19 de junio de 2019 19/6/19

La exposición conmemorativa del 150 aniversario de Blasco Ibáñez viaja a Sueca de la mano del Consorci de Museus

La exposición conmemorativa del 150 aniversario de Blasco Ibáñez viaja a Sueca de la mano del Consorci de Museus - (foto 1)

El Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana celebra el Año Blasco Ibáñez con la exposición ‘Blasco Ibáñez y el rostro de las letras’, una muestra que está viajando por la Comunitat para compartir con castellonenses, valencianos y alicantinos la conmemoración del 150 aniversario del nacimiento del literato valenciano.

La exposición llega a Sueca, donde se podrá ver en el Espai Joan Fuster hasta el 5 de mayo, tras haber recorrido siete localidades de Castellón y Valencia.

El director del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, José Luis Pérez Pont, ha explicado que “esta exposición está permitiendo que nos reencontremos con la figura de Blasco Ibáñez y lo que su obra representa para el imaginario colectivo”.

La muestra parte de una extensa investigación en torno al retrato fotográfico español, desde sus orígenes hasta la Guerra Civil, que dio lugar a la muestra ‘El rostro de las letras’ organizada por Acción Cultural Española. Ahora con un nuevo discurso en torno a la figura de Blasco Ibáñez, viaja por el territorio de la Comunitat de la mano del Consorci de Museus.

Pérez Pont ha señalado que “la exposición está recalando en diferentes enclaves culturales, poniendo en valor el rico patrimonio histórico y arquitectónico de los pueblos y ciudades de nuestro territorio”.

‘Blasco Ibáñez y el rostro de las letras’ muestra la imagen fotográfica del gran escritor valenciano, junto a los más notables escritores españoles de su tiempo.

La exposición está organizada por Acción Cultural Española (AC/E), la Comunidad de Madrid y la Real Academia Española, con la colaboración de la Generalitat Valenciana y del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana.

Blasco Ibáñez (València, 1867 - Menton, Francia, 1928), fue el más importante escritor valenciano y el más universalmente reconocido. Ya en los días finales del siglo XIX, cuando no había cumplido aún los 30 años, era una figura enormemente popular y querida, a la que seguían las masas enfervorizadas, atraídas por sus ideas y por la fuerza volcánica de sus discursos.

El blasquismo contagió a las clases trabajadoras del mar y de la huerta la afición por el saber, por conocer los avances que entonces surgían, en las cuatro esquinas del mundo.

Las fotografías nos muestran a Blasco Ibáñez como ciudadano, escritor y tribuno, desde sus primeras estancias en la cárcel valenciana de San Gregorio, hasta el regreso de sus restos mortales, acompañado por las más altas autoridades de la República y por el fervor de sus paisanos.

La visión fotográfica de Blasco Ibáñez se complementa con una selección de excelentes retratos de grandes escritores españoles que coincidieron con él en su paso por la vida, fotografías de su vida pública y privada que permiten descubrir a la persona que hay detrás del reconocido personaje.

Así, se puede ver a Emilia Pardo Bazán con su gato, en los salones de su casa madrileña de la calle Princesa, en la que recibía a todo el Madrid de la sociedad y de la cultura, en 1910; a José Echegaray a su llegada al Palacio Real para una sesión de consultas con el rey Alfonso XIII (hacia 1905); a Benito Pérez Galdós leyendo galeradas de su discurso de ingreso en la Academia Española, el 6 de febrero de 1897; o a Joaquín Sorolla retratando a Jacinto Benavente en 1917, en su estudio de Martínez Campos, actual Museo Sorolla.

Destacan en la selección varias imágenes de grupo en las que se puede ver, por ejemplo, capitaneada por Manuel Azaña y Valle-Inclán, la tertulia literaria de la Cacharrería del Ateneo de Madrid, que se convirtió en los últimos días de la monarquía en un activo foco de conspiraciones republicanas (1930). Asimismo, se puede ver una imagen de la redacción de la revista ‘España’, en la que aparecen juntos Ortega y Gasset, Azorín, Pío Baroja y Pérez de Ayala, entre otros.

De gran interés es también la fotografía de la llegada de Blasco Ibáñez a Argentina, en 1910. Se dice que fueron a recibirle más de 100.000 personas. Cuando llegó al puerto de Buenos Aires, una docena de reporteros subieron a la cubierta del barco para hacerle sus primeras fotografías en el país.

La dimensión internacional del literato valenciano se puede ver en varias fotografías. El éxito y la popularidad de Blasco Ibáñez no tuvieron fronteras. Durante una larga gira de conferencias por los Estados Unidos, el escritor fue investido doctor ‘honoris causa’ por la Universidad de Washington.

La exposición es el resultado de más de 20 años de investigación en decenas de archivos públicos y privados, españoles y extranjeros. Las fotografías que componen la muestra proceden de distintas instituciones como la Biblioteca Nacional de España, la Biblioteca Valenciana, el Archivo Histórico Provincial de Guadalajara, la colección Pedro Melero, la Fundación José Ortega y Gasset-Gregorio Marañón, del Instituto del Patrimonio Cultural de España, o la Biblioteca del Congreso de Washington.