20 de setembre de 2019 20/9/19
Per Eleuterio Fernández
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Echando una mano

Amables lectores. Cuando escribo esta columna aún no se han celebrado las elecciones del 27 de mayo y la foto que ilustra aquella, tomada de www.elperiodic.com , muestra a una persona que, seguro, ya no estará al mando del Ayuntamiento de Burriana, el Sr. Ferrada. Sin embargo, por ser el tema el que se trata, creo que vale la pena reflejar esta noticia ya que, aunque pasen los cargos, las intenciones perviven y, el resultado de ellas, sobrepasan los escasos límites del tiempo electoral.

Se trata, ahora, de echar una mano a quien lo necesita.


Muchas veces se echa en cara a los sectores, digamos, acomodados (véanse, por ejemplo, a los empresarios) de que se comportan de una manera ajena a la sociedad en la que viven. Ejemplo de esto son cierto tipo de ideologías que menosprecian la labor que, en bien de la sociedad, se hace desde estas instancias económicas.

Sin embargo, aquí tenemos un ejemplo de lo que puede ser una forma de actuar correcta, adecuada, limpia. Por otra parte, no se trata aquí de loar por loar esto sino, al contrario, de poner en su justa sitio a quien se comporta de esa manera.




Bajo el lema “Dar de sí antes de pensar en sí” el Rotary Club de Burriana, fiel a los principios que conducen a esta especial organización internacional: servir, innovar, dar, etc, lleva a cabo, entre sus labores, una que consiste en otorgar 75 becas a aquellos escolares que, debido a las condiciones económicas de las familias a las que pertenecen, no disfrutan, digamos, de un bienestar económico boyante.

Eso es, ya, una noticia importante. Se produjo el pasado 14 de mayo, cuando, como la foto de arriba demuestra, miembros del Rotary Club hicieron entrega, por así decirlo, de las citadas becas, a los organismos correspondientes para que ellos, cuando sea el momento oportuno, hagan entrega de esos recursos económicos a quienes vayan destinados.

Como decía arriba, los efectos de actos como éste van más allá del momento en el que se celebran y las consecuencias, aún insospechadas, sobrepasan a la mera fotografía a la que, quizá alguien, puede sacársele algún rédito electoral, tanto a favor como en contra. Sin embargo, cierto es que nadie puede oponerse a que las personas con más, digamos, poder económico, echen una mano a aquellos que lo necesitan. Eso responde al espíritu del Rotary Club, como organización “dedicada a brindar servicio humanitario”, ¿qué es más humanitario que prestar ayuda a quien la necesita como, por ejemplo, este sector de la población tan indefensa ante la falta de medios económicos de los padres?

Por otra parte, el Rotary Club de Burriana, que tiene su sede en el afamado Hotel Aloha de Burriana, colabora, como dicen ellos, “con su granito de arena”  “en las actividades y proyectos que realiza Rotary a nivel mundial”, y tiene su propia página web, desde el pasado 20 de abril en  www.rotaryburriana.com .

Pero aquí, lo que ahora nos interesa es esa labor de fomento, que es eso, al fin y al cabo, de la educación entre los desfavorecidos (y esto puede sonar a algo, en exceso, sentimental, pero es así), que se realiza a través, o más bien a partir, de estas becas entregadas hace unos días. Con esto hacen presente y efectivo el lema que rige sus actuaciones: dan de sí lo que con sus medios han adquirido para, luego, no pensando en sus exclusivas necesidades, aportar a la comunidad, en bien de ella, lo que buenamente entienden que es necesario para un mejor desarrollo de la misma.

La rueda es el símbolo, digamos, del Rotary Club. Con esa rueda caminan por el mundo siendo una cierta luz (aunque quizá alguno pueda pensar otra cosa) para muchos y su labor que llega a numerosos ámbitos de la vida, en este caso local, no está ausente de cierta humildad pues no es entendible otra cosa del cumplimiento de los principios que adornan a esta organización y de los que se ha hecho mención antes. Pero, además de rueda parece ser engranaje, como si se quiera enlazar, trabar, su labor con la de la sociedad. Camino y unión son, quizá, los fundamentos básicos de su proceder. Al menos eso piensa el que esto escribe.

Es por eso, el hacer efectivo eso que dicen defender, lo que demuestra que, ciertamente, están cumpliendo con lo que en 1905 el abogado Paul Harris y 3 amigos suyos fundaron en la ciudad de Chicago.

Y estas becas bien merecen la pena esa labor, de sostén, sobre todo, del que más lo necesita.




La fotografía referida a la entrega de las becas ha sido copiada de www.elperiodic.com y el, digamos, anagrama del Rotary Club de Burriana lo ha sido de www.rotaryburriana.com .

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