-¿Queremos buenos políticos? :: La Palestra :: elperiodic.com

Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las 'cookies'. Sin embargo, puedes cambiar la configuración de 'cookies' en cualquier momento.
Acepto     Más información
rss facebook twitter Canal elperiodic.com youtube  lasprovincias.es
Sábado 19 de abril de 2014 |
google
elperiodic.com
Edición Comunidad Valenciana
Columna de opinión
La Palestra
La Palestra
Vicente Martínez - Alcalde de Xilxes
Añadir "La Palestra" a mi lector RSS

¿Queremos buenos políticos?

22/08/2012
recomendar
a mis favoritos
disminuir letra
aumentar letra
comentar
Me lo pide el cuerpo. Quiero hacer una defensa de la función política. Sé que en estos tiempos es ir a contracorriente. Pero también sé que es necesario que alguien haga las reflexiones que yo me hago. Tal vez no sea el más indicado por cuanto soy parte implicada pero, créame el lector, lo diría igual aunque no lo fuera.

La base del estado democrático es que las administraciones públicas han de ser dirigidas por personas elegidas por el pueblo. Parece una obviedad, pero últimamente no se tiene en cuenta en los debates, muchas veces teñidos de demagogia. La democracia exige eso, que los presidentes, diputados, alcaldes y concejales sean elegidos por el pueblo.

Sentada esa primera premisa, que no por obvia creo necesario remarcar, hay que resolver a continuación quién puede ser elegible, apto para desempeñar esos cargos. También resulta una perogrullada recordar esto: cualquiera.

En el tercer paso tenemos ya al representante elegido (que llamamos genéricamente “político”) que pasa a desempañar su función, ya sea diputado, senador, ministro, presidente, alcalde, concejal, etc. ¿Cómo debe desempeñar su cargo?. Parece lógico deducir que debe dedicarse a ejercer el cargo tanto tiempo como éste le exija. Nuevamente otra obviedad. Ya aquí viene el meollo de la cuestión: ¿debe ser retribuido su trabajo? ¿Cuánto?.

Aquí es donde radica el debate de la actualidad. Si exigimos que los cargos públicos tengan retribuciones mínimas por su dedicación corremos un riesgo doble: que la dedicación no sea suficiente o que sólo los muy acaudalados puedan optar a esos cargos. Ninguno de los dos efectos parece deseable.

No retribuir la dedicación a la política implica, como primera posibilidad, que los cargos públicos deban asumir dedicaciones profesionales paralelas que les permitan subsistir, mantener a sus familias, porque nadie (ni siquiera los políticos) “viven del aire”. Es una posibilidad, pero, en mi modesta opinión, ello derivaría en un gobierno de funcionarios y unos políticos que firmarían lo que no conocen o lo que no gestionan directamente. Ya digo, es una posibilidad, pero no la considero deseable por cuanto ello socava la primera premisa que alegaba al principio: las administraciones públicas han de ser dirigidas por personas elegidas por el pueblo. Y no es que no considere a los funcionario públicos aptos para hacerlo, nada más lejos de mi intención. Simple y llanamente es que ese no es el objetivo de un sistema democrático. Cierto es que es un sistema posible, pero no deseable en mi opinión. Siempre cabría la posibilidad de que accedieran a los cargos únicamente quienes no necesitan ingresos para vivir, lo cual tampoco parece democráticamente deseable.

Retribuir la función política con emolumentos mínimos es otra posibilidad. Es decir, atribuir salarios de subsistencia. Tampoco, a mi entender, provocaría el efecto deseado, al menos para mí: tener al frente de las instituciones a las mejores personas posibles. Está claro que todos los que decidimos incorporarnos a la función política renunciamos a parte de nuestra vida profesional al hacerlo. Nos situamos al amparo de contratos de cuatro años. Es parte del trato. Pero pedir a quien opta a un cargo público que lo haga, que asuma todas las responsabilidades y riesgos que ello comporta y no retribuirlo acorde a ellas es abonar el camino para que sólo accedan a la función política aquellos que no tienen valía profesional o personal para ejercer una actividad que les permita mantener un razonable nivel de vida. Yo tampoco quiero eso.

En definitiva, y como resumen, creo que la función política deber ser retribuida. Quiero que los cargos públicos sean los mejores que podamos obtener. Quiero que los partidos se esfuercen en presentar candidatos de la mayor valía posible. Y eso, querido lector, tiene precio. Ni mucho ni poco, el justo, pero lo tiene. Otra cosa es demagogia.

¿Cuál es el precio adecuado, pues? Esa es otra discusión. En ese debate tenemos mucha responsabilidad los que ostentamos ahora cargos. Deberíamos ser capaces de marcar retribuciones para los cargos públicos de manera que no fueran siempre éstas objeto de debate demagógico, al que todos contribuimos. En mi opinión personal, y así lo hago en el Ayuntamiento, las retribuciones del Alcalde son las de un técnico medio, ni la más alta, ni la más baja. Pero es una opción. Respeto todas las que se plantean pero, por favor, pensemos en todas las magnitudes del problema y no nos centremos solo en la demagogia de exigir continuas reducciones y, si lo hacemos, seamos conscientes de las consecuencias.

En resumen: ¿queremos buenos políticos? Pues pensemos en todas las consecuencias y decidamos entre todos la mejor opción. Yo lo tengo claro, quiero un sistema democrático y los mejores políticos posibles, no quiero que me gobierne gente sin valía.

 

Más artículos de La Palestra
16/04/2014 - Lourdes Bernal - Concejal de Playas del Ayuntamiento de Valencia
Mirando al Mar
 
07/04/2014 - Cristóbal Navarro - Presidente de Cepyme Alicante
¿Qué es una dictadura financiera?
 
01/04/2014 - Borja Jornet - Presidente NNGG Cocentaina
La casta política contestana
 
31/03/2014 - Isabel Aguilar - Portavoz PSPV-PSOE Alzira
El río Júcar, a una muerte anunciada
 
29/03/2014 - Fco. Javier Esquembre Menor - Alcalde de Villena
En cada paso, dignidad
 
19/03/2014 - Miquel Prats - Portavoz de Compromís per Cocentaina
Podem reactivar Cocentaina, podem crear treball, tenim futur
 
Comparta este artículo
  • Currently 3.33/5
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
Puntuación: 3.3/5
No hay comentarios en el artículo

Si deseas registrar tu nombre e imagen en los comentarios haz
click aquí
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Más noticias de hoy en la Comunitat Valenciana
Humor
Ditalulling
Opinión
11/04/2014 - El Caballero del Komián
El sabor de los sonetos
17/04/2014 - Camins de l´Alcora
Los olivos de Getsemaní
15/04/2014 - Solo es una opinión, Ud. perdone
Borriana, París y Mont Saint Michel
14/04/2014 - Al fondo a la derecha
Fijo, la sociedad es perfecta
16/04/2014 - La Palestra
Mirando al Mar
16/04/2014 - Perdone que no me levante
Crisis vecinal
18/04/2014 - Columna de Michel
Cataluña: ¿Leyes o sentimientos?
17/04/2014 - A sangre fría
La memoria de la propaganda
15/04/2014 - Raons i paraules
50 anys de la Pietat
16/04/2014 - Picos Pardos
Otras capacidades... querer es poder
Humor
Sino y Nimo - 24/02/2014
 Servicios
el tiempo
loterías
callejero web
juegos
anuncios clasificados
enlaces web
Economia
Páginas amarillas
Farmacias de guardia

RSS elperiodic.com Comunidad Valenciana
Facebook elperiodic.comTwitter elperiodic.com
Aviso legal | Publicidad | Correo