29 de febrero de 2020 29/2/20

Sánchez-Barcáiztegui: “La ampliación de la A-3 no va a resolver las congestiones que padece a diario”

  • Seguirá desembocando todo el tráfico en la avenida del Cid, que se encuentra al límite de su capacidad

  • No contempla el problema del enlace con la V-30

La ampliación a tres carriles de la A-3 entre Cheste y Valencia, adjudicada recientemente por el Ministerio de Fomento “no resolverá las congestiones que padece a diario porque no contempla otra salida para distribuir el volumen de vehículos que entran en Valencia ni el enlace con la V-30”, según ha advertido hoy el secretario autonómico de Infraestructuras, Victoriano Sánchez-Barcáiztegui.

La Generalitat Valenciana trasladó al Ministerio de Fomento en 2007 un proyecto de mejora de la V-30 en el que ya se incluían soluciones a estos problemas, según ha explicado Sánchez-Barcáiztegui. Una de ellas sería una nueva salida hacia la ronda de Mislata “para que toda la zona norte del río Turia de Valencia, casi media ciudad, pueda utilizar este acceso. Esto, según los cálculos efectuados, supondría una reducción del tráfico de entrada por la avenida del Cid del 35 por ciento”.

“Si no se hace esto, a pesar de los tres carriles, el problema seguirá siendo el mismo, porque la avenida del Cid admite un máximo de entre 90.000-100.000 vehículos diarios y se encuentra ya al límite de su capacidad. El atasco va a permanecer igual a no ser que se diversifiquen las entradas”, ha señalado secretario autonómico de Infraestructuras, Victoriano Sánchez-Barcáiztegui.

Otro de los problemas que no resolverá la ampliación de la A-3 es su conexión con la V-30 a la altura de Xirivella, diseñado para un volumen de tráfico muy inferior al que soporta en la actualidad. Los vehículos procedentes del puerto y de la parte sur de la V-30 comparten el acceso al enlace de conexión con la A-3 con aquellos que se incorporan desde Madrid a la V-30.

Según Sánchez-Barcáiztegui, este enlace es “muy problemático y debe resolverse con un nuevo ramal directo para que los vehículos que vienen del sur se incorporen a través de un nuevo puente a la A-3”. “Si no es así, los problemas de congestión y accidentalidad no se van a reducir”, ha manifestado.

Por otra parte, los problemas de congestión de la A-3 en sentido Valencia se inician antes de Cheste, donde empezará la ampliación. “El proyecto básico iniciaba la actuación en Buñol, pero en el definitivo se ha eliminado este tramo, con lo que lamentablemente estamos ante una obra que tampoco va a resolver los problemas de la A-3 por el interior”, ha añadido.

Problemas en los accesos este, norte, sur y en la V-30

El secretario autonómico de Infraestructuras ha destacado que los problemas de la A-3 coinciden con los que presentan otros accesos a Valencia dependientes del Ministerio de Fomento, en particular la entrada norte por la V-21, la sur por la pista de Silla y la V-30.

El nuevo acceso al Marítimo y al puerto de Valencia desde la V-21 se encuentra pendiente de la autorización del Ministerio de Fomento para iniciar las obras. “Se trata de una medida muy urgente y que además no tiene un coste económico para el Ministerio, porque las obras las financia íntegramente la Generalitat Valenciana y están ya adjudicadas, con un presupuesto de 20 millones de euros”, ha manifestado Sánchez-Barcáiztegui.

Esta obra reducirá en un 30 por ciento el tráfico que entra en Valencia por el Norte desde la V-21 a través de la avenida de Cataluña. En la actualidad se está ejecutando el tercer carril de la V-21 por parte de Fomento, pero el proyecto “no incluye el tramo más necesario, los últimos kilómetros, desde Port Saplaya hasta la entrada a Valencia. Se está redactando el proyecto ahora, pero cuando acabe la obra habrá tres carriles que en el punto de más tráfico se reducen a dos, lo que provocará sin duda importantes retenciones”, según sus previsiones.

Respecto a la entrada sur, la pista de Silla sufre constantes atascos. Para aliviarlos, la Generalitat ha presentado el proyecto de la CV-400, una paralela a la pista de Silla por el oeste de los pueblos y que tiene por objeto ayudar a descongestionarla, ya que presenta también importantes problemas de saturación.

En cuanto a la V-30, es competencia del Ministerio, pero la Conselleria de Infraestructuras le ha remitido un proyecto para su mejora. Fomento no ha contestado y, en cambio, ha impulsado un nuevo proyecto, cuya redacción ocupará dos años.

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