18 d’octubre de 2019 18/10/19
Per Cristina Querol
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Merecéis morder el polvo del Sáhara

    Tal y como pasó con la crisis, también ahora el gobierno miente con la política exterior. Miente el Ministro Moratinos al negar la crisis con Marruecos en Melilla. Un conflicto que se traduce en el bloqueo de suministro alimentario por parte del país vecino de una ciudad española. En estas circunstancias, y ante las reiteradas denuncias por parte de saharauis y melillenses hacia los abusos, detenciones y torturas de la policía marroquí, miente también Rubalcaba al asegura que Mohamed VI es un aliado creíble y responsable, mientras los ciudadanos de Melilla se manifiestan contra Marruecos y piden que Zapatero “dé la cara”.

    La pasividad de la Ministra de Igualdad, que una vez más demuestra su ineptitud, su baja altura moral y su nula capacidad política, sumada al silencio del Ministro de Exteriores y a la dejadez del titular de Interior, nos llevan ante una nueva constatación de la incapacidad de este gobierno para hacer frente a cualquier crisis que afecte a los intereses de los españoles. Este gobierno mira hacia otro lado mientras permite las vejaciones y las agresiones de un país vecino hacia sus ciudadanos. Y, como vemos, cuando abre los ojos, es para guiñarlos a uno de los más imperialistas y retrógrados tiranos del siglo XXI.

    El silencio mediático y la falta de una respuesta gubernamental contundente se trasladan al Congreso, donde el PSOE veta la petición de comparecencia hecha por parte del PP para que los titulares de Interior y Exteriores expliquen a los españoles la situación que sufre Melilla. Esa es la transparencia del gobierno que tenemos, y esa es la alianza de civilizaciones que quería Zapatero: condescendencia con los tiranos, dejadez hacia sus ciudadanos, mentiras al pueblo español y abandono a los que sufren las consecuencias de un gobierno anexionista. A parte de desoír las peticiones del principal partido de la oposición y de dar a alas a los mamarrachos que ahora salen a pedir referéndums en Melilla.

    Y es que eso son: mamarrachos irresponsables que basan su supuesta superioridad moral en la hostilidad, su política en la provocación y su estrategia en golpear la estabilidad de 46 millones de españoles: así son algunos nacionalistas, como demuestra ERC con su actitud, pidiendo un referéndum en Melilla, con la nula legitimidad que supone que sean precisamente ellos quienes los pidan: un partido que lleva años reclamando referéndums como la panacea de todo, para que al final no lleguen al 14% los catalanes que se han molestado en participar en semejante circo.

    Y es que estos aliados casi “naturales” del PSOE, que se llenan la boca defendiendo la autodeterminación de los pueblos, son cómplices del gobierno al vetar las comparecencias exigidas para explicar a los ciudadanos la crisis con Marruecos. Al parecer lo más importante no es que todos conozcamos el por qué de la agresión de un país vecino a nuestra soberanía y a nuestros derechos, sino aprovechar que el Pisuerga pasa por Valladolid para, una vez más, creerse con la posesión absoluta de la razón al plantear la necesidad de un referéndum en dos ciudades que son españolas desde antes de que Marruecos existiera. Si para ello hay que bailar el agua a un dictador o echar un cable a un gobierno irresponsable, ahí están ellos, porque su causa separatista y despótica puede más que los derechos humanos o la voluntad ciudadana.

    Y lo peor no es eso, no es que unos pocos necios se crean con la posesión de la verdad y de estar por encima del bien y del mal: lo peor es que el gobierno que debería defendernos de estas mamarrachadas acaba allanando al terreno a una fuerza política minoritaria (la 4ª de cinco con representación, para ser exactos), de una Comunidad Autónoma, mientras el país entero sufre las consecuencias del desgobierno y de la falta de aseo intelectual de quienes nos representan. Y así es como el que es capaz de alabar a quien lleva décadas sometiendo al pueblo saharaui e intentando lo mismo con Ceuta y Melilla no merece otra cosa que morder el polvo del desierto, al menos, en sentido figurado, cuando los españoles le den la espalda en 2012.

     6 comentaris
    cristina
    cristina
    31/08/2010 02:08
    a mi estimado lector pulgar

    sí, es parcial y sí, estoy orgullosa

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    Merecéis morder el polvo del Sáhara
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