23 de juliol de 2019 23/7/19
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Isabel y Fernando

Esta semana se han dado a conocer las delegaciones que asumirá el nuevo equipo de gobierno durante la legislatura 2019-2023. Han tardado bastante, la verdad, si tenemos en cuenta que en muchos pueblos vecinos ya han celebrado el pleno de organización en el cual se aprueban también los sueldos, las indemnizaciones y la periodicidad de los órganos de gobierno, entre otras cosas.

Haciendo una lectura rápida de cómo se han repartido las concejalías, se pueden sacar un buen puñado de conclusiones. En primer lugar encontramos que el ayuntamiento lo dividen en 48 concejalías, reproduciendo un modelo de organización ineficiente donde muchas de esas concejalías no cuentan ni con personal asignado ni partida económica. Porque se hizo idea, en la propuesta organizativa de Reiniciem, se redujo a 27 y con el objetivo de sintetizarlo todavía más.

En segundo lugar tenemos el lote de concejalías que Arturo Poquet le ha cedido a su socio de gobierno Isidor Mollà. Escuchando las declaraciones del alcalde, parece que se ha premiado de forma muy generosa al único regidor del CIBE a cambio de darle "estabilidad" en el gobierno, pero la realidad es bien distinta. Las tres concejalías que asume Isidor son de las más potentes de nuestro ayuntamiento. Benissa Impuls, la empresa más grande del pueblo con una plantilla que supera el centenar de personas y que cuenta con un presupuesto anual aproximado a los cuatro millones de euros. Estrategia Territorial Urbana, o lo que es lo mismo, la gestión y control de la redacción del Pla General de Ordenación Urbana de Benissa, documento que marcará el futuro del pueblo en cualquier ámbito. Y por último, Zona Costera, el territorio donde precisamente Mollà suele captar la mayoría de sus votos.

Personalmente, pienso que el hecho que Isidor facilitara el retorno del Partido Popular a la alcaldía de Benissa le saldrá muy, pero que muy caro a Arturo Poquet y al pueblo en general. No es normal que se le otorgue tantísimo poder a un regidor que consiguió entrar por los pelos el pasado 26 de mayo.

Pero la cosa no acaba aquí, todavía hay más. Poquet también le ha concedido a Mollà ser el primer teniente de alcalde y formar parte de la Junta de Gobierno, órgano del cual nos ha dejado fuera a los grupos de la oposición. De esta forma Isidor pasará a ser el alcalde de Benissa en los momentos en qué Poquet no pueda ejercer como tal, como por ejemplo durante las vacaciones o en cualquier situación que le obligue a estar fuera de la localidad durante un periodo determinado. Resulta curioso que en un grupo, el popular, formado por ocho concejalas y concejales, el alcalde haya elegido a Isidor porque lo sustituya cuando sea necesario. Exceso de generosidad? Coste de la investidura? Imprudencia? Desconocimiento?

El tiempo nos lo acabará aclarando. De momento todo va encaminado al hecho que el gobierno de Benissa tenga muchas similitudes al reinado de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón. Ambos monarcas no querían perder ninguna cuota de poder, haciendo célebre e incluso emblema la frase "tanto monta, monta tanto". Todo apunta que Mollà y Poquet, o Isidor y Arturo, como preferís, van por el camino de convertirse en una imitación bastante grotesca de los Reyes Católicos. A buen seguro que el futuro nos ofrecerá más sorpresas.

Nosotros estaremos enfrente, haciendo tarea de oposición planteando propuestas positivas para el pueblo y controlando en un gobierno que tendrá un papel realmente difícil durante los próximos cuatro años demostrando que no está secuestrado por el concejal con menos apoyo popular de la corporación.

Seguimos!