20 de octubre de 2020 20/10/20
Por Ángel Padilla
Yo, animal - RSS

En plena emergencia climática, Oropesa quiere romper el mar

    FOTOS
    En plena emergencia climática, Oropesa quiere romper el mar- (foto 1)

    La Renegá es una zona protegida del litoral marino del pueblo de Oropesa, Castellón.

    Casi 20.000 firmas se han recogido ya en la plataforma Change.org [de nombre, la petición: "No al centro interpretativo marino en la renegà de Oropesa #lareneganosetoca] en contra de la extraña (por no bien definida) modificación urbanística que se va a realizar -ya han comenzado las obras- en la zona La Renegá, considerada de las zonas naturales protegidas prístinas de la Comunidad Valenciana.

    Los medios informan de que: "la excavación de las piscinas y el recinto han comenzado ya en una zona parcelada del litoral de Oropesa, junto a la vía verde, y se han instalado los carteles que indican la adecuación de la zona litoral que acompañará este proyecto de iniciativa privada."

    LOS RESPONSABLES DEL DESASTRE ECOLÓGICO

    Esto es lo que podemos extraer sobre ello en las pocas notas que hay en las redes: hay involucradas, que se sepa, tres entidades: una constructora, una empresa de aguas de Valencia que se llama Global Omnium y "una misteriosa Fundación Azul Marino que, sin saber la fecha de inscripción en el registro de fundaciones, no tiene ni web operativa, y cuyo perfil en redes sociales como Facebook fue creado el pasado 22 de marzo de 2020"." [fuente de lo anterior: Castellón Plaza].

    Efectivamente: ¿Qué es esto de "Fundación Azul Marino"?
    Lo primero que uno encuentra en una búsqueda restringida en Google es la web, que se apresuran a ir construyendo -cuando entras en ella se lee: "En construcción..." (con los puntos suspensivos y todo)-, en tanto ya están las grúas abriendo zanjas siguiendo la hoja de ruta de la obra...
    Delirante.
    Se lee arriba de lo de "En construcción" de la lámina estática de la web que: "Azul Marino es una Fundación que nace como una plataforma global cuyo objetivo es contribuir a mejorar y mantener el buen estado del océano, para su uso y gestión sostenible por las generaciones futuras."

    Bien, leída tal sandez, cualquier persona con un dedo y medio de frente piensa lo inevitable, por lógica: ¿para qué un centro de "gestión sostenible" en un entorno cien por cien natural? Y ¿"por las generaciones futuras"? Las generaciones futuras agradecerían dejasen como está ese paraje natural de primer orden, que nos hace falta a todos, que requiere el planeta, demasiado diezmado y golpeado ya por una maquinaria de urbanización ciega y devastadora que nos ha llevado a la emergencia climática que, con iniciativas así, desde luego, no se suma sino todo lo contrario.

    Mientras las grúas ya comienzan a alterar el medio ambiente natural de la zona, uno de los culpables del acoso a nuestro ecosistema, su web la tiene aún "EN CONSTRUCCIÓN..."

    ¿Podría ser más grande el insulto? Sí. Claro. En lugar de En construcción... podrían poner, por ejemplo, "Vamos a hacer lo que nos salga de las pelotas y a la Tierra que le den muy mucho por culo". Al descalabro le da luz de "claridad" la alcaldesa de Oropesa, María Jiménez: "la construcción del Centro de Interpretación es legal, porque estará ubicado en suelo urbano."

