación del patrimonio histórico vinculado a la memoria democrática y consolida un itinerario cultural que permite comprender mejor el pasado reciente del municipio y transmitirlo a las futuras generaciones.












