5 de junio de 2020 5/6/20
Por J. P. Enrique
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Ya está todo muy claro: la culpa de Sánchez

  • ¿Cómo tardó el gobierno en suspender las fallas si era algo que le estaban pidiendo las comisiones falleras, los ayuntamientos, los artesanos falleros y el público en general?

A estas alturas está ya todo más que claro: El gobierno de Sánchez ha sido el causante del caos que sufrimos los españoles con el coronavirus y el que sufren tantos millones de personas más allá de nuestras fronteras.

Hay que reconocer que esta vez  tienen toda la razón quienes desde siempre ha culpado de todo al color rojizo (aunque sea muy tenue): de que las naranjas  no las quieran o de que tengamos que pagar el IVA. En estos momentos, esas buenas gentes andan sobradas de razones y hacen bien en proferir insultos por las redes, que no reproduzco para no dejar este artículo sin espacio para decir nada más.

Ya Zapatero fue quien ocasionó la crisis del 2007-2008 al  haber dejado a la gente que se endeudara sin haber puesto freno a aquello, y sin saber que el mercado hay que dejarlo solo cuando va bien  porque “el mercado es sabio y se regula a sí mismo en sus excesos” pero hay que  saber anticiparse en casos puntuales y prever las  maniobras de los grandes fondos de inversión para así evitar la crisis y la recesión ¿Cómo no pudiste verlo Zapatero?

Ahora, en una nueva crisis está más que claro que la culpa es de Sánchez.  Sabemos que ha sido él quien ha expandido el virus por todo el planeta aprovechando sus contactos con iraníes, cubanos y bolivarianos y la maldad de su socio de la coleta.

Sí, ya sabemos que las competencias en sanidad están en manos de la Comunidades Autónomas pero no se entiende como el gobierno de Sánchez no hizo un decreto para obligarlas a tener almacenados trajes y mascarillas, que no caducan y ni son caras, al menos para la protección de  médicos y enfermeras.

La gente  buena  no odia a los políticos que piensan de otra forma, pero esta vez tienen derecho y hasta obligación de odiarle porque su enorme desastre ha superado todas las líneas. Hay que ser muy perverso para haber ocasionado un caos así. Por eso la gente de bien difunde mensajes para que pidan perdón quienes les votaron. Algunos van más allá y hasta dicen que lo mejor que deberían hacer esos votantes es suicidarse.

¿Cómo no ordenó desde el primer minuto a los aviones que no aterrizaran en Baleares y en Canarias? Era algo que le reclamaron todos los partidos y, con insistencia, las asociaciones de hoteleros insulares que no comprendían como seguían llegando turistas. ¿Cómo no puso ejército en la calle para impedir que nadie saliera de sus casas? ¿Cómo tardó en suspender las fallas? Era algo que le estaban pidiendo las comisiones falleras, los ayuntamientos, los artesanos falleros y todos. La prueba es que en la mascletá en Valencia la Plaza del Ayuntamiento estaba vacía. Las personas se habían negado a ir a verla pero el gobierno estaba empeñado en no decretar la suspensión y mantuvo el espectáculo de pólvora.

Es cierto que hubo quien  trajo el virus de Italia al ir  ver un partido de futbol, pero  ellos no querían ir y tuvieron que desplazarse a la fuerza. Ahí están las consecuencias. Y ahora Sánchez pretende no ser el  responsable.

Vivimos un caos: los hospitales están desabastecidos de mascarillas, batas y respiradores  para poder trabajar con las mínimas garantías. Es un caos que la inutilidad de este personaje que nos gobierna ha extendido a otros países. En Francia una enfermera se quejaba “dadnos más putas mascarillas”, Algo parecido dicen en Italia y en Inglaterra los médicos exigen que “se ponga fin a la inaceptable carencia de material”. Al otro lado del Atlántico, en EEUU sucede lo mismo y hablan de que las mascarillas que costaban 85 centavos, ahora se venden a 7 dólares y no las hay.

Trump y Johnson quieren ir más allá y se disponen a llevar al peor presidente español de todos los tiempos ante el Tribunal de la Haya ya que, según afirman muy cabreados,  en una conversación con Sánchez, éste les dijo que no se preocuparan que el virus estaba bajo control y que si los necesitaban les mandaría médicos. Los dos confiados líderes mundiales muestran ahora toda su rabia contra Sánchez por haberles engañado y tras tomarse a risa lo del virus  se han visto obligados a rectificar.

¡Ya puedes irte a casa Sánchez que la has armado muy, muy gorda, pero por poco tiempo, pues tendrás que sentarte en el banquillo de los acusados y pasar el resto de tu vida en la cárcel!

PD Esta misma semana, en plena crisis, hemos sabido que la empresa privada concertada  HM Hospitales ha dado vacaciones a sus empleados sanitarios, mientras los hospitales públicos están desbordados por la pandemia y sufren carencias de todo tipo,  pero hay que reconocer que están en su derecho porque tienen convenios firmados con la administración que son sagrados y deben respetarse por encima de todo, como debe respetarse la libertad de mercado. Hemos visto también camas vacías en centros privados mientras el Estado está desbordado, pero hay que decir lo mismo: están en su derecho. Si, ya sabemos que hubo fuertes recortes en sanidad tras la crisis del 2008, pero se hicieron para  que aumentar su productividad, algo de lo que saben mucho los gestores privados.

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