3 de marzo de 2021 3/3/21

Las restricciones por el covid hacen inviable la continuidad de la piscina cubierta de Algemesí

Las restricciones por el covid hacen inviable la continuidad de la piscina cubierta de Algemesí - (foto 1)
  • El ayuntamiento ha ordenado el cierre de la instalación hasta el 9 de mayo

La situación sanitaria derivada de la pandemia por Covid-19 ha llevado al Ayuntamiento de Algemesí a ordenar el cierre de la piscina municipal cubierta hasta el próximo 9 de mayo. La decisión ha obligado a suspender temporalmente la ejecución de la concesión para sortear las leoninas condiciones del contrato. La Conselleria de Sanidad decretó el cierre de los vestuarios y duchas de las instalaciones deportivas en Algemesí y Guadassuar el pasado 29 de octubre y restringió a un tercio el aforo de la piscina. La piscina se cerró el día 30 de octubre por una resolución de alcaldía.

Gestión, Salud y Deporte (GSD), la empresa concesionaria de la piscina hasta 2029 en virtud de un contrato firmado el 1 de diciembre de 2014, cobra anualmente un canon de 253.000 euros para gestionar la piscina. El contrato incluye, además, una cláusula de equilibrio presupuestario que obliga al Ayuntamiento a cubrir las posibles pérdidas en que pueda incurrir la empresa. Si la reducción de aforo a la tercera parte se mantuviera unos meses, GSD podría reclamar al Ayuntamiento cantidades que oscilarían entre medio millón y 750.000 euros, según estimaciones de los técnicos municipales y en función de los meses de emergencia sanitaria.

El Ayuntamiento ha ordenado el cierre hasta el 9 de mayo de 2021 para no tener que actualizar la resolución periódicamente, para evitar la confusión entre los usuarios y porque no puede permitirse el pago de las indemnizaciones que podría reclamar la empresa concesionaria.

Las instalaciones deportivas se abrirán de nuevo al público en cuanto la situación sanitaria lo permita y las autoridades estatales o autonómicas lo autoricen en función de la evolución de la pandemia.

Los vecinos que hayan pagado un abono, cursos de natación o actividades acuáticas pueden reclamar la devolución del dinero. Los formularios al efecto están disponibles en la página web de la piscina.

La empresa concesionaria ha solicitado reducir la plantilla y amortizar algunos puestos de trabajo. El Ayuntamiento se ha negado y ha exigido a la empresa titular que mantenga en vigor el contrato a una responsable de administración para que pueda atender tanto a los usuarios que pidan información como a los que exijan la devolución de sus abonos o cursos. También ha exigido conservar el puesto de una segunda persona que se encargue del mantenimiento de las instalaciones con un contrato de media jornada. El objetivo es poder abrir la piscina a pleno rendimiento en el momento en que la situación sanitaria lo permita.

El resto de la treintena de personas que trabajan en la piscina con diferentes tipos de contrato o jornadas laborales están amparadas por un Expediente de Regulación Temporal de Empleo que se acaba de prorrogar.

Rafa Lluch, concejal de Deportes, ha lamentado las molestias a los vecinos afectados por el cierre de la piscina, el gimnasio y la zona de fitness. “La situación de salud pública es muy complicada”, ha comentado, “pido comprensión a todos los adultos y menores afectados por este cierre, pero nos obligan tanto las autoridades sanitarias como el contrato de concesión de la piscina que firmó el PP en 2014 para quince años. Hacemos todo lo que podemos para garantizar que el servicio se pueda reanudar con total normalidad en cuanto la evolución de la pandemia lo permita”.

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