Martes 21 de Agosto de 2018

Las cosas claras - Piedras vivas - columna de opinión - elperiodic.com

Versión Clásica
Edición Comunidad Valenciana
Columna de opinión
Piedras vivas
Piedras vivas
Por Eleuterio Fernández Guzmán

Las cosas claras

26/08/2016
a mis favoritos
disminuir letra
aumentar letra
comentar

Hagamos un ejercicio de imaginación.

Imaginen ustedes la escena:

Jesús se encuentra en el monte y va hablar a la muchedumbre. Entonces dice esto que es muy conocido: “bienaventurados los pobres de espíritu”.

Sin embargo, luego añade: “Bueno, a esto hay que hacer algunas precisiones porque, en realidad, no quiero decir exactamente eso sino que, en determinadas circunstancias, tales personas, a lo mejor, y según, pueden ser bienaventuradas…”

Otra escena: Jesús dice que donde es sí ha de ser sí y donde es no ha de ser no. Pero entonces vuelve a hablar:

“En realidad, no es que quiera decir que nada se pueda alterar y, en todo caso, tal sí está condicionado a esto o a lo otro; el no, según y cómo…”

Y, acabemos, con esto. En el sumun de la imaginación, veamos a Cristo enseñando la oración más conocida:

“Cuando recéis decir Padre Nuestro, que estás en el Cielo”.

Pero entonces, antes de seguir, va y dice esto:

“Qué sepáis que el Cielo, a lo mejor, no existe o sí…”

En fin, con esto queremos decir que cuando el Hijo de Dios hablaba (veamos estos tres ejemplos) lo hacía con una claridad ante la que no se podía plantear duda alguna: bienaventurados son…, sí es sí y no es no y, por fin, el Padre Nuestro es el que es.

Con esto queremos decir que, al parecer, con el paso de los siglos ha llegado un momento en el que hay que interpretar, demasiadas veces, lo que dice el Santo Padre Francisco. Y es que no son pocas las veces que el anterior encargado de la Oficina de Prensa del Vaticano (ya sustituido) que tuvo que salir a desmentir determinadas interpretaciones de lo dicho por el Vicario de Cristo.

El caso es que no debería haber caso porque las palabras del Papa no deberían suscitar duda alguna. Eso, la mayoría de las veces, lleva a confusión a los fieles y a no pocos problemas de conciencia.

Seguramente, son los tiempos que nos ha tocado vivir pero es posible que sean los que nos han procurado vivir.

¡Oh tempora, oh mores!, que diría aquel.

Comparta este artículo
No hay comentarios en el artículo

Si deseas registrar tu nombre e imagen en los comentarios haz
click aquí
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Con el soporte de:
GV Conselleria Educació

RSS elperiodic.com Comunidad Valenciana
Facebook elperiodic.comTwitter elperiodic.com
Amb la col·laboració de la Consellería d'Educació, Investigació, Cultura i Esport. Generalitat Valenciana.

Aviso Legal | Política de Cookies | Publicidad | Correo: valenciaARelperiodicPUNcom

 
Versión Móvil