20 de juliol de 2019 20/7/19
Per Edgar Fernández Vidal
La voz de la juventud - RSS

Yo también quiero

El problema que tiene España es que, como en todas las economías capitalistas, la renta es finita y distribuimos nuestro gasto en función de las necesidades y gustos de los agentes económicos. Centrándonos solamente en el agente consumidor, sabemos que cada uno dispone de una renta compuesta por el salario, prestaciones y riqueza. Con esta restricción presupuestaria cada uno elige en que bienes y servicios gastar su dinero, con los precios de mercado. En una situación en la que muchas familias están endeudas, en paro y sin reservas de capital, poco o nada pueden consumir. Si baja el consumo, baja la producción y por ende el empleo. Este problema básico es un bucle sin fin que nos arrastra al desastre.

¿Existe fin a esta coyuntura? Sí.

Las crisis de deuda como en la que vivimos se originan por dos razones: 1/.- Los agentes se dan cuenta que no pueden seguir endeudándose y 2/.- Se colapsa el sistema.

Para mas inri, para cambiar el rumbo, debe ocurrir lo contrario, es decir, o los agentes acaban de pagar sus deudas y disponen de nuevo de capital para el consumo, o descolapsamos el sistema.

La primera alternativa sería la óptima, pero por desgracia, cuando alguien se hipoteca para comprarse una casa lo hace para 25 años y por lo tanto el proceso de desendeudamiento es muy lento. La otra forma es descolapsar el sistema y dotarle de recursos para que el crédito vuelva a fluir contrarrestando los efectos nocivos de la bajada del consumo.

Las familias están endeudadas, las empresas están endeudadas, el estado esta endeudado y los bancos no están dispuestos a dejar dinero….., ¡porque no lo tienen!

Una familia de posibles que quiera hipotecarse y sería capaz de pagar la hipoteca no puede hacerlo, una empresa que desea invertir o un emprendedor que quiere empezar con su proyecto no puede, y el estado que necesita capital para financiar su déficit presupuestario debe hacerlo a un altísimo coste.

Muchos son los que están en contra de inyectar liquidez a la banca, ¿pero nos queda alguna alternativa? En estos momentos no, porque el sistema esta tan podrido que salvarlo es lo único a nuestro alcance para salir de esta. El problema es que las crisis son cíclicas y se vuelven a repetir. Saldremos de esta, si, pero en unos años, que espero que sean muchos, volveremos a estar igual y habrá un mercado en auge que evolucionará a una burbuja y nos arrastrará al desastre de nuevo.

El ser humano es el único animal capaz de tropezar dos veces con la misma piedra y desde la primera crisis económica,en 1637, llamada del tulipán, en la que se vió inmersa Holanda, no hemos hecho más que caer una y otra vez en el mismo agujero del endeudamiento. En aquella época la gente se volvió loca por los tulipanes y se endeudaban para poder comprarse uno. El precio subió y subió hasta niveles irracionales (tal como ha pasado aquí con el mercado inobiliario) y como todo lo que sube, baja, el famoso crack del 29 se produjo por el endeudamiento para comprar acciones e incluso la crisis tecnológica de Alemania a principios de milenio, de nuevo, fue consecuencia del endeudamiento para invertir en las nuevas tecnologías. Cientos de casos iguales que se repiten y repiten a lo largo de la historia desde la aparición de la banca.

En primero de carrera nos dicen que el ser humano es racional y actúa del mejor modo posible desde un punto de vista egoísta. Yo me atrevo a contradecir este dogma y afirmo que el ser humano es un ser irracional e envidioso, que no solamente es egoísta sino que siempre busca tener lo que tiene el vecino y un poquito mas. Si mi amigo se compra una casa, yo me compro otra y además un apartamento en la playa. Si el vecino de arriba tiene un BMW yo me compro un Audi y ya veremos como lo pago. El mundo se mueve por tendencias y es algo inevitable, esta en nuestro A.D.N.

Eso si, también se nos dice que la existencia del estado se justifica por los desequilibrios inherentes en una economía capitalista y que debe ser este el que regule estos desequilibrios. Todos tenemos claro que los bancos son una empresa como otra y que su función es sacar beneficios con sus movimientos. Pero, con las evidencias históricas que demuestran que el sistema financiero es el pilar en el cual se soporta la economía debemos plantearnos si su papel como empresa generadora de beneficios es el mejor.

Necesitamos una banca cívica que se encargue de redistribuir la renta de la forma mas eficientemente posible y que se encargue de ser el motor de la inversión y el avance de la sociedad. No es racional prestar dinero para comprarse una casa que esta sobrevalorada y a sabiendas que es muy probable que no se pueda pagar. Es rentable si, pero ilógico totalmente. Por ende y para finalizar, creo que poco o nada podemos hacer para salir de esta, salvo esperar o recapitalizar. Pero de una vez por todas esta crisis debe sentar precedente y que los gobiernos mundiales se pongan de acuerdo para modificar el sistema financiero y bancario. Aunque tengan que fastidiar a sus amigachos…..

“Compra sólo lo necesario, no lo conveniente. Lo innecesario, aunque cueste un solo céntimo, es caro” Séneca.

 5 comentaris
miguel bataller
miguel bataller
13/11/2012 10:11
Disculpas por un error mecanográfico

Cuando en el último párrafo del anterior comentario mio a esta columna, pongo que el Banco Central Europeo no ha dado dinero a la banca privada "europea", quería decir a la "española", ya que a la europea sin duda si le ha dado y no poco.....para salvarla de la ingente cantidad de Deuda Pública griega, irlandesa o portuguesa que habían comprado antes de sus rescates. Por supuesto que no habría bastante dinero en Europa, para sacar del mismo pozo a la española, en el supuesto de que España suspendiera pagos, ya que aquí en España, el Gobierno anterior, presionó a la banca a quedarse Deuda Pública a unos intereses elevados, y esa fué una de las principales razones para que no hubiera dinero para las empresas y se descapitalizaran, ante la innoble competencia del mismo Estado, ya que también los bancos creían que era mas segura la inversión en Deuda Pública al tener la garantía la garantía de un Estado que caminaba hacia el precipicio, de la mano de ZP.