8 de diciembre de 2019 8/12/19
Por Paco Ventura
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Sueños de Navidad

    En estas fechas, aprovechándome de la oportunidad que me brinda este periódico, me gustaría no hablar de otra cosa que no fuese la paz y el amor entre las gentes, y para ello dejaré fluir mis sentimientos, que no son otros que el agradecimiento a todos aquellos que, con su esfuerzo, consiguen buenos resultados en este sentido.

    Es muy duro comprobar que, la mayoría de nosotros, nos preocupamos, prioritariamente, por conseguir la mayor cantidad de bienes materiales, que no sería malo, si una vez conseguidos los supiésemos utilizar.

    Por mis años, he pasado ya por distintas épocas, y me he dado cuenta que muchas situaciones, aunque con elementos distintos, se repiten. ¡Curiosidad!

    Pero existen dos (el nacimiento y la muerte) que, además de repetirse, una, al menos, era inevitable. Ningún ser humano, que yo sepa, ha conseguido en el mundo, vencer a la muerte ¿Se conseguirá algún día? Yo, ¡Lo dudo! Pero mira tu por donde, si que se empeñan ahora en vencer a la vida evitando el nacimiento de seres indefensos. Y no voy a meterme en polémicas de si debería, en algunas situaciones, ser conveniente o no, pues para ello está la ciencia. Lo que no puedo comprender es que se pueda quitar la vida a un ser, por el solo hecho de evitar que nazca.

    En mis años mozos existieron muchos matrimonios, de los mal llamados de “penalty”, en los que, aunque en principio se pasaba por la “vergüenza” de soportar los comentarios de aquellas gentes que, con poco criterio y tolerancia, no aceptaban una relación prematrimonial, se esperaba el nacimiento de aquel hijo/a con ilusión. Por supuesto no existían tantos medios como ahora para “deshacerse” de aquello que SÍ habían querido los hijos y que, en muchas ocasiones, únicamente era cuestionado por los padres, y lo cuestionaban por cuanto el nacimiento de aquel hijo/a les avergonzaba. ¡Qué ridiculez! ¿Es que habrá algo más bonito que el nacimiento de un hijo/a-nieto/a?

    ¿Cuántos matrimonios, con hijos o sin ellos, acogerían a aquellos seres a los que se quiere evitar que nazcan solo porque SI? ¡¡¡Ah!!! ¡Pero es que eso no vale! ¿Cómo podrían consentir los padres o abuelos de aquel ser que no llegaron a tener en sus brazos porque lo repudiaron, que después de nacer pudiera ser entregado a aquellos que, aun no habiéndolo “parido” ellos, sí que lo querían? ¿Y si después resultaba ser alguien importante?

    ¡Bueno! Con esto, únicamente pretendo que, quien quiera, reflexione en estas fechas.

    Se habla mucho de la Paz y el Amor, pero la Paz y el Amor deberíamos llevarlos siempre en nuestro interior, para, de esta forma, ofrecerlo durante toda nuestra existencia, y no únicamente en estas fechas.

    Sin entrar en comparaciones ni valoraciones, porque únicamente refleja lo que sale del corazón, os mando, a todos los que de una forma u otra colaboráis con este “periodic”, mis SUEÑOS DE NAVIDAD, deseando que paséis unas felices Navidades y que el Año nuevo 2010 os depare lo mejor.

    SUEÑOS DE NAVIDAD

    Dicen que la vida es sueño,
    mas de él quiero despertar,
    porque el sueño que yo veo
    semeja a la realidad.

    Si yo pudiera ofrecer
    con mi amor una esperanza,
    me dejaría querer
    sólo por volver a ver
    muy feliz a quien le falta.

    Mas…

    Yo del sueño de la vida
    hoy quisiera despertar,
    para en el mío soñar
    que está mi ilusión cumplida.

    Es la ilusión de ofrecerte
    todo mi amor y amistad,
    en estos días que el mundo
    da a la guerra prioridad.

    Nunca dejes tú de amar,
    y si un día amor te falta,
    búscalo siempre en tu sueño,
    y si ves que en él lo encuentras…
    ¡No lo dejes escapar!

    ¡Feliz Navidad!


    Paco Ventura Fonfria
    Diciembre de 2009

     

     4 comentarios
    Jo
    Jo
    29/12/2009 04:12
    Teoría

    Buenas reflexiones para una charla de sobremesa sentados ante un café. Bien diferente sería si nos cayese el problema en casa. Una violación, por ejemplo. Ëste es un tema muy delicado, demasiado.

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