5 de agosto de 2020 5/8/20
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Crónica de un año irresponsable

    Se cumple un año de gobierno en los ayuntamientos, y en el caso de Nules es un año sin responsables. O lo que es peor de Irresponsables en el gobierno.

    La cosa no empezaba con buen pie para el equipo de gobierno. La actuación del Elilluminari en el Estany Fest demostraba la diferencia entre la palabra y el postureo. Las presiones del PSPV-PSOE para anular un actuación cargada de letras machistas y denigrantes para la mujer, obligaba a Junta de Gobierno la suspensión del acto, pero era puro postureo, El Alcalde David Garcia había presumido de contratación y ahora tocaba crear la cortina de humo para que el susodicho actuara. Y así se creó un relato lleno de mentiras donde Ayuntamiento, empresa y cantante jugaban a hacerse el tonto sin que nadie se hiciera responsable. El equipo de gobierno disfrutaba en la terraza gestionada por la empresa mientras el artista actuaba impune sin que nadie se inmutara. Se hizo el paripé de la denuncia a la empresa pero….nadie sabe nada. No había responsables o lo que es peor…al frente solo había Irresponsables.

    Sería el primer caso de un gobierno que le cuesta cumplir la ley.

    En octubre llegaría el caso TPV (cobros a usuarios de servicios municipales al margen de la contabilidad oficial), aunque la alarma saltara en febrero con los informes de Intervención. Tras una negociación del Alcalde con la empresa de servicios deportivos, la falta de dinero en el Ayuntamiento (se lo habían gastado en toldos para el bar del campo de futbol) forzaba a tomar una decisión: suspender las actividades deportivas o admitir que no había dinero y renegociar el contrato. Pues no,  eligieron nuevamente la vía de saltarse la ley: sin contrato, sin documento que lo acreditara, privatizaron el servicio sin avisar a los usuarios. Las personas que pagaron con tarjeta de crédito sus inscripciones a las actividades deportivas municipales lo hicieron directamente a la empresa sin que quedara reflejado el ingreso en ninguna base de datos municipal. ¿Creéis que alguien se hizo responsable de tal desaguisado? No, nuevamente no hubo responsables. El Concejal de deportes, el Alcalde…simplemente personas irresponsables.

    Llegó la feria medieval de Mascarell, estando la localidad aun en obras de pavimentación de calles (retrasos en el cobro de facturas pararon la obra). Nuevamente los incumplimientos eran notorios pero el equipo de gobierno es especialista en salir hacia delante digan lo que digan las más básicas normas legales. Se fijo el miércoles antes de la Feria para que la empresa encargada de hacer las calles abandonara la obra, no volverían hasta el martes después de feria. La normativa de seguridad y salud impide el montaje de la feria mientras se esté ejecutando la obra: no es seguro montar actividades entre tablones, zanjas y zonas por hormigonar. Sobre la documentación todo claro, pero solo había que acercarse a la obra y preguntar a los vecinos para saber que se incumplieron todos los escritos sobre seguridad en el trabajo.

    Algunas personas pensaran que estos casos expuestos, por la complejidad de la normativa que los rige es difícil cumplir estrictamente. Pero no hacen falta casos complejos para que el equipo de gobierno se olvide de que su voluntad no es la ley y que deben regirse por la norma en cuestión. Así no sucedió en también en la Agenda Cultural. Que dificultad la de contratar en el mundo del espectáculo. Presentada la programación cultural con gran satisfacción por la Concejala de cultura, se tornaron sus alegrías en contradicción cuando se le preguntó por los contratos de dicha agenda. No existían. Se firmaron justo después de que preguntáramos por ellos.

    Las reparaciones y obras en las calles, aunque de carácter menor también han de cumplir la normativa. Es por ello que a legislatura pasada tras una licitación pública se dio la concesión a una empresa de mantenimiento bajo la supervisión de los técnicos municipales y el concejal delegado del área. Hasta que llegó el nuevo gobierno. Las certificaciones de obra ya no pasaban por el contradictorio del aparejador municipal, sino que se firmaban sin cotejar por el Concejal de obra (y Alcalde a su vez) sin importar cuantos informes en contra de Intervención o Urbanismo hubiesen. ¿No cumplen la ley van a cumplir un contrato público de concesión?

    Pasando los días y los incumplimientos llego la Navidad, la carpa para las celebraciones y la lista de incumplimientos varios para las noches de Nochebuena, Nochevieja y Roscón. Informes de Policía y Técnicos municipales desfavorables que siempre derivan en una excusa y un decreto de Alcaldía en el último momento para salvar la celebración pero impidiendo la correcta tramitación administrativa de dichos eventos. Que mal se hacen las cosas cuando las hacen otros y las vemos por la tele y que benévolos debemos ser cuando pasan en nuestro pueblo.

    Con todo esto entre manos pasamos de año y los responsables de presentar un presupuesto para el año 2020 no lo hicieron, no lo presentaron. Como buenos Irresponsables habían pasado meses prometiendo dinero a las asociaciones locales y comisiones de fiestas de barrios y Mascarell pero se les olvido plasmarlo en un papel y aprobarlo en un pleno municipal.

    Y llego febrero, el caso del TPV salía a relucir, las excusas se acumulaban y nadie era responsable de nada. El expediente de sanción a la empresa del Elilluminari se escondía lo más abajo posible. El presupuesto del 2020 no pasaba de ser un borrador. Las facturas del 2019 eran un gran elefante rosa que estaba en la sala y el gobierno no lo veía. Nadie era responsable de nada. Todos eran Irresponsables. ¿Qué podía faltar? Una modificación urbanística a la carta. Si tu local incumple una ordenanza municipal no te molestes en adaptarlo, pide que te cambien la ordenanza. Dicho y hecho. La satisfacción del trabajo bien hecho. El conflicto de intereses no entra en la ética política.

    Y llegó marzo y con él la pandemia del COVID19. Que mejor telón para tapar la esperpéntica escena que se representaba en el Pleno Municipal por parte del equipo de gobierno.

    Las facturas del 2019 por pagar y el Concejal responsable de hacienda esperando una liquidación del 2019 con superávit. Le fallaron las previsiones y los cálculos. Su irresponsabilidad dejaba las facturas por pagar pendiente de un ajuste financiero de 1’3 millones. Pero tampoco sería responsable de la situación, como el resto del gobierno la Irresponsabilidad como seña de identidad. Propusieron hacer pagos fuera de la legalidad con los informes técnicos de Secretaria e Intervención en contra. Gritaron a los cuatro vientos que las facturas eran socialistas. ¿Pero cuando les pedimos que sacaran el informe en el que basaban sus acusaciones sabéis que pasó? Que no había documentación que sostuviera sus acusaciones, el Alcalde les mentía a sus concejales y estos a su vez repetían sus mantras si molestarse en descubrir si eran verdad o mentira. Total una Irresponsabilidad más.

    Al final no les ha quedado otra que aceptar las propuestas del grupo socialista: cumplir la ley y aprobar el presupuesto, el ajuste financiero y por fin pagar las facturas. Pero tampoco han sido responsables de ello, el trabajo ha sido por cuenta de los técnicos de la casa. Si buscan responsables, busquen a los funcionarios.

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