15 de setembre de 2019 15/9/19
Per Eleuterio Fernández
Periòdica Columna - RSS

Elecciones 2007: unos principios. Y 3.- Sobre lo que esperamos

Amables lectores. Con esta columna acabo esta corta serie de tres que he escrito sobre las próximas elecciones municipales y autonómicas (por ir de lo más cercano a lo más lejano) Esto no quiere decir que no vuelva a escribir nada sobre este, lo digo francamente, aburrido tema pues, seguramente, a medida que se acerque la fecha del último domingo de mayo de este 2007 me veré obligado a decir algo más e, incluso, a decir a quien voy a votar yo.

Ya sé que el voto es secreto, pero también sé que lo es siempre que se nos quiera obligar a decirlo y yo, por supuesto, lo diré porque quiero. Sin embargo, creo que muchos ya sabrán lo que voy a decir, lo que no saben es las razones de eso que diré cuando corresponda. Pero eso ya será cuando sea.

También diré, cuando corresponda, por supuesto, lo que pienso sobre los candidatos (de Burriana, en este caso pues de Vila-real nada puedo decir) de los partidos que, al fin y al cabo, se llevarán el gato al agua y que son, como es lógico, el PP y el PSOE ya que, a uno de ellos lo conozco personalmente desde hace muchos años aunque, también, haga muchos años que no hablo con él y del otro, Calpe, tengo un conocimiento indirecto, por lo que ha hecho en su área ayuntamientil (si es que se puede decir así).

Volviendo a lo que es la última columna sobre este tema, tengo que decir lo que sigue, pues ya he tocado temas de carácter general y temas de carácter individual y, por eso, lo que queda es tratar de dar algo de luz sobre qué es lo que, en este caso, esperamos los que acudamos a las urnas (pues tendrán que ser dos) pues no se trata, únicamente y como muchos querrían, de ir y olvidarse de todo hasta cuatro años, o menos, después.

Por lo tanto, cuando cumplimos con ese deber cívico de manifestar, de forma secreta y libre (y demás atributos del voto) lo que pensamos lo hacemos porque sabemos, es un decir, lo que esto es, sin expresar, aquí, todo lo que cualquiera que pueda leer esto pondría de su propia cosecha.

Y volviendo al esquema que he seguido con las otras dos columnas, digo que, sin ánimo de ser exhaustivos, lo que esperamos los sufridos votantes es lo que sigue:

  1. Lo que esperamos es que los partidos que resulten elegidos como los que van a gobernar Burriana y Vila-real durante los próximos cuatro años se tomen su trabajo en serio, tanto como hayan prometido (como poco).
  2. Lo que esperamos es que cumplan con lo que dijeron que harían y que no se refugien en excusas de mal pagador como, por ejemplo, eso de la herencia (si gana la oposición) que tan mala nos dejado o, si es al contrario y continúa en el poder el mismo partido, diferir las cosas hasta mejor ocasión electoral (me refiero a inauguraciones, asfaltados de calles muy oportunos, etc).
  3. Lo que queremos es que, en lo sucesivo, se comporten entre ellos sin la aparición de navajas políticas ni se utilicen temas de carácter personal para hacerse daño político y del otro, humano, que es, con mucho, bastante peor. Ejemplo de esto último lo tenemos, tanto en Burriana como en Vila-real, donde sus Alcaldes han tenido que salir, aunque por razones distintas, también por algo común, de los cargos para los que, legítimamente habían sido elegidos.
  4. Lo que esperamos es que aprecien la realidad tal como es y no como les gustaría que fuese ya que este tipo de percepción contribuye a aplicar eso tan nocivo para el administrado como es la “impronta personal” que se quiere dejar en el pueblo. Lo que quiero decir es que están, y se trata, de una tarea colectiva o, más bien, comunitaria, y que, por eso mismo, no se puede dejar todo al albur del gusto personal de quien gobierne, cosa muy común en la cosa pública (y no digo res pública, que sería lo lógico, para no dar ánimos infundados).
  5. Lo que esperamos es que los que se dicen, y digan entonces, representantes de sus representados lo sean de verdad y, entonces, estén, siempre, a disposición de aquellos que les ha elegido para tal labor. Digo esto porque pueden caer en la tentación de hacerse algo lejanos, como si su puesto se lo hubieran ganado ellos con su sólo esfuerzo sin contar con la papeleta que salió de la urna con su nombre o con las siglas de su partido. Mirar al otro por encima del hombro cuando ha sido el otro quien le ha levantado el hombro no está bien ni es aceptable.
  6. Lo que esperamos es que, cuando acaben estos cuatro años políticos que van a comenzar muy pronto (después de mayo, claro) se pueda decir de ellos que hicieron lo que pudieron, que es lo mínimo que se le pide. De otra forma, tan sólo se dirá de ellos eso tan recurrente: !és que tots són iguals¡, y, claro, no todos son iguales, ¿verdad?
  7. Lo que esperamos, en fin, es que sean personas, y que, como tales se comporten aunque esto, comprendo yo, sea, a veces difícil ya que otras personas, que se consideran así, puede que no tengan una muy buena visión de esos elegidos ya que la desidia en el conocimiento de los asuntos públicos suele ser bastante grande y el desconocimiento de esto también, y esto siempre resulta negativo para tener una percepción realista y verdadera de este complicado mundo.


En fin, amables lectores, que podemos apreciar que existen muchos temas de los que se podría estar escribiendo (y hablando) mucho rato. Sin embargo, para acabar, me gustaría hacerlo con una frase muy taurina y que, creo, viene muy bien en este caso: “que Dios reparta suerte”, y a aquellos que no crean en Dios pues eso, que les coja confesados; pero muy bien confesados.

ocultar
Elecciones 2007: unos principios. Y 3.- Sobre lo que esperamos
Pujar