7 de junio de 2020 7/6/20

La Guardia Civil detiene en Tavernes de la Valldigna a dos hombres que robaban a viajeros en carreteras y áreas de servicio

    La Guardia Civil de Alicante ha detenido en Tavernes de la Valldigna (Valencia) a dos hombres como los presuntos autores de un total de 32 delitos cometidos sobre viajeros en tránsito: ocho delitos de robo con violencia e intimidación, seis de robo con fuerza en las cosas, dieciséis de hurto, otro de pertenencia a grupo criminal y otro de apropiación indebida.

    Los agentes pertenecientes al Equipo de Delitos contra el Patrimonio, de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Alicante, tuvieron conocimiento de  una serie de numerosos robos, cometidos durante el mes de julio del pasado año 2018, en autovías, autopistas y áreas de servicio de la provincia, para los que se utilizaba un vehículo deportivo de gran cilindrada, alquilado en Madrid. Ese hilo de investigación llevó a la identificación de unas personas, aunque su ubicación y localización fue extremadamente complicada. 

    El modus operandi empleado en todos estos robos era siempre similar;  los diferentes integrantes de la banda buscaban posibles víctimas por las distintas áreas de servicio y descanso, autopistas, autovías y carreteras en general, de toda la Comunidad Valenciana, Andalucía y Cataluña. Para ello, se desplazaban en vehículos que alquilaban con documentación falsa cambiando, así, constantemente de coches, para dificultar las investigaciones policiales.

    Una vez fijada su víctima, usaban distintos métodos y distracciones para acceder a sus pertenencias y objetos de valor; en ocasiones aprovechaban que los viajeros estaban durmiendo en el interior de sus vehículos, estacionados en áreas de servicios, para abrir las puertas  de los coches o romper los cristales y sustraerles los bolsos. Otras veces, un miembro de la banda les increpaba para distraerles mientras el resto les sustraía por otro lado, en otras rompían directamente los cristales, si los ocupantes de los coches habían salido unos minutos para ir al aseo o tomarse algo rápidamente en la cafetería del área de servicio, minutos que dejaban sus pertenencias en el vehículo.

    Si, por ejemplo, el coche iba en movimiento, le hacían detener su marcha, diciéndoles a sus ocupantes, mediante señas, que tenían una rueda pinchada u otro tipo de avería. En caso de que la víctima se diese cuenta de que era un engaño y se resistiese al robo, no dudaban en emplear la violencia y la intimidación, agrediéndole físicamente y amenazándole. Este fue el caso de una mujer, que se quedó junto a su vehículo mientras su acompañante se fue a la cafetería; al darse cuenta de las pretensiones de los autores, ésta se resistió a que le quitasen su bolso, siendo fuertemente zarandeada y golpeada por éstos, estando embarazada, hasta que, finalmente, lograron arrebatárselo.

    Tampoco dudaban en arremeter con sus vehículos contra las personas, si ello era necesario, para huir de los lugares a gran velocidad, empleando peligrosas maniobras de evasión si pensaban que habían sido detectados por los cuerpos policiales o si las diferentes víctimas intentaban retenerles o impedirles la huída. Esto le ocurrió a un ciudadano que, al regresar a su vehículo de tomar algo en la cafetería, vio cómo unos individuos forcejeaban con una mujer hasta quitarle su bolso, por lo que acudió inmediatamente en su ayuda para intentar socorrerla. Los asaltantes se subieron a un turismo al que este hombre se agarró, para intentar evitar que se fuesen. Finalmente, los autores se detuvieron y, mediante la violencia, hicieron que se soltase del capó, huyendo con el botín.

    Explotación de la operación y detenciones

    A pesar de la gran movilidad geográfica de todos los integrantes del grupo criminal y de las serias y estrictas medidas de seguridad que todos ellos empleaban para evitar su identificación y localización, los agentes lograron, después de varios meses de ardua investigación, detectar la presencia de dos de ellos en la localidad valenciana de Tavernes de la Valldigna, donde se produjo la detención de ambos.

    A los detenidos, dos hombres de nacionalidad rumana, de 31 y 46 años de edad, se les imputa un total de 32 delitos (ocho delitos de robo con violencia e intimidación, seis de robo con fuerza en las cosas, dieciséis de hurto, otro de pertenencia a grupo criminal y otro de apropiación indebida).

    Ya han pasado a disposición judicial, quedando en libertad provisional con cargos, a la espera de juicio.

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