3 de junio de 2020 3/6/20

Gran expectación del mano a mano entre Jesús Duque y Román

Gran expectación del mano a mano entre Jesús Duque y Román - (foto 1)

    Desde que se anunció el mano a mano entre el matador requenense Jesús Duque y Román la expectación fue máxima. Así se demostró con la gran afluencia de requenenses a la presentación del cartel que se hizo en el Museo del Vino-Palacio del Cid, con la fluida demanda de entradas durante los días previos y, más aún, a partir de que llegó la corrida de Fuente Ymbro a los corrales y corrió la voz entre los aficionados que se acercaron a ver su magnífica presentación.

    Gran ambiente fue el que se vivió en la plaza de toros de Requena. Un ambiente de fiesta que desde el momento que se anunció el festejo se notaba entre la población de Requena que por fin veían como volvía a celebrarse una corrida de toros en su centenaria plaza, después de algunos años sin festejo, y que además podían asistir al hecho histórico de que por primera vez un matador requenense hiciese el paseillo en la arena de la plaza de la ciudad que lo vio nacer. Motivos suficientes para que los requenenses se volcasen con el espectáculo y acudiesen al esperado mano a mano.

    Dos horas antes al inicio del festejo el ambiente alrededor del coso era el de las grandes ocasiones y los tendidos se fueron llenando de un público que no estaba dispuesto a perderse el acontecimiento.

    Una atronadora ovación recibió a los matadores cuando se inició el paseillo, preludio de las muchas que se oirían a lo largo de la tarde.

    Jesús Duque y Román no defraudaron. El de Requena, con su toreo de corte clásico y pinceladas de artista. Su compañero y rival en los ruedos, con su toreo poderoso de mano baja y su conexión con los tendidos.

    Se repartieron cinco orejas que bien pudieron ser nueve si hubieran estado más acertados con los aceros, dos Duque y tres Román, pero lo más importante es la impronta de los toreros de la que hicieron gala y su capacidad por ilusionar a los aficionados valencianos ansiosos por contar con nuevos valores en el circuito taurino.

    Ambos salieron en hombros al finalizar la corrida, un festejo con argumentos y que a nadie defraudó.

    Los asistentes al salir de la plaza estuvieron más de una hora haciendo cola para conseguir una foto con el ídolo local. Jesús Duque atendió a todos sus paisanos como muestra de agradecimiento a una tarde que nunca podrá olvidar y que pasa a los anales de la historia de Requena. 30 de agosto de 2014, la primera vez que un matador de toros nacido en Requena torea en su plaza.

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