23 de julio de 2019 23/7/19

A sus órdenes señor presidente

Confieso que sentí un afecto especial por Pedro Sánchez. Fueron aquellos momentos en los que Susana Díaz maniobró de forma grosera contra él para apartarle del poder.

Aquel Sánchez era el de “no es no”, el de la coherencia, el del Aquarius, el Sánchez de las ayudas a los más débiles, de la derogación de la ley mordaza y del estatuto de los trabajadores.

Ha llovido mucho desde la llegada al poder de aquel Sánchez. Ha llovido tanto que ahora su gobierno ha decretado silencio para que no se informe de los barcos que siguen llegando. Un Sánchez que deja a los aviones de Salvamento Marítimo sin radares y al barco de la ONG Open Arms amarrado en  puerto. Hemos pasado de la cara humanitaria de Sánchez a su alineación con lo que pide la extrema derecha: que se ahoguen pero en silencio.

El mismo Sánchez aparece, ahora, sumiso a las órdenes del gobierno de EEUU que, otra vez, con los mismos actores que “democratizaron” Irak, se dispone a invadir Venezuela porque “su petróleo les vendría muy bien a las empresas estadounidenses”.

No es mía esta frase. La ha dicho, sin rubor, quien mueve los hilos de esta crisis al lado de Trump: John Bolton. ¿Quién es Bolton? Bolton es un firme defensor de la tortura y de la falta de derechos que su país practica en Guantánamo. Fue el artífice del plan para invadir Irak en el 2003. Fue el inventor de mentiras sobre Saddam Hussein; el que acabó iniciando una guerra  que produjo un drama de refugiados; el nacimiento de ISIS; 500.000 muertos y a la vez multimillonarios beneficios para Halliburton con el petróleo en manos de los americanos. Irak, quince años después, sigue siendo un infierno, pero los intereses petroleros están  a salvo.

A Bolton le pillaron los periodistas anotando en un papel: 5.000 soldados para Colombia y es partidario de bombardear Irán. Forma equipo en la administración Trump, con  Elliott Abrams y Mike Pence.

Pedir a los lectores, en medio de la información a base de flases con la que nos bombardean, averiguar quiénes son Bolton, Abrams y Pence es complicar las cosas porque nos movemos rápido y con mensajes simples: “La dictadura de Maduro.” “El caos.” “La Comunidad internacional.” “Se detienen a periodistas y a la oposición” “Presidente ilegitimo” “Libertad” “Éxodo de venezolanos que huyen del hambre” “Violación de derechos humanos.” Dardos todos ellos que se envían sin ampliar contenidos.

He de dejar claro que no me gusta Maduro por sus manipulaciones para saltarse a la Asamblea Nacional y la incapacidad del chavismo para dedicar los inmensos recursos petroleros a diversificar su economía. No estoy de acuerdo con la gestión económica que lleva la inflación a tasas de seis cifras. Me preocupa la ruptura social, económica y política en ese país. Me preocupa  que la gente allí lo pase mal.

Dicho esto me pregunto ¿Por qué  Venezuela está tan en el centro de la actualidad? ¿Por qué no lo están Colombia, Guatemala, Honduras, Guinea Ecuatorial, Arabia  Saudita, Yemen, El Salvador, Haití,…? ¿Por qué no sabemos nada del caos de Argentina con sus nuevas recetas neoliberales? ¿Por qué casi nada de tantos gobiernos africanos? ¿Le  preocupa realmente a EEUU instaurar la democracia? ¿Por qué insisten tanto en las violaciones de derechos humanos en Venezuela? ¿Por qué no se les dan a todos los dictadores 8 días de plazo para que se “busquen un tranquilo retiro en alguna playa bastante lejos de Venezuela”?  ¿Por qué es noticia el éxodo masivo de Venezuela y no lo son los de Guatemala, Honduras y el Salvador? ¿Realmente es aplicable el art. 233 para autoproclamares  Guaidó  presidente? ¿Por qué se habla cada día de los muertos en Venezuela y no de los muertos de Guatemala, Honduras y el Salvador? ¿Por qué se habla de opositores encarcelados en Venezuela y no de los desaparecidos en China, en Emiratos Árabes o en Guinea Ecuatorial en donde desparecen  para no aparecer nunca jamás? ¿Son demócratas los líderes opositores venezolanos encarcelados? ¿Por qué la oposición ha tachado de fraudulentas todas las elecciones excepto la que les dio la mayoría en la Cámara? ¿Qué hicieron en el 2002? ¿Por qué no hay exigencias a Macron por sus diez muertos y miles de detenidos? ¿Por qué no se le dan 8 días a Israel para que deje  de tener un campo de concentración en Gaza? Habría que preguntarse por qué la mitad de los venezolanos, sumergidos en el caos por la falta de alimentos y medicamentos necesarios que provocan las empresas suministradoras, aun siguen apoyando al chavismo.  Un dato hay que poner también en la ecuación: Venezuela, con el 18,30%, ES  EL PAÍS CON LAS MAYORES RESERVAS DE PETRÓLEO DEL MUNDO. 

Con todas estas preguntas y datos pretendo reflejar que la realidad es compleja y muy distinta a la que nos muestran en mensajes simples. Creo que se puede no estar de acuerdo con Maduro y a la vez sentir repugnancia por lo que se esconde tras unas maniobras que no  hacen presagiar nada bueno. Quienes empujan a ese país hacia el enfrentamiento directamente o actuando como comparsas deberían mostrar cordura ahora y rechazar alinearse con Bolton, el artífice de la guerra de Irak, quién solo tiene la mirada puesta en que “les vendría muy el petróleo venezolano a las empresas estadounidenses”.

Con menos hipocresía, menos propagada, menos falso fervor democrático  y más análisis, es fácil concluir que la realidad es  muy compleja. Solo a partir de ahí se pueden sacar conclusiones que ayuden a una solución.

Exija Sr. Sánchez, exijan señores de Bruselas, plegados a los intereses estadounidenses, elecciones en Venezuela pero no contribuyan al caos ni a dejar ese país en manos de  Bolton, Abrams y Pence (aconsejo perder unos minutos para ver los currículos de estos dirigentes en Internet).

 3 comentarios
JPE
JPE
10/02/2019 06:02
Todos con Guaidó, todos a la guerra

Ni por España ni por Grecia ni por gente de la calle de los países más débiles a los que nos han impuesto duras políticas de ajuste para que no sean los verdaderos culpables quienes asuman el coste de la grave crisis del 2007. En cuanto a la joven estrella de Venezuela me pone los pelos de punta que acabe de decir que no descarta una intervención militar de EEUU o una fuerza extranjera en Venezuela para que el gobierno de Maduro cese en la usurpación del poder. Es decir, al lado de Maduro, el recambio es un señor que no está dispuesto a negociar nada y al que no le importa que en su país se monte una guerra que llene el país de muertos