28 de enero de 2020 28/1/20
Por J. P. Enrique
Solo es una opinión... - RSS

Nadia Otmani, mujer y víctima / Niños en la calle

    El Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer se celebra el 25 de noviembre de cada año y esa fecha  la puso  la ONU con el fin de sensibilizar sobre la violencia machista que deja víctimas todos los días en el mundo. En ese día se recuerda la tortura y el asesinato, en 1999, de tres hermanas (Patria, María teresa y Minerva Mirabal) cuando en la República Dominicana mandaba el dictador Trujillo.

    En Madrid se viene celebrando  desde el  2005, y este año ha quedado en el olvido por la influencia de Vox en el Ayuntamiento de la capital que ha obligado a celebrar un acto menor en el que se han escuchado las palabras de Ortega Smith negando, una vez más, la lacra que sufren tantas mujeres solo por el hecho de serlo e intentando diluir la violencia criminal  con el discurso de  englobar esos asesinatos en la violencia familiar que sufren niños, ancianos y hombres.

    Al escuchar las palabras del líder de la ultraderecha, varios asistentes abandonaron la sala y protestó el alcalde de Madrid y el líder de Ciudadanos, pero la respuesta  más contundente le llegó de una mujer marroquí y musulmana, Nadia OTMANI , que está en silla de ruedas por un tiro que recibió en la cabeza cuando trató de interponerse para defender a su hermana al ser asesinada por su cuñado.

    Esta mujer gritó al líder derechista “que las mujeres estamos soportando mucho”, añadió que “no he cobrado ni un duro del Estado español y llevo 20 años sufriendo la violencia machista y luchando contra la violencia de género. ¡Respete a las mujeres víctimas de la violencia de género, por favor!”.

    No hacía falta decir más.

    El dirigente de Vox ni siquiera la miró y luego diría ante los medios que una periodista de la Sexta había hablado con ella para manipularla y que todo era un montaje.  Una mentira más como más tarde se comprobaría. Luego ha venido otra diciendo que “Nadia es de extrema izquierda” algo que le desmintió la portavoz de Ciudadanos “La conozco bien y sé que no es de extrema izquierda”. Nada importa, hay que seguir embarrando.

    NIÑOS DURMIENDO EN LA CALLE

    Son refugiados tratando de pedir asilo  en busca de respuestas que tardan dos años en llegar. Son personas que han huido de Venezuela, Colombia, Honduras, Nicaragua y El Salvador.

    Están en la calle, resguardándose como pueden del frio, ante el Samur Social de Madrid tratando de pedir asilo, cuando no pueden refugiarse en el suelo de alguna iglesia. Viven de la ayuda  de alguna parroquia y de la caridad. Algunos llevan consigo la “tarjeta roja”, un documento por el que el gobierno les tiene registrados como personas en protección internacional. Una Ley de Asilo de 30-X-2009 habla del derecho de acogida a quienes no tienen recursos para subsistir y el Samur Social es el encargado de responder a esas situaciones “imprevistas que requieren una respuesta inmediata”. La plantilla de ese organismo depende del Ayuntamiento y sus trabajadores protestan por la falta de medios. Para hacer más complicado el drama de esas personas el Ayuntamiento de Madrid ha quitado de allí los bancos situados en la vía pública. No se puede ser de peor calaña.

    Subir