18 de septiembre de 2020 18/9/20

La Plana promueve el contacto piel con piel entre el padre y el recién nacido por cesárea

  • El equipo de profesionales del paritorio ha activado este protocolo con éxito

  • Esta variante del método ‘papá-canguro’ favorece la adaptación del bebé a la vida y refuerza los vínculos emocionales mientras la madre se recupera de la intervención quirúrgica

El paritorio del Hospital de la Plana de Vila-real ha activado con éxito el Protocolo del contacto piel con piel entre padres y recién nacidos por cesárea. Se trata de una variante del método ‘papá-canguro’ que se aplica tras los partos por cesárea y que utiliza el contacto ‘piel con piel’ para favorecer la adaptación del recién nacido a la vida y reforzar los vínculos emocionales con el padre.

El protocolo se activa en todos los partos por cesárea siempre que los padres acepten este método. De esta forma, una vez nace el niño y después de un primer contacto piel con piel con la madre dentro del quirófano, la matrona lleva al recién nacido con su padre.

Lo ideal es el contacto piel con piel con la madre, pero debido a que se le ha practicado una cesárea es el padre el que sustituye a la madre”, explica la matrona Soledad Carreguí, supervisora del paritorio. Hasta ahora, los bebés que nacían por cesárea esperaban la recuperación de su madre en las cunas del servicio de neonatos y, con la puesta en marcha de este método, es el padre el que acuna a su hijo hasta que la madre se recupera de la intervención y de la anestesia.

El contacto piel con piel se lleva a cabo en una habitación previamente preparada con iluminación tenue y luz radiante lo que favorece un ambiente tranquilo e íntimo. Entonces, la matrona coloca al recién nacido piel con piel con su padre cubriéndolo con una manta y un gorro.

Este contacto favorece el alcance o mantenimiento de los niveles de temperatura normales en el recién nacido y permite que el bebé perciba el tranquilizante ritmo del corazón del papá y el sonido de su voz. El padre está sentado en una mecedora imitando así con los movimientos el caminar de su madre. Además se aprovecha el primer periodo sensitivo para establecer un vínculo emocional con su padre, por lo que el padre se implica activamente en el proceso de alumbramiento de su hijo. Con este método el bebé siente calor, regula su temperatura y llora menos.

El contacto con la madre y con el padre desde el primer momento es fundamental para el desarrollo del neonato. De hecho, el olfato y el tacto son los sentidos más desarrollados del bebé cuando nace de ahí la importancia del contacto piel con piel”, explica la matrona.

Humanización del parto
La puesta en marcha de este protocolo es una apuesta más del paritorio del Hospital de la Plana de Vila-real por humanizar el parto.

 

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