29 de febrero de 2020 29/2/20

LA UNIÓ de Llauradors ha exigido hoy ayudas reales que compensen el desastre que provoca la sequía en los campos alicantinos

LA UNIÓ de Llauradors ha exigido hoy ayudas reales que compensen el desastre que provoca la sequía en los campos alicantinos - (foto 1)
    MÁS FOTOS
    LA UNIÓ de Llauradors ha exigido hoy ayudas reales que compensen el desastre que provoca la sequía en los campos alicantinos - (foto 2)
    LA UNIÓ de Llauradors ha exigido hoy ayudas reales que compensen el desastre que provoca la sequía en los campos alicantinos - (foto 3)

    LA UNIÓ de Llauradors exige un apoyo “firme y real” de las Administraciones para “compensar los graves efectos que está provocando la sequía en las comarcas alicantinas”. Así lo explica, Ramón Mampel, secretario general de LA UNIÓ, quien ha dicho que “en la provincia las pérdidas directas en la agricultura y la ganadería ya son de unos 80 millones de euros y ni el Ministerio de Agricultura ni la Generalitat reaccionan, mientras los daños siguen en aumento porque en Alicante no cae ni una gota de agua desde hace tiempo”.

    Para ello, agricultores de LA UNIÓ procedentes de todas las comarcas alicantinas se han concentrado en la sede de la Subdelegación del Gobierno en Alicante para reivindicar unas ayudas que compensen “las graves pérdidas que ha ocasionado la sequía en todos los cultivos de la provincia”. Simbólicamente han entregado a través del registro de la Subdelegación tierra seca, una colmena, una cepa de uva de vino y uva de mesa, un almendro, un olivo, cereal, un melón; todos ellos cultivos afectados por la sequía, además de fotografías impactantes de los efectos de la sequía en la agricultura y ganadería alicantina.

    Así, LA UNIÓ ha presentado esta mañana un documento reivindicativo en la Subdelegación del Gobierno para que sea trasladado a la ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina, quien de momento hace “caso omiso al drama que está viviendo la agricultura alicantina desde hace unos meses”, manifiesta Mampel. En este sentido, el secretario general invita a la ministra a visitar las zonas afectadas para comprobar in situ el alcance de los daños.

    Y es que, a pesar de las graves pérdidas que ya se contabilizan a causa de la falta de precipitaciones, “todavía es una incógnita cuándo habrá ayudas y la cuantía de éstas”. Por el momento, “las Administraciones competentes únicamente hacen promesas pero no llegan a hacerse realidad”, lamenta Ramón Mampel.

    Entre estas medidas destaca la concesión de ayudas directas de Estado (de minimis) que permite la legislación para casos como el de la sequía y que pueden ser de una cuantía de 15.000 euros por explotación para tres años; además de exenciones fiscales, de las cuotas de la seguridad social, créditos bonificados y tarifas especiales para el agua de riego, ya que lo que se precisa en estos momentos es dotar de liquidez a las explotaciones afectadas.

    Ante la falta de apoyo que sufren los agricultores por parte de los partidos políticos quienes no toman una solución clara, LA UNIÓ anuncia “que seguirá luchando para defender los intereses de los agricultores alicantinos porque muchos de ellos no podrán sacar adelante sus cosechas y verán desaparecer sus cultivos, que es su forma de vida”.

    Subir