11 de juliol de 2020 11/7/20
Per Miguel Bataller
Columna de Michel - RSS

Acoso increíble a la Guardia Civil: ¿Todo por la patria o todo por Pedro?

    Sí, en España ha habido desde siempre una Institución respetable y respetada por todos ha sido la Guardia Civil.

    Ese lema que se puede leer en todas las Casas Cuartel en su fachada, esa fidelidad al orden constituido, a conservar la paz social en todos los ámbitos urbanos y rurales, ese espíritu de sacrificio nunca correspondido por sus niveles salariales y ese profundo sentido de la disciplina y su permanente predisposición en el servicio a sus conciudadanos, tanto dentro de las mismas ciudades cuando ha sido necesario, como fuera de ellas, no admiten parangón.

     Han sido referentes ejemplares siempre, sus Unidades de Emergencias para casos extremos, sus servicios cuando son requeridos judicialmente para investigaciones complicadas en las luchas contra el fraude o la prevaricación, siendo única y exclusivamente a los jueces que llevan cada caso, a quienes tienen la obligación de informar durante el curso de sus investigaciones, viéndose no solo liberados de tener que rendir cuentas a sus superiores, sino  a cualquier otro requerimiento por parte de otras instituciones del Estado, aquellos UCOS cuya existencia y competencias quiso ignorar Jordi Pujol y que acabaron con su carrera política, han sido y son modelos ejemplares y sus servicios en Tráfico han sido siempre una ayuda impagable a quienes hemos sufrido averías en plena autopista, como me ha sucedido a mi dos veces siendo ya bastante mayor.

    En todas las encuestas llevadas a cabo en lo que va de siglo, e incluso en el último cuarto del pasado, después del bochornoso caso de Roldan, la valoración de nuestra Guardia Civil ha figurado encabezando  las listas detrás de la Monarquía en algunas e incluso superándola en los momentos más críticos de lo que llevamos de siglo, hasta el cambio de nuestro Rey.

    En aquel caso y con el Gobierno Socialista de Felipe González, nombraron a un delincuente como Director General de la Guardia Civil(un tal Roldan) y en muy poco tiempo arrasó un prestigio ganado a pulso desde que el Ahumada creo ese Cuerpo.

    Entonces no comprendí que se prescindiera de los Generales del Cuerpo, para poner a un pobre diablo, sin formación alguna y cuyo único mérito era tener el carnet de afiliado del PSOE, para tan noble y complicada misión.

    En poco tiempo se esnifó en sus bacanales indescriptibles los Fondos de los Huérfanos de la Guardia Civil y acabo huyendo de la Justicia y obligando a dimitir al entonces Ministro del Interior valenciano, Sr Asunción en el primer y creo que único rasgo de coherencia, de un Ministro socialista.

    Ese fue solo uno de sus múltiples delitos.

    Ahora, de nuevo el Gobierno socialista de Pedro Sánchez, pero con el corrosivo aditamento de los Comunistas de PODEMOS, con un Juez como Marlaska en el Ministerio del Interior, acaba de nombrar a otra señora o señorita de la vida civil, que poco o nada tiene que ver con la Guardia Civil, para subordinarle a ella a un grupo muy válido de Generales y Coroneles  del Cuerpo, con un brillante expediente, para poder controlar y manipular la Institución al gusto del Gobierno como se ha demostrado.

    De una manera inconcebible y estando inmerso en una investigación judicial el Delegado del Gobierno de Madrid, el sábado pasado 23 de Mayo, el Coronel Diego Pérez de los Cobos, recibe una llamada de un General superior suyo, requiriéndole información sobre la investigación que llevaba a cabo un subordinado suyo y el Sr. Pérez de los Cobos le dice que desconoce ese informe porque  no lo ha pedido ni se le ha ocurrido hacerlo, porque incurriría en un delito.

    Poco después se repite la llamada de otro superior en los mismos términos y con la misma respuesta.

    Y sobre las 22,30 recibe la llamada de la Directora General de la Guardia Civil comunicándole su destitución.

    Al día siguiente el Ministro-Juez Sr Marlaska, hace pública esa destitución argumentado “Pérdida de confianza”.

    O sea que para no perder la confianza, estaba obligado a prevaricar.

    Y eso para mayor agravante viene de un Juez, tan reputado antes, como despreciado ahora, por tirios y troyanos, porque al entrar en la Política, por lo visto se le han olvidado todos sus conocimientos jurídicos o ha decidido ponerlos al servicio del Presidente del Gobierno.

    Inmediatamente un terremoto sacude los cimientos de la Guardia Civil y se inicia un reguero de dimisiones y ceses de todos o casi todos los Tenientes Generales del Cuerpo, el más alto rango dentro de la Institución.

    Se le pide y exige la dimisión a Marlaska desde todo el arco político de la Oposición, porque para todos ellos si ves una botella trasparente en una lechería, en una estantería y es de color blanco, debe de ser leche.

    Resiste con un cinismo muy propio de la gente de su condición y empiezan a pedir la comparecencia en sede parlamentaria de sus subordinados más inmediatos, pera llegar por el hilo al ovillo, porque según la jurisprudencia, cuando se destituye a alguien políticamente por “pérdida de confianza” hay que argumentar las razones para esa pérdida de confianza.

    No creo que valga el decir que no quiso delinquir, para darle los datos que ellos necesitaban, para preparar mejor la defensa del Delegado del Gobierno en Madrid, cuando sea llamado a declarar.

    Todo lo que he explicado yo, son datos históricos, verificables en las hemerotecas los del último cuarto del siglo pasado y en todos los medios de difusión de la presente semana.

    Cada uno cuenta su cuento, en función de quien le paga o de sus intereses políticos.

    Yo ni cobro, ni tengo otro interés que esclarecer la verdad y las razones por las que se está intentado una vez más, hundir a la Guardia Civil en una ciénaga por quienes no han podido corromperla, cuando lo han intentado.

    A este paso, tengo curiosidad por ver hasta qué graduación de militar tendrán que bajar los miembros de este Gobierno para encontrar cómplices dentro de la Guardia Civil, pese a haber intentado comprar al cuerpo ofreciéndoles el aumento que debieron recibir hace ya muchos meses de una manera inmediata.

    El socialismo “sanchista” cree que todo se puede comprar con dinero o mentiras de imposible cumplimiento.

    En este caso creo que se equivocan, porque dentro del Cuerpo de la Guardia Civil, su divisa es el HONOR, una palabra que carece de sentido para la extrema izquierda radical que forma nuestro Gobierno.

    Hasta la semana que viene amigos.

    Pujar