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Empate en el peor partido de la temporada

Empate en el peor partido de la temporada
  • Un par de ocasiones al principio es lo poco rescatable del Villarreal

  • Jugadores, y sobretodo el técnico, le echaron la culpa al estado del césped

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Empate en el peor partido de la temporada - (foto 2)

Poco tiempo ha dado desde el último partido para darle vueltas a la situación y a la posición en la tabla. Con solo cuatro días de diferencia entre un encuentro y otro, la parroquia amarilla deseaba por encima de todo ganar y pasar unas navidades más tranquilas, dejando atrás un nefasto 2012. Además, con un planteamiento del técnico más coherente y dentro de lo que se esperaba, viniendo de ganar un partido por goleada y perder otro que en 9 de cada 10 veces que lo hubieras jugado lo hubieras ganado, las expectativas no eran del todo malas. Además visitábamos a un rival como el Xerez, pegado a los puestos de descenso y metido en una racha negativa. Con todo, el Villarreal cuajó posiblemente el peor partido de su temporada.

El inicio llamaba al positivismo y es que nada más empezar dispusimos de una doble ocasión clarísima con Cavenaghi reclamando gol fantasma mientras la jugada seguía e incomprensiblemente Uche remataba al portero teniendo la portería para él solo. Se pensaba por lógica que sería el principio de muchas ocasiones pero por desgracia no volveríamos a tener ninguna como esa. Ya en el descuento de final de partido tendríamos algún remate a puerta con posibilidades pero poca cosa más. El partido, aparte de aburrido y soporífero para el espectador, futbolísticamente fue lo más nulo que recuerdo en mucho tiempo. El centro del campo era inexistente, en parte porque el lamentable estado del terreno de juego, lo que no obligaba pero si propició a un juego de balones largos por parte de los dos equipos.

En toda la primera parte no pasó nada salvo lo ya comentado y en la segunda las pocas cosas que pasaron no fueron buenas. El Villarreal (y no es la primera vez que le pasa esta temporada), adoleciendo de una falta de ambición tremenda, sin intensidad, sin la personalidad que se le presupone a un equipo cuyo objetivo es el ascenso, se fue contagiando del juego de un rival que dormía la pelota más que tocarla. Podían tardar hasta 20 segundos en sacar de banda y pudimos asistir a momentos surrealistas como que un jugador mirara y le hablara a la pelota para sacar un corner para obviamente perder tiempo y que el árbitro lo permitiera. Pero como digo, el Villarreal en ningún momento se impuso, era un zombie por el campo que no daba sensaciones de despertar y hacer daño al rival. De hecho, fueron ellos los que dispusieron de varias ocasiones claras y no acabaron goleando gracias a los palos, alguna intervención salvadora de Palatsí y alguna que otra de Pablo Íñiguez cuando el meta debutante tuvo alguna salida en falso. Que un debutante y un chaval que ha jugado cuatro ratos con el primer equipo sean lo más reseñable del partido y de la plantilla, deja bien claro como debió ser este. Ni los pesos pesados ni las joyas de la cantera aparecieron en ningún momento para ofrecer lo que se espera de ellos. Entre eso, alguno que quería hacer la guerra por si solo, por al menos intentar algo y algún otro que lleva partidos desapareciendo cual tortuga en su cascarón pensando más en los compromisos internacionales que le esperan, el equipo ofreció una imagen lamentable, no se si tocando techo pero rozándolo al menos. Los cambios tampoco aportaron nada, con un Pandiani que sigo sin comprender como sale para bajar a medio campo a recoger balones en vez de quedarse en el área, su zona natural y un Moi que poco aportó en el rato que estuvo. Al final entraría también Truyols pero más de forma obligada al retirarse Mussachio con molestias.

En un año nefasto que por fin acaba, la gente se reengancha con poco que le des. Se tragó para sus adentros toda la tristeza y rabia del descenso y se unió rápidamente al “Tornarem” de Fernando Roig que entre baño de multitudes auguraba un ascenso por la vía rápida. Aún viendo esto complicado, simplemente viendo que el técnico hacía cosas más coherentes y que aunque se perdía las sensaciones eran buenas, volvió a tragarse esos nervios de mirar la tabla clasificatoria pero un partido tan horrible como el de ayer mata las ilusiones y alegrías del más optimista de la grada. Ayer se perdió el norte definitivamente y el mister, capitán del barco, no ha dado síntomas de poder recuperarlo. Y lo que es peor, un cambio en ese aspecto tampoco garantiza nada como vimos el año pasado. Hay gente que cree que ya es tarde, que algunos jugadores aún tienen los fantasmas del descenso y los síntomas que les llevaron a ello y otros, en vez de tomarse como un reto ambicioso el estar en el primer equipo, se han contagiado de ello, resultando una plantilla acomodada sin hambre de éxito.

De todos modos algo hay que hacer y cuanto antes o el “Tornarem” se antoja complicado. Según como se den los resultados de hoy, el Villarreal puede irse al parón navideño a 8 puntos del ascenso directo y a 14 del líder.

Al finalizar el encuentro, las declaraciones estuvieron acorde con el partido y es que dejaron cuanto menos, mucho que desear. Contagiados por su técnico o por la impotencia de no saber que decir, los jugadores que semanas atrás se excusaban del árbitro, la presión o la mala suerte, lo hicieron esta vez del césped que si es cierto que condicionó el partido, pero no es excusa en un Villarreal que no demostró absolutamente nada y mucho menos que quiere ascender.

Pero ese fue el discurso central de Julio Velásquez que habló de un partido muy igualado, muy disputado donde la idea del minuto 1 al 90 ha sido no especular e ir a por la victoria. Que hemos tenido dos ocasiones que de haberlas marcado nos hubiera dado mucho más poso en un partido muy condicionado por el estado del terreno de juego. Sin balón cree que han estado muy comprometidos y con balón han hecho lo que hemos podido. Que en el peor campo de la categoría en cuanto al estado de césped, el equipo ha dado la cara. Destaca el debut de Palatsí. Cree que lo justo es el empate pero el equipo ha buscado la victoria. A todo responde con la excusa del campo, dice que incluso hoy al Milán le hubiera pasado lo mismo. Garantiza que el equipo se deja la piel en el campo y en lo otro (como la ilusión de la gente) no puede hacer nada. Es cuestión de querer ver la botella medio llena o medio vacía.

Hoy el técnico ha dirigido la sesión preparatoria matinal del equipo con a la hora de escribir estas líneas siguiendo siendo entrenador del Villarreal. Como él mismo dice, parece ser que de momento, esto es lo que hay.

0 Xerez: Chema; Ruz, Bouzón, Prieto, Cámara; Bruno Herrero, Sidi Keita (Rafa Barber, 71’); Álvaro Rey, Marquitos (Tati Maldonado, 83’), Lucas Porcar; y José Mari (Tato, 11’).

0 Villarreal: Jorge Palatsí; Javi Venta, Íñiguez, Musacchio (Truyols, 70’), Oriol; Trigueros (Moi, 79’), Marcos Senna, Bruno, Hernán Pérez; Uche y Cavenaghi (Pandiani, 60’).

Árbitro: Santiago Jaime Latre (Comité Aragonés). Amonestó a Ruz (17’), Tato (87’) y a Cavenaghi (5’), Trigueros (15’), Bruno (68’) y Hernán Pérez (89’) en el caso del Villarreal.

Incidencias: Partido correspondiente a la decimonovena jornada de la Liga Adelante disputado en el estadio Municipal de Chapín ante 4.447 espectadores.

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