1 de diciembre de 2020 1/12/20

Moliner dará voz a los alcaldes defender las propuestas de sus municipios en la Junta de Gobierno de la Diputación

Moliner dará voz a los alcaldes defender las propuestas de sus municipios en la Junta de Gobierno de la Diputación - (foto 1)

    El presidente de la Diputación de Castellón, Javier Moliner, Javier Moliner, ha decidido dar un paso más en la apertura a los ayuntamientos de la institución que preside y dará voz a los alcaldes en la defensa de las iniciativas que afecten a inversiones de sus municipios en la Junta de Gobierno.

    De esta forma, el PP planteará una enmienda a la moción anunciada por el Bloc para que los alcaldes puedan participar en el pleno. Moliner ha explicado que, pese a ser inviable legalmente la iniciativa del Bloc de crear el escaño 28, "la Diputación es la casa de los alcaldes. Por eso hemos recogido la sensibilidad de la propuesta que Nomdedéu ha realizado y la incluiremos dentro de un programa que esta Diputación tiene abierto desde hace más de dos meses ya con el fin de facilitar la participación de quienes son los auténticos protagonistas de la gestión de la Diputación: los alcaldes y sus ayuntamientos".

    Cabe recordar que la institución provincial lleva programando juntas de gobierno itinerantes por toda la provincia "donde no hay ningún inconveniente en que cualquier alcalde participe y exponga las preocupaciones que afecten a sus municipios", ha señalado Moliner. De hecho, Rafael Calvo ya intervino en la junta de Segorbe a mediados de septiembre.

    El presidente provincial también ha incidido en "quiero abrir la Diputación a la participación de todos los protagonistas del día a día de nuestra provincia, por eso todos los pasos que demos en este sentido favorecerán que los ciudadanos, a través de sus representantes, pueden participar en el día a día de la Diputación de Castellón será una línea estratégica a seguir durante todo este mandato".

    Así, se arbitrará la fórmula legal más adecuada para que los alcaldes puedan tener voz en la Junta de Gobierno, de tal manera que puedan defender la necesidad de que la Diputación apruebe iniciativas que vayan en beneficio de sus municipios. En cualquier caso, no podrá ser en los plenos, donde es totalmente inviable la presencia de un alcalde en los escaños a nivel legal, igual que tampoco la hay en el Congreso, en el Senado o en un ayuntamiento.

    El presidente de la Diputación considera que “hay que ser generoso cuando las propuestas de la oposición van encaminadas a mejorar el servicio a los alcaldes, que son los primeros representantes de los vecinos. Otra cosa es cuando las mociones van encaminadas a dinamitar la diputación desde dentro”.

    Moliner se refiere al intento del grupo socialista de acabar con las diputaciones presentando alternativas inconsistentes. “El PSOE todavía quiere al mismo perro, pero con distinta correa, porque no se lo cree y además porque la ha perdido, se le ha escurrido la correa entre las manos… El problema de Rubalcaba es que ya no controla al perro y encima se le ha revuelto”.

    “La propuesta de los socialistas de acabar con las diputaciones para abaratar costes no es más que una excusa para eliminar una institución que ha perdido casi por completo en las últimas elecciones municipales”, ha alegado el presidente de la Diputación.

    Javier Moliner ha explicado que, el PSOE, “primero ha anunciado que mantendrá a los funcionarios y luego que creará estructuras comarcales al estilo de las de Aragón y Cataluña, que también tienen una carga administrativa y política propia, como las diputaciones. Con la diferencia de que cambia una estructura grande por muchas más pequeñas. En definitiva, pretenden mantener a los mismos funcionarios y, por el contrario, multiplican las administraciones políticas, las sedes... A la hora de la verdad, incluso se encarecen los costes”.

    Lo cierto es que las diputaciones apenas suman el 0.4% de la deuda públicas de todas las administraciones en España, mientras las del Estado acumulan cerca del 80%, según datos oficiales.

    El presidente de la Diputación ha insistido en que “el problema es que los socialistas no creen en las provincias y lo que pretenden es eliminarlas. Es el mismo espíritu centralista que llevó a los socialistas valencianos a dividir su partido en estructuras comarcales. La vieja aspiración del divide y vencerás, de convertir España en un reino de taifas. Para buscar la modernización, Rubalcaba, en lugar de retrotraerse al siglo XIX, se le ha ido la mano y ha aterrizado en el siglo XIII”.

    “Tan genial les ha ido su comarcalización y tan magnífico ha sido el resultado, que hace tres años que los socialistas tuvieron que recular y volver a una estructura provincial en la Comunidad. El resultado político sigue siendo lamentable para ellos. Es el problema de hacer las cosas sin creer en lo que haces. Lo grave es que después de su fracaso manifiesto, insistan aún en aplicar este modelo anquilosado”.

    Moliner ha sido contundente al asegurar que “yo sí que creo en lo que hago. Creo en la Diputación de Castellón, porque creo que en la provincia de Castellón y, sobre todo, porque creo en los municipios de la provincia, sobre todo en los más pequeños, y en todos los castellonenses”.

    Hay que tener en cuenta que en la provincia de Castellón hay 116 municipios de menos de 5.000 habitantes y cerca de 50 con menos de 1.000. Por ejemplo las OFISAM de la Diputación asumen el trabajo administrativo de 34 municipios, cuyos gastos ordinarios son inferiores a los 150.000 euros. Gracias a estas oficinas de proximidad se han celebrado cerca de 300 plenos y se han elaborado 3.500 decretos el último año.

     

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