CASTELLÓN | POLÍTICA

Carrasco: “La participación ciudadana que anuncia el gobierno municipal respecto al proyecto de peatonalización de la Avda del Lledó es una pantomima”

ELPERIODIC.COM - 28/02/2020

La portavoz del Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Castellón, Begoña Carrasco, interpeló ayer en sesión plenaria a la alcaldesa de Castellón, Amparo Marco al respecto de sus intenciones sobre continuar adelante con el proyecto de peatonalización de la Avda del Lledó, que va a suponer la eliminación del carril de acceso a la ciudad entre la rotonda de Tombatossals y la Plaza María Agustina, además de la desaparición de 249 plazas de aparcamiento, y los consecuentes problemas de movilidad para los comercios y empresas de la zona. “Pese a preguntarle directamente, la alcaldesa no fue capaz de dar una contestación a los vecinos”, lamenta.

“Tampoco en la reunión mantenida por la tarde con los vecinos afectados, donde acudieron concejales del gobierno y técnicos municipales, se contempló paralizarlo, por tanto, el proceso de participación ciudadana que ahora anuncia el gobierno municipal es una pantomima. La consulta vecinal se tendría que haber realizado antes, no cuando la memoria valorada ya está encima de la mesa del Ministerio, esperando obtener fondos europeos de la convocatoria de fondos Feder”, añade.

Desde el primer momento, el Grupo Municipal Popular abogó por el consenso vecinal, por lo que trasladó las características del proyecto a la ciudadanía, provocando en ésta una reacción contraria al proyecto valorado en 3,5 millones de euros, anunciado a bombo y platillo por la alcaldesa.

“Los vecinos se enteraron del proyecto por los medios de comunicación e inmediatamente decidieron movilizarse, alarmados por un proyecto que consideran que no es necesario, ya que están convencidos de que el estado actual de vial es perfectamente compatible para el uso y disfrute de los peatones, sin que ello suponga el cierre al tráfico rodado, lo que dificultaría el acceso a los cientos de viviendas del barrio, la continuidad comercial de los negocios de la zona, el estacionamiento en el eje o las calles adyacentes, o el colapso y la imposibilidad de circular, en horas punta, en puntos como el colegio Consolación o la basílica de Lledó en momentos de bodas y eventos similares”, explica Carrasco.

Un proyecto que ya lleva recogidas más de 1.500 firmas en contra de los vecinos del barrio. Y es que el modelo de participación ciudadana del gobierno, deja mucho que desear, según la edil popular-, “actúan imponiendo antes de escuchar a los vecinos y ahora el proyecto ya está en el ministerio, por lo que difícilmente se va a poder modificar, porque si se cambia perderá la opción de recibir los fondos de la Unión Europea a los que el diseño del proyecto va inequívocamente vinculado”, apunta.

“Los vecinos han hablado. Piden ser escuchados, pero además que se les haga caso, y que el Ayuntamiento no lleve a término sus pretensiones de seguir adelante con un proyecto que nadie ha reclamado, que va a perjudicar a los residentes y a quienes frecuentan las inmediaciones de la Basílica. Pero, además, va a perjudicar al pequeño comercio, justo ahora que se ha eliminado una arteria de entrada al corazón de la ciudad en el paseo Ribalta, por la obras de la nueva plataforma del TRAM, y justo cando el comercio reclama más acciones de dinamización del centro para atraer posibles compradores, en lugar de expulsarlos hacia los grandes centros comerciales, porque el comercio se muere, sólo en la calle Alloza hay más de 10 locales comerciales cerrados”, recuerda.

Esta vez, “los propios vecinos se han encargado de recordarle al equipo de gobierno municipal, liderado por Amparo marco que no se puede gobernar de espaldas a la ciudadanía, como se ha hecho, sólo para lucimiento del propio equipo de gobierno pero sin pensar en las consecuencias de un proyecto que no agrada a la mayoría de los castellonenses”, concluye Carrasco”.

Por otro lado, la edil popular recuerda que siguen a la espera de que les sea entregado el estudio de movilidad -que previamente se ha tenido que haber realizado-, con los flujos de tráfico alternativos. Y todo porque la principal preocupación vecinal reside en cómo van a poder acceder a sus casas, cómo van a poder dejar y recoger a sus hijos en un punto tan concurrido como el colegio Consolación, dónde van a aparcar sus coches los que no tienen parking en sus viviendas o cómo van a compatibilizar sus negocios con la disminución de la afluencia de personas que la medida generará.