Burjassot pone en marcha un nuevo proyecto de terapia asistida con perros para menores con discapacidad
Después de la buena acogida del proyecto desarrollado hace unos meses en los que niñas y niños con TEA de Burjassot pudieron ser parte de un programa de ocio con animales, el Ayuntamiento de la localidad ha dado un paso más y va a poner en marcha un nuevo proyecto, en esta ocasión, abierto a todas y todos los menores con discapacidad de entre 4 y 15 años empadronados en Burjassot.
El plazo de presentación de solicitudes estará abierto desde el jueves 16 de abril hasta el domingo 26 de abril, ambos inclusive y se podrá realizar por la Sede Electrónica del Ayuntamiento, de manera telemática, o bien, en el caso de necesitar ayuda para la tramitación, llamando al 661 88 17 48 en el que una de las técnicas del servicio resolverá las dudas y gestionará la cita previa en el caso de la presentación de las solicitudes de manera presencial.
Las listas provisionales de admitidos se publicarán el 7 de mayo y el período de alegaciones estará abierto hasta el 21 de mayo dando paso a la publicación de las listas definitivas el miércoles 27 de mayo. La reunión informativa con las familias que formen parte del proyecto será el viernes 29 de mayo.
El programa cuenta con 25 plazas que se distribuirán en grupos para disfrutar de la actividad hasta el mes noviembre, una vez resueltas las solicitudes, siendo las sesiones lunes y/o viernes por las tardes en el Centro Socioeducativo Díaz Pintado. Es imprescindible que los menos no presenten fobias y alergias a los animales.
La terapia asistida con perros representa una intervención terapéutica fundamental para menores con discapacidad, ya que integra dimensiones físicas, emocionales, cognitivas y sociales que las terapias convencionales por sí solas no siempre logran desarrollar de forma tan completa y natural.
Esta terapia aborda simultáneamente múltiples áreas del desarrollo del menor: motricidad, comunicación, regulación emocional, habilidades sociales y cognición.
A diferencia de terapias tradicionales que trabajan cada área de forma separada, el perro actúa como mediador que integra naturalmente todos estos aspectos durante la interacción.
La relación con el perro enseña empatía, responsabilidad, respeto de turnos y normas, control de impulsos y regulación emocional. Estas competencias son transferibles a interacciones humanas y constituyen la base para una integración social exitosa.
Con todo ello, incorporar la terapia asistida con perros en los planes de intervención para menores con discapacidad no es un complemento opcional, sino una estrategia basada en evidencia que maximiza el potencial de desarrollo del menor, humaniza el proceso terapéutico y fomenta una calidad de vida significativamente mejor. Su implementación representa una inversión en el bienestar integral del niño y en su futura autonomía e inclusión social
El proyecto se va a desarrollar gracias al trabajo realizado desde las Concejalías de Servicios Sociales y Educación, dirigidas ambas por Manuela Carrero.










