5 de marzo de 2021 5/3/21

LA UNIÓ demanda sentido común y voluntad manifiesta del sector para lograr precios razonables en el campo ante la nueva campaña citrícola

  • El descenso de cosecha es el segundo más bajo de las últimas diez campañas

LA UNIÓ exige sentido común y una voluntad manifiesta del conjunto del sector citrícola valenciano, junto a las Administraciones Públicas, para lograr precios razonables en el campo ante la actual campaña marcada sin duda por un descenso de producción importante.

La campaña actual prevé una producción de 3.254.590 toneladas, que son 698.826 menos que la pasada y que representan la segunda con menos previsión de producción de las últimas diez campañas, tras la 2007/2008 que tuvo 3.189.928 toneladas. En términos porcentuales la disminución de cosecha es de casi un 18% sobre la campaña anterior; en naranjas es del 24,6%, en mandarinas del 9,4% y en limones del 22,7%.

Por provincias, la disminución más importante se produce en la de Valencia, donde la producción de cítricos cae un 22,8% hasta llegar a 2.0107.808 toneladas. Por su parte, en Alicante se espera una producción de 585.550 toneladas que es inferior en un 5,61% a la registrada en la pasada campaña, mientras que en Castellón se prevé tener una producción de 561.232 toneladas, con un descenso del 6,47%. Destaca así mismo del aforo el hecho que de nuevo la producción de mandarinas vuelve a ser superior a la de naranjas como era la tónica habitual hasta las últimas campañas en las que se había invertido esa tendencia.

Este importante descenso en la cosecha debería conllevar en buena lógica un aumento de los precios en el campo, aunque según LA UNIÓ las recientes experiencias de las últimas campañas hacen optar por la prudencia a la hora de valorar ya el posible desarrollo de la campaña. Lo que sí se puede es trabajar con una serie de medidas para lograr una correcta evolución de la campaña y en este sentido LA UNIÓ pide la recolección de las variedades en el momento óptimo, efectuar los envíos de forma escalonada y aconseja a los agricultores mantenerse firmes a la hora de negociar un precio más alto que el de anteriores campañas.

LA UNIÓ cree que el acuerdo alcanzado en el seno de Intercitrus para fijar unos precios de referencia en esta campaña citrícola debería tener mecanismos de control para ser eficaz, pues si no existe una comisión de seguimiento que vigile su cumplimiento todo puede quedar en papel mojado.

Josep Botella, secretario general de LA UNIÓ dice que “el conjunto de la citricultura valenciana debe ser consciente de estas premisas y actuar con cautela porque hay menos materia prima para hacer frente a la comercialización. Hay que hacer todo lo posible para que la campaña citrícola concluya con beneficios para todos los estamentos, desde el productor hasta el comercializador”. Botella indica que “hay que aprender de los errores y ser capaces de gestionar el desarrollo de la campaña con inteligencia, diligencia y total profesionalidad; no se pueden cometer los mismos errores de las últimas campañas, en la que destacaron negativamente los precios ruinosos para los productores y los tratos bajo la fórmula de a comercializar”.

ANÁLISIS POR ESPECIES Y VARIEDADES

Mandarinas

Representan el 49,5% de la producción total citrícola, mientras en la 1999/2000 eran el 46,89%. Por provincias, la de Valencia con 1.009.798 toneladas de mandarinas experimenta una bajada de la producción del 14,5% respeto a la campaña anterior. Castellón, con un 4,9% de reducción, se sitúa en 466.625 toneladas, mientras que en Alicante la producción de mandarinas es de 135.561 toneladas y experimenta un incremento del 26,49%.
En las variedades de Satsumas hay una continuidad en la bajada de producción que es ya una constante a lo largo de la última década, pues hace diez años representaban el 7,8% del total de la producción citrícola y ahora ya sólo suponen el 4,7% de la producción valenciana.

Con respecto a las variedades de Clementinas, la producción se sitúa ligeramente por debajo de la media de la media de las diez últimas campañas y representa casi el 45% de la producción de mandarinas. La variedad Marisol recupera su capacidad productiva tras dos campañas consecutivas de pérdida. El resto de variedades tempranas también experimenta una disminución de alrededor de 10.000 toneladas. La producción de Clementina Fina es ya puramente testimonial tras bajar en los últimos diez años casi el 83% de la producción. La bajada de la Clementina de Nules la sitúa un poco por bajo de la media de los dos últimos lustros y muy lejos de la campaña 2004/2005, cuando la producción fue la máxima del periodo con 739.410 toneladas. Finalmente, la Clemenvilla y otras clementinas tardías (Hernandina, etc.) prácticamente tienen la misma producción y las variedades de segunda parte de campaña (Ortanique, Fortune, etc.) experimentan un ligero incremento, excepto el grupo “Otras clementinas”, dónde se incluyen variedades como la Nadorcott o Ellendalle, que tienen una reducción de más del 54% en relación al pasado año. Con excepción de este último caso, se constata un cierto desplazamiento de las variedades tempranas hacia las tardías que puede ayudar, progresivamente, a equilibrar la oferta a lo largo de la campaña.

Naranjas

La producción de naranjas se sitúa en el segundo nivel más bajo de los últimos diez años, únicamente por encima de la anteriormente mencionada campaña 2007/2008 y representan el 45,4% de la producción. La variedad más importante, la Navelina, sigue la tendencia del conjunto de la especie y reduce su producción en 232.846 toneladas. Con respecto a la Lane-Late, a pesar de bajar en 129.272 toneladas su producción sobre la anterior campaña, se trata de la segunda campaña con mayor producción de la última década. La variedad Valencia-Late experimenta una reducción de más de 34.000 toneladas y se convierte en la campaña con menor producción de esta década. La provincia de Valencia tiene una previsión de producción de naranjas de 1.094.508 toneladas, lo que significa el 29,2% menos que la campaña precedente. La de Castellón reduce la producción un 13,7% y baja hasta las 93.894 toneladas. En la de Alicante, se prevé una producción de 290.240 toneladas, que es una bajada del 5,37%.

Limones

Al igual que sucede con las naranjas, la producción de limón de esta campaña es la segunda más baja de la última década al descender 46.670 toneladas. El limón representa el 4,88% de la producción total de cítricos.

Prácticamente toda la producción, el 99,26%, se concentra ya en la provincia de Alicante con unas perspectivas productivas de 157.761 toneladas, lo que representa una reducción del 22,7%. En Castellón y en Valencia la producción es marginal y residual, puesto que entre las dos apenas tienen una producción de poco más de 1.100 toneladas.

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