elperiodic.com
SELECCIONA IDIOMA
Castellano

¿Se reconstruye el bipartidismo PP-PSOE?

    Mariano Rajoy, ha empezado esta legislatura del mismo modo que empezó la anterior, a raíz de las elecciones del 2011: "Subiendo impuestos". Y siempre con la misma excusa: "El Déficit".

    Claro que, en el 2011 pudo echarle la culpa a Zapatero –aunque no la tuviera-, pero ahora echarle la culpa al anterior Gobierno, tiene serias dificultades, porque el anterior fue el Gobierno de Mariano Rajoy. Y echarse la culpa por la herencia recibida a él mismo, me creo que no lo vamos a ver.

    Pero fue Mariano Rajoy, el culpable por su mala cabeza en el Gobierno, y las dudas que ya hay quien se las plantea, surgen ante el interrogante de si va a continuar con la misma política o no. Aunque en repetidas ocasiones él ya ha manifestado su disposición a no cambiar aquellas medidas que han dado "buenos resultados", según Rajoy.

    Pero las dudas que se plantean en ciertos sectores de la dirección ejecutiva del PP, son en cierta medida, la principal crítica que se le hace a Mariano Rajoy desde sectores de su partido, que no comparten su modo de ver y hacer las cosas.

    Vamos, que Mariano Rajoy también tiene sus críticos en casa. Y los tiene a raíz de los últimos acuerdos en la sede parlamentaria.

    Que el Gobierno aceptara dar marcha atrás con la Ley de Educación, y aceptase las condiciones puestas por el PSOE, para aceptar el techo del gasto y el objetivo de déficit, e incluso se mostrara abierto a dialogar sobre el modelo territorial español, sobre la base del acuerdo de Granada que impulsó Alfredo Pérez Rubalcaba para pacificar las relaciones entre el PSOE y el PSC; se está tomando claramente como que el PP se ha rendido a la estrategia del PSOE.

    Yo no creo sinceramente, que de esos hechos se pueda razonar y resumir como conclusión de que el PP se ha rendido a la estrategia del PSOE. Fundamentalmente por dos razones.

    La primera, es que el PSOE hoy no tiene estrategia mínimamente fiable, solo tiene sus problemas internos que ponen un interrogante acerca de cuál va a ser su estrategia, al menos hasta que se resuelva por las Primarias y el Congreso, la crisis provocada por el "Golpe de Estado" que defenestró a Pedro Sánchez y a la estrategia acertada de este. Y si, como es previsible, a pesar de todas las manipulaciones de Susana Díaz y los "barones golpistas" apoyados por Felipe González y Alfonso Guerra y de El País, el Congreso del PSOE en definitiva, sitúa a Pedro Sánchez al frente del partido y elige a una extraordinaria Comisión Ejecutiva como reclaman decenas de miles de militantes socialistas, la estrategia surgida de dicho Congreso será clara y diáfana. Y presumo que no será para dejarse caer en los brazos del Gobierno.

    En segundo lugar, las "concesiones realizadas" estos días por el Gobierno y que son motivo de críticas en ciertas esferas del PP, se sitúan como un intento desesperado de Mariano Rajoy de recomponer las relaciones con el PSOE, porque en cierta manera así, se resucitaba la posibilidad de nuevo del "bipartidismo".

    A mí, lo que me parece es que Mariano Rajoy ha echado cuentas, y le sale más rentable sumar con el PSOE, que le garantiza la mayoría absoluta a medio y largo plazo, que contar con Ciudadanos. Porque además en esta operación que quizá está "revoloteando en la azotea" de Mariano Rajoy, la oferta fundamental de Mariano Rajoy al PSOE es que se aleja al mismo tiempo a Podemos con su indefinición parlamentaria.

    Vamos, que dicho de otro modo, los dos partidos tradicionales PP y PSOE se irían alienando para marginar con esa estrategia a los dos partidos emergentes Podemos y Ciudadanos, que se quedarían como meros parlamentarios al margen de los acuerdos que se irían sucediendo, y solo les quedaría el recurrir a la algarada callejera por la que está apostando Pablo Iglesias. Pero de ser alternativa de Gobierno, o de liderar la oposición: "Nada de Nada para Podemos".

