28 de febrero de 2020 28/2/20

Cullera reúne a 250 «muixeranguers»

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    Cullera vibró este domingo con el espectáculo de la muixeranga. Más de 250 «muixeranguers» venidos de Guadassuar, València, Xàtiva y de la misma localidad anfitriona protagonizaron la I Trobada de Muixerangues 'Ciutat de Cullera'.

    Una exhibición que congregó a numeroso público que ovacionó cada figura, a cada cual más arriesgada, con la que los ávidos 'constructores' de torres humanas llenaban de plasticidad y sentimiento el corazón de la Vila.

    El encuentro era una vieja aspiración de la Muixeranga de Cullera, organizadora del mismo con la colaboración de la concejalía de Cultura. Tras tiempo planificándolo, ahora se ha podido realizar con un éxito notable.

    Recuperación

    Y es que la tradición muixeranguera se asienta con fuerza en Cullera gracias al trabajo de los muixeranguers locales, que han recuperado esta vieja manifestación cultural. Gente de todas las edades han logrado revivir un sentimiento que está ya profundamente enraizado y que participa activamente en celebraciones de toda índole del municipio: en las fiestas mayores, en el 9 d'Octubre o en cualquier otro acto social donde se les requiere.

    La 'enfaixada' de los muixeranguers se realizó en la plaza Andrés Piles, un ritual previo al alzamiento de las torres que llamó la atención de propios y extraños. Protegidas las caderas, la Muixeranga de Cullera, la Carabassota de Guadassuar, la Socarrà jativense y la Jove Muixeranga del cap i casal enfilaron la calle del Vall hasta llegar al paseo.

    Las blusas rojas de Cullera y Xàtiva, la naranja de València y las ralladas de los guadasuarenses se elevaron entonces hasta los cielos al compás del tabal y la dolçaina. Los de Cullera, conscientes de que actuaba en casa, se había propuesto no defraudar y así fue. Alzaron figuras que nunca antes había logrado. También los muixeranguers visitantes parecían conjurados para dar lo mejor de sí. Y vaya si lo hicieron, arrancando el entusiasmado aplauso del público cullerense, que ya no entiende la cultura popular en el municipio sin la plasticidad y el sentimiento de la muixeranga, un ancestral muestra del acervo cultural valenciano que ha vuelto con fuerza para quedarse.

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