4 de diciembre de 2020 4/12/20

El Arnau incorpora tecnología que permite estudiar las patologías del sueño en casa de los pacientes

    El Hospital Arnau de Vilanova ha incorporado a su cartera de servicios un sistema que permite estudiar las patologías del sueño en casa de los pacientes sin necesidad de que éstos ingresen en el hospital.

    Se trata de un dispositivo electrónico de dimensiones algo superiores a las de un teléfono móvil capaz de registrar diferentes señales del cerebro, del corazón y de la respiración del paciente.

    Para la aplicación de las pruebas diagnósticas que se llevarán a cabo mediante este sistema, al paciente se le colocarán una serie de electrodos pegados al cuero cabelludo y en distintas partes del cuerpo conectados al dispositivo que llevará en una especie de bandolera.

    De esta forma se recogerán los datos a partir de los cuales los neurofisiólogos obtendrán la información necesaria para obtener un diagnóstico sobre la enfermedad y poder aplicar el tratamiento más adecuado.

    La principal ventaja de este sistema portátil, que el paciente llevará sujeto a la altura de la cintura, es que permite realizar los estudios del sueño sin alterar el ritmo de vida de los pacientes.

    Además, mediante esta técnica se consigue evitar el efecto laboratorio, que influye en algunos pacientes a la hora de conciliar el sueño en un entorno diferente al habitual.

    Según explica Fermín Ordoño, jefe del servicio de Neurofisiología del Hospital Arnau de Vilanova, dormir en la unidad del sueño "puede dificultar que el paciente alcance una profundidad del sueño similar a la que obtiene cuando duerme en su propia cama, lo que impide obtener resultados concluyentes en patologías como el insomio, ya que no se puede dilucidar si el paciente no duerme por la patología o por el efecto laboratorio".

    Por otra parte, esta tecnología puede utilizarse tanto para los estudios del sueño, que se realizan por la noche cuando el paciente está dormido, como para el estudio durante el día de pacientes que sufren crisis epilépticas o que realizan turnos de trabajo nocturnos.

    En cuanto a la duración del estudio del sueño en cada paciente, en la mayoría de los casos será de 12 horas, aunque el dispositivo tiene capacidad para realizar estudios ininterrumpidos durante tres días consecutivos de patologías como el insomnio resistente al tratamiento o el jet lag.

    Precisión diagnóstica
    Conocido como polisomnógrafo ambulatorio, este sistema está dotado de capacidad para realizar las mismas pruebas diagnósticas que pueden llevarse a cabo en una unidad del sueño, como pueden ser los estudios del insomnio, de las crisis epilépticas o del síndrome de apnea.

    Además, la utilización de esta técnica garantiza la efectividad de las pruebas diagnósticas, "acercándose en algunos estudios sobre patologías del sueño a la precisión que se obtiene con los estudios hospitalarios", señala Ordoño.

    Cabe destacar que la combinación de esta tecnología ambulatoria con los estudios en la unidad del sueño favorecerá la reducción de las listas de espera y reducirá los costes asociados al control nocturno presencial que exige el estudio de las patologías del sueño cuando el paciente ingresa en el hospital.

     

     

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