    Pero ¿Es que alguien se va a oponer a negociar una nueva Ley de Educación?, ¿O a subir el SMI? ¿O acaso a aplicar nuevos impuestos para garantizar el cumplimiento del déficit?, ¿O negociar una nueva Ley de Seguridad Ciudadana, que supere lo que aprobó el Gobierno anterior?

    Les va a resultar muy difícil encontrar argumentos de oposición, salvo el clásico de "nosotros hubiéramos ido más lejos" con el que Podemos saludó el acuerdo para subir a más de 700 euros el salario mínimo.

    Pero hoy, desde sectores más conservadores del PP, ya se están preguntando que eso de pactar está bien demostrar nuestra disposición a pactar, pero no contra todo lo que el PP ha venido defendiendo a rajatabla hasta ahora.

    Esas críticas – presumo, que un poco silenciosas – que tiene Mariano, lo que dicen es que, pactar con el PSOE está bien, pero otra cosa muy distinta es "hacer todo lo que quiera el PSOE, a cambio de nada".

    A estos ultra-derechosos del PP les da la impresión de que el PP ahora va ser más de izquierdas que Podemos. Y eso se ha notado hasta en el modo en el que se ha reaccionado a la muerte de Fidel Castro, casi glorificado su figura desde las instancias oficiales y desde los medios públicos. Y no digamos con la decisión del Gobierno de enviar al Rey emérito a las exequias de Castro. Ningún otro país ha enviado a su jefe de Estado o a un exjefe de Estado, salvo las repúblicas bananeras latinoamericanas.

    Y esas críticas están ahí, en los órganos de la dirección ejecutiva del PP. Otra cosa va a ser como va a evolucionar, en qué sentido. Pero existe la posibilidad de que el debate en el Congreso que el PP, va a celebrar en febrero, sea más intenso de lo que prevé la actual dirección del partido.

    De todos esos pactos. Lo que a mí me parece es que Mariano Rajoy va a poner la línea roja que no está dispuesto a franquear: La Reforma Laboral, y de todas las demás está dispuesto "a tragar lo que sea", no sería la primera vez, que Rajoy nos iba a sorprender. Y con esa "estrategia" lograr la recuperación del "Bipartidismo" con el PSOE.

    Para mí, como estamos en el escenario de las incertidumbres sobre lo que puede pasar en los partidos, como se resuelven los problemas caseros: los del PSOE, los de Podemos con su modelo de partido y Ciudadanos con el problema que no consigue despegar con un mínimo incremento la intención del voto, según las apreciaciones de las encuestas. Las posibilidades de que Mariano Rajoy este persiguiendo la recuperación del "bipartidismo" PP-PSOE pueden ser posibles y reales a cierto plazo, a pesar de que hoy, la "Quinta columna del PP" quiera desarrollar la critica a lo que entienden "concesiones extremas al PSOE", a cambio de nada.

    Y eso podría explicar lo "blandengue en las concesiones" que el Gobierno está facilitando al PSOE, con la esperanza de que si –para desgracia del país- no saliera triunfante de su Congreso Pedro Sánchez con su estrategia, con los golpistas Susana y su clan de barones y de la Comisión Gestora, sería posible esa recuperación del bipartidismo que desde siempre, ha soñado Mariano Rajoy.

    Y por eso creo, que vamos a constatar una serie de concesiones "muy interesadas" con ese fin del Gobierno al PSOE, pero no creo engañarme, se van a establecer las líneas rojas sobre lo intocable de algunos temas: Ley Reforma Laboral, la Unidad Territorial de España, y la Reforma Constitucional, que pese al bla, bla, bla, no se van a tocar ni "un pelo".

    Y en ese escenario de mercadeo político, vamos a ver cosas que no serán fáciles de entender, pero, porque en el fondo, lo que Mariano Rajoy persigue en ese "toma y daca" es la refundación del bipartidismo PP-PSOE.

    Bueno así lo veo yo.

    Elperiodic.com ofereix aquest espai perquè els columnistes puguen exercir eficaçment el seu dret a la llibertat d'expressió. En ell es publicaran articles, opinions o crítiques dels quals són responsables els mateixos autors en tant dirigeixen la seua pròpia línia editorial. Des d'Elperiodic.com no podem garantir la veracitat de la informació proporcionada pels autors i no ens fem responsables de les possibles conseqüències derivades de la seua publicació, sent exclusivament responsabilitat dels propis columnistes.
    Pujar