9 de diciembre de 2019 9/12/19
Por Eleuterio Fernández
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Un bien merecido bien doble

    Durante este mes de julio, el Ayuntamiento de Burriana tiene previsto aprobar un suplemento en el presupuesto para que se pueda llevar a cabo una obra que ha de ser, a la fuerza, muy importante para el pueblo, para su Banda de Música y también para el Templo de S. Blai que se verá, felizmente, mejorado en cuanto a su alrededor.

    Por una parte, para la Banda de Música, amplia donde las haya y viva como ella misma, ha de ser muy importante disponer de un edificio como el que se proyecta para llevar a cabo sus ensayos y todo lo relacionado con la actividad que tanto anima la vida cultural de Burriana.

    (Plano de las futuras instalaciones)

    Por eso el plano que se muestra aquí (tomado www.elperiodic.com , como el resto de fotografías) nos hace imaginar que, seguramente, van a pasar, por fin pensarán los músicos, a tener unas instalaciones, digamos, en condiciones ya que hasta ahora no han, precisamente, nadado en la abundancia y, aunque hayan hecho del local anejo a donde se va a construir un lugar para trabajar, es lógico pensar que cuando se haya llevado a cabo la obra en cuestión, dispondrán de unas instalaciones acordes con la categoría de la Banda de Burriana, más conocida como AFB (Agrupación Filarmónica Burrianense)

    Como estoy seguro que van a hacer un uso adecuado y prolífico de este edificio que les van a construir en cuanto se aporte el dinero necesario y, desde entonces, en un plazo de ejecución de entre cinco y seis meses, valga la enhorabuena para los músicos y para los que, siendo familiares suyos, han tenido que soportar esperas poco cómodas al término de los ensayos de los hijos o nietos.

    (Fachada de S. Blai)

    Por otra parte, con esta magna y necesaria obra se va a ver beneficiado otro edificio que tiene importancia histórica, religiosa y moral. El Templo de S. Blai va a resultar exento, es decir, no va a tener nada adosado a sus divinas paredes. Por fin va a hacerse un poco de justicia.

    Si por una parte, el antiguo hospital de S. Blai podría tener una razón el hecho de que se adosara a la fachada lateral izquierda del Templo, el otro edificio, una, digamos, finca particular tiene difícil explicación que se construyera donde está construida, pared con pared con el templo dedicado al patrón de Burriana. En la fotografía de arriba bien puede verse el extraño efecto que produce esto. Al fin va a desaparecer, y el Templo va a quedar rodeado, es de esperar, de un espacio libre que permitirá admirarlo en toda su grandeza.

    (Vista de S. Blai tomada desde el río)

    Esto que vemos arriba, el Templo visto desde el río va a tomar una nueva dimensión porque con la permuta acordada entre el Ayuntamiento y los propietarios (por fin se acude a lo que siempre se debería hacer: reubicar a los vecinos en edificios construidos para el efecto que les permita vivir, el menos, en las mismas condiciones que antes sin verse afectados por una expropiación forzosa que siempre resulta oprobiosa y perjudicial para los afectados) el panorama será distinto. Si bien los vecinos no tendrán contacto directo con el Templo de S. Blai, van a quedar muy cerca de él (si es que esto sirve, a alguno de ellos, de consuelo espiritual)

    En fin, que parece que, por una vez, que espero no sea la última, se van a, digamos, matar dos pájaros de un tiro: la Filarmónica tendrá una sede acorde con lo que es y el Templo de S. Blai (no me canso de repetir esto) tendrá el entorno que se merece.

    El patrón es el patrón. Digo yo.





    Las fotografías que ilustran esta columna han sido tomadas de www.elperiodic.com
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