4 de agosto de 2020 4/8/20
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"El laberinto de las pluviales"

    Los principios en la vida lo son todo. Se trata de decir lo que se piensa, pensando lo que se dice, no por temor a las posibles consecuencias, si no por ser fiel a lo que uno siente, piensa, cree o ve meridianamente claro.

    Y no es fácil salir de esa trampa. Todo está construido con la sutil niebla de los prejuicios e intereses con los que la mayoría hemos construido eso que llamamos realidad y que hace que decir lo que se piensa termine por pasar, por pasarnos, factura. Siempre habrá un grupo que tilde lo dicho de insensatez o de disparate, dependiendo de lo que tengan en juego. Y en política, desgraciadamente, no siempre es el bien común.

    Toda esta introducción viene motivada por lo aprobado en el último consejo de administración de Agamed, la empresa mixta que gestiona el ciclo del agua en Torrevieja y que ha aprobado la prórroga del contrato que liga a la empresa con la ciudad hasta el año 2048. Y se ha hecho vendiendo una moto, un ahí queda eso en toda regla, que a pesar de todo el aparato publicitario del partido popular en Torrevieja, no se ajusta a la realidad. Incluso han llegado a hablar del cambio climático para justificar lo que es a todas luces injustificable. En un momento he dudado, al escuchar y leer los argumentos para sostener esta maniobra orquestal en la oscuridad si era Al Gore el que hablaba o era Eduardo Dolón. Si Mariano Rajoy volviera a preguntarle a su primo científico por el tema.

    Todo regalo envenenado ha de envolverse con celofán dorado, con la lucha contra el cambio climático que decía, con no se van a subir las tasas, que estamos gestionando ayudas, que ataremos los perros con longanizas, que esto que lo otro y lo demás allá. La vaselina final y el supositorio ha entrado.

    Cierto que podrá decirse que todo se ha aprobado y que había informes que avalan dicha decisión. Pero no. No me convence. Un único informe jurídico externo pagado con el dinero de los contribuyentes para que se diga lo que se quiere escuchar y hacer posible la pirueta de que todo cambie para que todo siga igual, ya está muy vista. Este gobierno municipal, con Eduardo Dolón de alcalde, nos tiene, desafortunadamente, acostumbrados.

    Se promete un nuevo proyecto de acometida del problema de pluviales en nuestra ciudad, que ya se contemplaba cuando se adjudicó este contrato en 1998 y no se ha llevado a cabo. Y no deja de ser paradójico que la empresa que no ha cumplido con ese objetivo, nos diga ahora que si se le prorroga el contrato se compromete a solucionar el problema de las aguas pluviales y a invertir una millonada en tal desafío. Y en menos de un mes se cocina el asunto: pregúntame por las pluviales, plis plas, yo tengo la solución si me quedo 20 años más obteniendo los beneficios (buena tajada) y si te he visto no me acuerdo. Ahí lo tienes, hasta el 2048. Y el que quiera licitar, que venga dentro de 28 años... o no. 

    Les creí en la primera ocasión. Permítanme que dude en esta segunda oportunidad. De un plumazo nos hemos quitado de en medio la elaboración de una nueva licitación para que otras empresas pudieran concursar y aportar sus medios y conocimientos, tal vez con condiciones más ventajosas para la ciudadanía y para Torrevieja. Aunque eso no lo sabremos ya. Supongo que habrá primado aquello de más vale malo conocido que bueno por conocer. La gobernanza dos punto cero campando a sus anchas en la ciudad.

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