12 de desembre de 2019 12/12/19
Per María José Navarro
Picos Pardos - RSS

La carpa de la realidad

    Leyendo la noticia de que la Guardia Civil acaba de entregar en el juzgado el informe realizado sobre el caso CIEGSA (aquella empresa nacida en exclusiva para hacer chanchullos), en el que se demuestra que hubo cobro de comisiones a cambio de la concesión de las obras de colegios e institutos, con las que se financiaba fraudulentamente el Partido Popular, no he podido menos que recordar cuando en 2007, desde FAMPA València denunciábamos todo esto con nuestra peculiar y genuina “Carpa de la realidad”.

    Aquella carpa nació para contrarrestar la campaña que se estaba llevando a cabo desde la Conselleria de Educación, liderada por aquel entonces por el honorable forense, Alejandro Font de Mora (que bien se encargó de destripar y desmembrar la educación valenciana), en la que, con un enorme entoldado blanco e inmaculado que llevaba de provincia en provincia, mostraba todos sus proyectos por realizar y aquellos que ya había realizado, con fotos, planos y dando una imagen de fantasía y prosperidad que quedaba muy alejada de la realidad que sufrían muchos de nuestros escolares.

    En la “Carpa de la Realidad” por el contrario, se mostraba, en tono de humor, cómo aquellos súper proyectos que se habían llegado a realizar, tenían goteras, o graves deficiencias en sus estructuras, o increíbles carencias como no tener salidas de emergencia, o tener tapiada la toma de agua de los bomberos… También se podían ver zapatillas destrozadas por todos los pateos que habían tenido que hacer las AMPAS para reclamar esas infraestructuras dignas para sus hijas e hijos. Las telarañas simbolizaban los años de espera hasta que esas mejoras llegaron… o no… porque cada vez lo que teníamos eran más barracones y mayor precariedad.

    En Benimámet también sufrimos todos aquellos desmanes y por nuestros ojos pasaron varios proyectos para la ampliación del Instituto, que por sus dimensiones y carencias estructurales no podía albergar a todo el alumnado de la pedanía. De aquellos proyectos, de los que, seguro, alguien se benefició económicamente, ninguno vio la luz, pues siempre había alguna cuestión que los hacía inviables… Una de las últimas necedades fue que el terreno disponible era más pequeño que el proyecto que habían redactado, por lo que no era posible seguir adelante con él… Sin comentarios…

    Ahora, después de tantos años de denuncias, de ir contra corriente, de reclamar escuelas dignas, de batallar incansablemente, y de que se nos tildara de alarmistas y extremistas, ahora se demuestra que estábamos en lo cierto. Que todo aquel boato que nos querían vender, no era más que humo y paja para tenernos entretenidas, mientras se enriquecían a costa del dinero de todas, y, lo que es peor, a costa de esa educación en condiciones dignas que se merecen nuestros chicos y chicas.

    Por algún sitio he leído que la cifra ascendía a un millón de euros… ¿? No sé si es más o es menos lo que nos han robado de las arcas, pero de una cosa sí que estoy segura: ¡No nos lo van a devolver!

    Así que seguiremos luchando para que todas y todos puedan estar escolarizados en centros en condiciones dignas, donde tener una educación de calidad, pública, laica, inclusiva, democrática y que les dé la oportunidad de crecer con un pensamiento crítico, para evitar que en el futuro se repitan estas situaciones aberrantes y aborrecibles, en las que algunos se enriquecen con el dinero ajeno.

    ocultar
    La carpa de la realidad
    Pujar