    Veamos, no hay que ser biólogo, es puro sentido común, que si cerca de una zona híper protegida, colocas un MarinaDorcito pequeño o grande o igual, vas a azotar la zona protegida porque el trasiego interminable de gente al parque recreativo que tienen pensado hacer, así como el impacto sobre el medio ambiente que generará éste, a La Renegá, pues... como que no va con ella. ¿Piensan estos alcaldes en formato novela, en poesía? "La Renegá/no se verá afectá/por el casal fallero/que a su lado pondrán./ja-ja-ja-

    CENTRO DE INTERPRETACIÓN MARINO ( ? )

    Así llaman a lo que van a hacer allí; con dos cojones. Según información que transmitieron a Cadena Ser, los responsables de esta debacle natural, se construirá un "Centro de Interpretación Marino" -con una inversión de 4 millones de euros-, donde se pretende albergar especies marinas, principalmente tortugas". ¿Leímos bien? Sí. Acuarios. El parangón, para los animales marinos, de los ZOOS, para los terrestres y aéreos. Un lugar de confinamiento de especies, para visitas escolares, qué chuli. Por dios, ¡qué asco! Por enésima vez el eufemismo intenta ocultar lo diáfano: animales usados como recreo para los niños, lo que es igual: embrutecimiento educativo. Teniendo el mar al lado, e imaginando a esos mismos animales libres y felices en los océanos y ríos del mundo, es muy lógico (ironía) construir microencierros para que los niños "interpreten" lo marino.

    FRASES QUE DISPARAN TODAS LAS ALERTAS (SI NO LAS TENÍAMOS YA DISPARADAS)

    Fuente, La Ser:
    "La alcaldesa va a velar por que el proyecto cumpla con la normativa y ha pedido a la empresa que explique los detalles a os ciudadanos". ¿Eing? ¿"Cuéntaselo tú, Manuel, que la cosa es idea tuya"? ¿Desde cuando la alcaldesa de un pueblo no conoce en detalle lo que se realiza urbanísticamente en su entorno de responsabilidad, y pasa el sambenito para que lo explique el otro, el tío las grúas?

    Otra perla:
    "Los miembros del equipo cel gobierno de Oropesa se reunieron con los promotores para conocer los detalles de este proyecto, que está previsto que abra al público en 2021". ¿En serio? Un proyecto del que ya se tiene, por lógica, todo planeado, y hace pocos días es cuando se dice se reúne el equipo de Gobierno de Oropesa para olfatear los detalles? De cómic. Por no decir algo peor.

    Alerta: "El Consistorio es cuestionado porque en 2010 permitió construir un hotel en el mismo entorno, sobre lo que la alcaldesa afirma que la zona es urbana y no está protegida."
    ¿Habrán más hoteles en la zona definida como "Centro de Interpretación Marino"? ¿Tiendas de hamburguesas? ¿Paseos por encima de la orilla con teleférico?

    Conclusión, tenemos ante nosotros la degradación segura de un espacio natural de alto valor ecológico, además de un futuro lugar de prisión y exposición de animales para esparcimiento humano.
    En mitad de una crisis mundial por el covid19, que proviene de alterar el medio ambiente y las especies, ¿vamos a consentir este nuevo ataque a nuestra biota?

    Para abundar el dislate, en La Ser se publica, en nota de 13 del presente mes, que "el Centro de Interpretación del Mediterráneo (CIMED) pretende recrear el hábitat mediterráneo para divulgar el entorno natural en el que se encuentra enclavado."

    ¿Nos reímos?
    No.
    Es para llorar. Es para gritar. Es para montar -como dirían mis amigas argentinas, un quilombo-.

    Literalmente dicen que quieren recrear un entorno marino en un entorno marino.

    Efectivamente, como el lector ha captado y no hace falta resumirle, quienes -la mayoría de la población humana, a estas alturas- tenemos conciencia ecológica, debemos impedir por todos los medios que se lleve a cabo esta desgracia antiecológica que nos afectará a todos.

    Señora alcaldesa de Oropesa, dígale a sus amigos del centro futuro de Interpretación de la estupidez humana, a los del Azul Marino ése, que al menos terminen ya su web, que ese sólo detalle ya muestra que todo este asunto está pensado con el culo. Y con el bolsillo.

    No vamos a ponérselo fácil, sepan.
    Unos piensan con el culo y el bolsillo, y otros muchos en términos globales, ecológicos, en forma inteligente.

    Subir