28 de febrero de 2021 28/2/21

LA UNIÓ de Llauradors pide a los Reyes Magos lluvias y mejoras en la cadena agroalimentaria

    LA UNIÓ de Llauradors, tras considerar que el balance del año 2017 ha sido seco y pobre en soluciones, pide a los Reyes Magos que 2018 tenga unas condiciones climatológicas favorables para frenar la sequía, y que, por fin, se ponga en marcha la maquinaria para convocar elecciones al campo valenciano y que los beneficios de la cadena alimentaria se repartan de manera más justa entre todos los eslabones.

    LA UNIÓ, quien ya se mostrara preocupada por las consecuencias que ha generado la sequía para la agricultura y la ganadería de la Comunitat Valenciana con unas pérdidas acumuladas de más de 300 millones de euros, pide que 2017 sea una excepción y que en este nuevo año el tiempo y el clima sean más benévolos, a pesar de que ello no está en mano de los gobiernos, ni las administraciones, aunque sí sus posibles previsiones o compensaciones. Lo que sí depende de los poderes públicos es afrontar los problemas y, en este sentido, la organización considera que las Administraciones deberían dotar de mayor presupuesto a los seguros agrarios para dar respuesta a las realidades que suceden en el campo y recuperar los montantes del capítulo de inversiones para permitir una gestión más eficaz de los recursos hídricos, así como que se repartan de forma justa y solidaria por encima de enfrentamientos políticos.

    Por otro lado, entre las reclamaciones históricas de la organización, se encuentra la convocatoria de elecciones al campo. LA UNIÓ cree que ya ha llegado el momento de medir la representatividad de una manera fidedigna en la Comunitat Valenciana, a través de las urnas, tal y como sucederá por ejemplo el próximo febrero de nuevo en Castilla y León. “Dicen que los Reyes Magos pueden conseguirlo todo” – afirman desde la organización. – “A Sus Majestades les pedimos que intercedan porque es injusto que se hable tanto de democracia en otras esferas y en el campo valenciano se obvie” – añaden.

    La organización cree que, además de presupuestos, es necesaria una mayor dosis de voluntad política para afrontar algunas de las dificultades graves por las que atraviesa el campo, como la revisión del mal funcionamiento de la cadena alimentaria, que se traslada en situaciones de crisis a importantes subsectores agrícolas y ganaderos. “Algo que debería ser tan prioritario como un reparto justo de los beneficios del sector agroalimentario no se acomete debidamente” – denuncian desde la organización – “Y esto es así por la ausencia total de voluntad política” – insisten. Respecto a esto, LA UNIÓ da un paso más allá y cuestiona la postura del Ministerio que, no sólo no ejerce de árbitro, sino que, además, desvía su mirada hacia las macromagnitudes, mientras la industria y la distribución se reparten el pastel, a costa de los consumidores y los agricultores y ganaderos.

    En su carta también pide LA UNIÓ más presupuestos para el control, vigilancia e investigación en la sanidad vegetal. La Xylella fastidiosa ya está en nuestro territorio y a pesar de apoyar el plan establecido hay que dotar las indemnizaciones de mayor presupuesto y pagarlas ya de forma urgente.

    En la misma línea, la organización señala que 2018 debería ser el año en que aborde un nuevo enfoque para la sanidad animal, que busque la eficacia en la lucha contra enfermedades como la tuberculosis, brucelosis o lengua azul mediante medidas integrales y no cimentadas en el sacrificio masivo de ganado e inmovilizaciones indiscriminadas, que acaban conduciendo a la ruina a las explotaciones sin erradicar la enfermedad.

    La carta de LA UNIÓ la cierra una petición para disponer en el futuro, con la Reforma que se aborde en 2018, de una PAC que se centre en los agricultores y ganaderos profesionales europeos reforzando su posición en la cadena agroalimentaria, disponiendo de medidas para prevenir crisis las sectoriales y que protegiendo nuestro modelo de agricultura rentable y sostenible frente a competencias desleales del exterior. “Ojalá que la carta no cayese en saco roto y que el nuevo año trajese alegrías y buenos sabores al medio rural, como merecen tod@s aquell@s que lo trabajan diariamente de sol a sol.” – concluyen.

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