24 de mayo de 2019 24/5/19
Por Edgar Fernández Vidal
La voz de la juventud - RSS

Cuestión de dinero

A finales del siglo I antes de Cristo, en la Roma gobernada por el emperador Augusto, un civil llamado Cayo Cilnio Mecenas obtuvo fama por su apoyo económico al arte y a la cultura de esa época. A este civil desinteresado le debemos el término “mecenazgo”, que no es más que el patrocinio a artistas, científicos y literatos para que estos pudieran desarrollar su obra.

En la Baja Edad Media, el mecenazgo civil cobró importancia contando con las aportaciones de instituciones políticas, aristócratas y monarcas autoritarios en formación. Pero no es hasta el Renacimiento cuando los artistas áulicos, tales como, arquitectos, pintores de corte y poetas, fueron protagonistas de lo que se conoce como mecenazgo moderno, el cual supuso un auge importante para el arte y la cultura. Familias como los Médici supieron rodearse de los artistas y humanistas más importantes haciendo de Florencia el centro cultural de su tiempo.

Un concepto tan viejo, y a la vez tan importante, que permitió el desarrollo cultural y artístico durante siglos, parece ser que en nuestra era, la de la información, no está bien visto. Lejos queda el afán y el amor por la mayor belleza del ser humano, la cultura y su divulgación.

Hace pocos días la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (CRUE) propuso que los alumnos universitarios pudieran recibir ayudas económicas de terceras personas para pagarles sus costosos estudios, pero para mi asombro, y el de toda la comunidad universitaria de Castellón, nuestro “queridísimo” rector de la UJI, Vicent Climent, anuncio que no iba a aceptar ayudas externas para los estudiantes. Se argumenta diciendo que solo el estado debe ayudar a los estudiantes, alejando así a la sociedad civil de la investigación y divulgación de cultura al más alto nivel. ¿Qué hubiera sido de Piero della Francesca, Rafael o Van Dyck si la Iglesia de aquel entonces (poseedora de la cultura, como ahora las universidades) no hubiera permitido que los mecenas ayudaran económicamente a los científicos y artistas del momento?

En cierto nicho de nuestra sociedad está implantada la idea de que el estado debe hacerlo absolutamente todo y anular a la sociedad civil, que por otra parte, es la que suministra al estado, mediante impuestos, de los recursos para hacer sus cometidos. Esto es la pescadilla que se muerde la cola, el estado es el único ser divino cuya función es decir que está bien, que está mal y en qué cantidad, pero el estado se nutre de nuestro esfuerzo. Que gran paradoja que los ciudadanos trabajen para sufragar un ente que decide por ellos. ¿No es mejor que cada individuo decida qué hacer con su tiempo y dinero?

Si un ciudadano libre que vive en un supuesto país libre quiere ayudar económicamente al futuro de nuestro país, que son los estudiantes, ¿Quién es el rector de la UJI para prohibirlo? Ya está bien de tanto estatismo, de tantas decisiones unilaterales que anulan las voluntades de la sociedad civil, de gobernantes que deslumbran “acontecimientos interplanetarios” a años luz de los deseos y necesidades del pueblo llano. Yo quiero un futuro mejor, un futuro nuestro, que nadie decida por mí y que en fin, sea libre.

 7 comentarios
miguel bataller
miguel bataller
19/09/2013 11:09
Me sorprende.....

...tu capacidad de análisis y síntesis, para tu juventud. Y me parece muy positivo el observar que pese al esfuerzo continuado durante muchos años de Gobiernos dispares en España, tratando de limitar nuestras libertades públicas, para que sea "Papa Estado" quien decida y canalice todos los recursos de los españoles a su conveniencia, y los oriente a crear infraestructuras improductivas y costosas, o a su clientelismo político, para ganarse votos y adeptos a cambio de dinero, un joven como tu apueste abiertamente por el mecenazgo desde los patrimonios privados, en vez de las limosnas interesadas desde la política. Y creo que son precisamente los países con una Ley del Mecenazgo clara y concisa, con ventajas fiscales en función de lo que aporten los mecenas, los que hoy son mas prósperos y aquellos en los que la iniciativa privada ayuda a las más brillantes Universidades, a investigar y contribuir al progreso de sus ciudadanos. Es una forma de incentivar la libertad, la cultura y arte