27 de febrero de 2021 27/2/21

La pasión de San Vicente Mártir era escuchada por la Iglesia primitiva con los fieles puestos en pie antes del Evangelio

  • Hoy a las 20 horas, el Arzobispo preside una misa en rito hispano mozárabe en la cripta de S.Vicente

La misa por la fiesta de San Vicente Mártir, patrón de la ciudad de Valencia y de la archidiócesis valentina, que se celebra mañana martes, 22 de enero, incluía, en la primitiva Iglesia, la lectura de la pasión del santo antes del Evangelio, ocurrida en el año 304 y que era escuchada también con los fieles puestos en pie.

Según publica en un artículo en el último número del semanario diocesano PARAULA el profesor de la Facultad de Teología y presidente de la comisión de Liturgia del Arzobispado, Jaime Sancho, el relato de la pasión de San Vicente Mártir, que comprende el interrogatorio y los tormentos hasta la muerte por el prefecto romano Daciano para intentar en vano que abjurara de su fe, es obra de un autor anónimo del siglo IV, que narraba la “muerte heroica del diácono Vicente”. El relato comenzaba con la expresión introductoria “Pasión del santo y muy bienaventurado levita Vicente, mártir de Cristo, sufrida por él en la ciudad de Valencia, a 22 de Enero”.

En la actualidad no se conserva esta lectura, pero todavía continúa la tradición de celebrar una misa en rito hispano-mozárabe, por ser el utilizado por los cristianos valencianos que permanecieron bajo la dominación musulmana. A mediados del siglo XI el papa Gregorio VII extendió el rito romano a toda la cristiandad europea, y el rito hispano-mozárabe se fue extinguiendo a medida que avanzaba la reconquista. Después de más de 700 años de la desaparición del rito en Valencia, el 22 de enero de 1993, el entonces arzobispo de Valencia, el cardenal Agustín García-Gasco, ofició de nuevo en la primitiva basílica sepulcral de San Vicente Mártir una misa según el rito hispano-mozárabe, una tradición que se repite desde entonces.

Esta tarde, la eucaristía en rito hispano mozárabe será presidida por el arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro, a las 20 horas, en la cripta arqueológica de San Vicente Mártir, ubicada en la plaza del Arzobispo.

La estructura de la misa hispano-mozárabe “se forma a partir de un esquema fundamental común: liturgia de la palabra, plegaria eucarística y comunión”, según Sancho. Uno de los rasgos que caracterizan esa estructura es la parte que se introduce entre la liturgia de la palabra y la plegaria eucarística, y que comprende otros elementos como el ofertorio, los dípticos y el signo de la paz, que se sitúa antes de la Eucaristía, y no antes de la comunión como en el rito romano.

La fracción de pan consagrado es en forma de cruz recordando los misterios de la vida del Señor. Además, la recitación del Padrenuestro la realiza únicamente el celebrante, si bien los fieles se unen a cada frase respondiendo “Amén”.

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