22 de septiembre de 2020 22/9/20

Investigadores de la UCV descubren que la Albufera se adentraba 5 kilómetros en el mar hace 10.000 años

  • Hallan restos de las antiguas barreras litorales a 75 metros de profundidad

Científicos del Instituto de Investigación en Medio Ambiente y Ciencia Marina de la Universidad Católica de Valencia “San Vicente Mártir” (UCV) han descubierto ocho antiguas restingas o barreras litorales formadas durante los últimos 10.000 años, que hoy en día se encuentran compactadas y sumergidas en la plataforma continental del golfo de Valencia, entre 20 y 70 metros por debajo del actual nivel medio del mar.

"Tan sólo una de estas barreras aflora actualmente en la superficie del fondo marino, y ha sido posible cartografiarla mediante técnicas acústicas de alta resolución” según ha indicado hoy a la agencia AVAN Javier Alcántara, profesor de Geología Marina y Oceanografía Física de la UCV y coordinador del proyecto. El resto de barreras “se encuentran enterradas por sedimentos marinos posteriores y han podido ser localizadas gracias al empleo de técnicas sísmicas, también de alta resolución",

En total, se han encontrado 8 antiguas restingas y “la posición de la más antigua de ellas, a 70 metros de profundidad y desplazada 5 kilómetros hacia mar abierto, indica que desde el inicio del Holoceno, hace 10.000 años, cuando el nivel del mar estaba en torno a dicha cota, han existido este tipo de sistemas litorales en el golfo de Valencia".

Este descubrimiento implica que "la posición de la orilla en el litoral valenciano ha sufrido un importante desplazamiento en los últimos 10.000 años, a pesar de que la presencia de lagunas costeras o albuferas en nuestro litoral ha sido una constante durante todo este tiempo”. Según Alcántara, la Albufera “no siempre ha estado en la posición actual, sino que ha ido de alguna manera `migrando´ también con esos desplazamientos, logrando adaptarse a las variaciones naturales del nivel del mar, con todas las implicaciones paleoclimáticas, paleoambientales y paleoceanográficas que esto conlleva”.

Las causas de esta “intensa modificación” del litoral “son totalmente naturales”: el equilibrio dinámico entre el ascenso del nivel del mar desde el fin de la última glaciación hace 12.000 años; las variaciones en las tasas de aporte de sedimentos continentales; las variaciones en la intensidad del oleaje con su dinámica litoral asociada; y por último, la neotectónica de la zona.

Tal como es conocido por otros estudios a nivel global, desde hace 10.000 años hasta hace 6.000 años el nivel del mar “subió del orden de 70 metros, a un promedio de 17,5 milímetros anuales, mientras que en los últimos 6.000 años el nivel del mar sólo variado verticalmente del orden de un metro, es decir, y en los últimos 15 años, según los datos tomados de satélites, se eleva a un ritmo de 2,7 a 3 milímetros al año”.

De sus mediciones, Alcántara deduce “que aun con velocidades de ascenso del nivel del mar superiores a las actuales, el sistema sedimentario de la Albufera de Valencia, con sus ecosistemas asociados, logra adaptarse, gracias a la posibilidad de `migrar ´tierra adentro, y mantener así sus características ambientales tan peculiares”.

Según el experto, “esto vendría a demostrar una gran capacidad de la Albufera o el sistema de Albuferas a `migrar,´ y, por tanto, podríamos decir que la amenaza de desaparición de la Albufera de Valencia por el ascenso del nivel del mar depende en gran medida de si existe o no la posibilidad de que este sistema pueda migrar tierra adentro”. Por otra parte, “se puede decir que las amenazas creadas por la acción del hombre, con graves problemas de contaminación que aun persisten en las aguas y lodos de la Albufera, parecen ser, entonces, un problema ambiental más serio que el ascenso del nivel del mar”, ha añadido.

Las restingas han sido descubiertas tras el análisis de los datos geofísicos registrados durante la campaña oceanográfica DERIVA-2011, realizada a bordo del buque oceanográfico “García del Cid” del CSIC en septiembre de 2010, “gracias a la cofinanciación del Ministerio de Ciencia e Innovación, la conselleria de Educación de la Generalitat Valenciana y el Programa Iberoamericano de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo.

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