Así será el nuevo varadero de Burriana: dos zonas gastronómicas, esculturas, una grada como la 'escalera real' de Valencia...
La nueva rotonda del Puerto y la planta solar de la lonja ya están a pleno rendimiento
El Puerto de Burriana sigue avanzando en su apertura a la ciudad, rompiendo algunas barreras y planificando otras que se verán el próximo año.
El proyecto estrella es la reconversión del antiguo varadero en una plaza pública moderna y accesible que servirá tanto de zona gastronómica como de grada para asistir a competiciones de Kayak-polo, un deporte en el que Burriana es campeona a nivel europeo.
Así lo ha confirmado el vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, Vicente Martínez Mus, durante su visita al Puerto, donde ha estado acompañado por responsables autonómicos y el alcalde de la localidad, Jorge Monferrer.
Una nueva rotonda para evitar el colapso veraniego
Con una inversión de 618.000 euros, se ha llevado a cabo la adecuación del espacio, la mejora de los accesos y la construcción de una nueva glorieta que permite ordenar el tráfico y reforzar la seguridad vial en uno de los principales puntos de entrada al recinto portuario.
Así, la nueva rotonda elimina la raqueta central donde se ubicaba la antigua báscula de los años 60, que provocaba cierta confusión para entrar y salir de las instalaciones, especialmente en las épocas de más tráfico durante el verano. Ahora, la nueva rotonda permitirá dar la vuelta por la zona de forma más clara.
Energía solar para la fábrica de hielo
El Puerto de Burriana se ha convertido además en el primer puerto autonómico con una instalación fotovoltaica en funcionamiento, un avance que lo sitúa a la vanguardia de la transición energética.
Esta infraestructura permite mejorar la eficiencia energética, reducir el consumo y avanzar en la descarbonización de las instalaciones portuarias. Las 200 placas solares darán servicio a todo el puerto, pero especialmente a la fábrica de hielo, el elemento que más consumo genera.
Martínez Mus ha asegurado que “Burriana marca el camino hacia un modelo de puertos más sostenibles y eficientes”, destacando que este tipo de actuaciones ya se están extendiendo a otros puertos de la Comunitat Valenciana con el apoyo de fondos europeos.
En este sentido, se están instalando placas solares en seis enclaves más como Benicarló, Peñíscola, Xàbia, Altea, Villajoyosa y Santa Pola, con una inversión global de 1,5 millones de euros.
El puerto de Burriana tirará abajo la tapia para abrir el varadero
El alcalde de Burriana, Jorge Monferrer, ha subrayado que el futuro de la ciudad “está ligado al turismo” y ha recordado que hasta ahora el puerto suponía una barrera visual y física. Ejemplo de ello, ha explicado, era la tapiaba que tapaba el antiguo varadero, que ahora se tirará para dar paso a las vistas del puerto y su bocana.
“La Generalitat y el ayuntamiento hemos apostado desde el primer minuto por abrir el puerto a la ciudad, derribar barreras y crear un espacio para disfrutar del Mediterráneo”, ha señalado.
Una nueva plaza pública junto al mar
La actuación más destacada, explican, será la transformación del antiguo varadero en "una plaza pública abierta, moderna y accesible, pensada para el disfrute de vecinos y visitantes y compatible con la actividad portuaria", ha indicado Monferrer.
Según Martínez Mus, esta intervención permitirá recuperar un espacio en desuso y demostrar que los puertos pueden ser, además de infraestructuras económicas, espacios de convivencia plenamente integrados en la ciudad.
La actuación forma parte de la estrategia de la Generalitat para modernizar la red portuaria autonómica, apostando por un modelo más sostenible, innovador y abierto.
Este nuevo espacio contará con dos zonas gastronómicas donde se ubicarán locales de restauración y sus respectivas terrazas, rodendo una zona central donde se ubicará una grúa portuaria histórica que se restaurará y se museizará, similar a la que se encuentra junto a la rotonda. Pérgolas solares y un reloj de sol completarán el conjunto, que se licitará próximamente y podría ver la luz a mediados del año 2027.
El nuevo espacio aprovechará la pendiente de la rampa por la que antiguamente se lanzaban los barcos al mar para construir unas escaleras similares a la mítica 'escalera real de Valencia' de la capital del Turia, que descenderá hasta el mar y permitirá, además, contemplar las competiciones deportivas.
Se mantiene esta estructura en caída hasta el mar para, entre otras cuestiones técnicas, seguir funcionando de colchón a las olas. Y es que su ubicación estratégica frente a la bocana del puerto, además de ofrecer una magnífica de vista de la salida y entrada de embarcaciones, permite laminar las olas que se adentran en los temporales, disipándolas para que no afecten al resto del recinto. Un efecto colchón que no se produciría si el oleaje se topase contra un muro, según ha indicado el el director General de Costas, Puertos y Aeropuertos, Marc García Manzana.
1'8 millones de euros es la inversión que se estima para este espacio que tendrá un tamaño de 50 metros de ancho y 60 de largo. En cuanto a las casetas de pescadores construidas en los últimas años, Mus ha reiterado que considera que fue errónea su construcción debido a que provocan un 'efecto muro' en el puerto y muchas se encuentran sin uso, pero se decanta para que se les de una utilidad, como podría ser un espacio para las actividades deportivas de la zona o los nuevos servicios de hostelería que se implanten.
























