12 de julio de 2020 12/7/20

Quart de Poblet proyecta reproducir “ceberes” como testimonio del paisaje de huerta tradicional

Quart de Poblet proyecta reproducir “ceberes” como testimonio del paisaje de huerta tradicional - (foto 1)
    MÁS FOTOS
    Quart de Poblet proyecta reproducir “ceberes” como testimonio del paisaje de huerta tradicional - (foto 2)

    El Ayuntamiento de Quart de Poblet ha iniciado un proyecto que persigue reproducir  “ceberes”, construcciones de madera que se utilizaban para secar y almacenar las cebollas, como testimonio del paisaje de huerta tradicional en el municipio y en la comarca de l’Horta.

    Esta iniciativa se enmarca en las políticas de recuperación del patrimonio material e inmaterial, que tienen un importante peso específico en la gestión municipal y en las que se ha incidido especialmente en los últimos años, y se vincula también a la apuesta por la agricultura como nuevo yacimiento de empleo y desarrollo sostenible.

    En este momento se está trabajando en posibles ubicaciones, aunque una de las que parece clara es la de Molí d’Animeta, en la que existen 50.000 metros cuadrados protegidos como parte del entorno de la acequia de Mislata, declarada Bien de Interés Cultural (BIC). El futuro desarrollo de este espacio contempla la puesta en marcha de huertos familiares y de ocio pero, además, en este ámbito existió una destacada producción de cebollas, que hizo proliferar la construcción de “ceberes” o cebolleras. Tanto es así que el barrio de la zona este del municipio adoptó el nombre de “La Cebollera”.

    Molí d’Animeta alberga, por otra parte, un banco de tierras gestionado por L’Animeta, Associació per a la Agricultura Ecológica, gracias a la colaboración con diferentes propietarios en la que actuó como enlace el Ayuntamiento.

    L’Animeta se está expandiendo y ahora va a instalarse en el río, donde han adquirido unos terrenos. Fruto del convenio que tiene firmado con el Ayuntamiento, esta entidad podrá disponer de un espacio en el Centro de Interpretación de la Naturaleza del Parque Fluvial del Turia, en término de Quart, y acceder al aula para realizar actividades formativas y divulgativas como los primeros encuentros por la agroecología de l’Horta Oest, que se celebran en Quart el 23 y el 24 de febrero.

    Precisamente, otro de los enclaves en los que se podría instalar alguna “cebera” es en los huertos ecológicos del Parque Fluvial, que el Ayuntamiento todavía no ha recibido debido a incidencias que debe resolver la Confederación Hidrográfica del Turia.

    La cebolleras son, básicamente, construcciones hechas en madera y que se inspiran en las barracas. Su planta es rectangular, tienen unos pilares de madera gruesa por todo el perímetro separados entre ellos, entre un metro y metro y medio. El tejado originariamente era de paja, pero con el tiempo se cubrió con teja plana y las paredes están hechas también con listones separados entre ellos unos cinco centímetros para poder dejar pasar y correr el aire dentro de la construcción, permitiendo el secado de las cebollas.

    El suelo está sobreelevado con respecto a la tierra, de diez a veinte centímetros, para poder aislar las cebollas de la humedad de la tierra.

    Subir