20 d’octubre de 2019 20/10/19
Per José Megias Vergés
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La música en la política

    Que el contrabajo entre antes que el violín o que el clarinete entre después de la guitarra no tiene relativa importancia, lo que realmente es preocupante es que cada instrumento toque una canción diferente. Esto es lo que está sucediendo actualmente en la política española.

    Parece ser que los únicos que tienen ideas para que toquen la misma canción son los medios de comunicación y las tertulias que se realizan por televisión y radio. Los políticos en estas últimas elecciones están interpretando que el pueblo ha decidido “no decidir”, según estamos viendo estas últimas semanas.

    Los políticos se les llena la boca hablando de la igualdad, cuando la realidad es que no son capaces de buscarla entre ellos. No es una cuestión de intereses partidistas, sino de dignidad democrática y política. El pueblo ha hablado.

    Esto tiene nombre y apellidos: democracia real. Un político no sólo está obligado a acatar los resultados de las urnas como muestra inalienable y soberana de la voluntad del pueblo, sino que ha de interpretar positivamente las claves de ésta. Ahí está la diferencia entre un político para el pueblo y el egoísmo puro y duro. El PP y el PSOE son partidos que se han turnado en el poder durante 35 años y van a hacer complicada la gobernabilidad, no tienen interiorizada la sabiduría del pacto y mucho menos la cultura de la coalición y han basado su gobierno en mayorías. Hablar de coalición o de acuerdo de gobierno lo entienden como si fuera un drama, y no se dan cuenta de que si no cambian de actitud el país será ciertamente ingobernable. En algunas etapas de la historia esta situación de inestabilidad ha conducido a profundos enfrentamientos que han acabado a palos entre unos y otros. Confiemos en que ahora no se recupere esta tradición tan española. Nuestra propia vida es a veces ingobernable, por ello sería aconsejable que la vida del país pudiese ser gobernada por un camino por el que se pudiese transitar sin demasiados sobresaltos.

    Un país con amplia pluralidad política no tiene por qué ser forzosamente ingobernable. Si miramos como se las arreglan países de nuestro entorno europeo, con gran tradición democrática y pluralidad política, podemos observar que tienen gobiernos surgidos de una coalición, funcionan bien y disfrutan de una aceptable estabilidad. Esperamos que haya fumata blanca.

     2 comentaris
    L'Axiamo
    L'Axiamo
    28/03/2016 09:03
    Fumata blanca

    Fumata blanca, no pide nada ud.!!!!!!! Estos politicos solo miran su ombligo, si no fuese asi, ya tendriamos gobierno. Como ud. Dice,basta mirar a Europa, ¡cuantas veces miran cuando les interesa! Ahora solo miran su sillon, y como no salga una encuesta negativa,para ellos, en visperas de las Cruces de Mayo, elecciones a la vista y mas de lo mismo, pero con mi voto que no cuenten, yo me ire a la playa, no se si de Burriana o de Barcelona, veremos.

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