24 de agosto de 2019 24/8/19
Por Cristina Querol
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Señores, nos veremos en las urnas/ o Fumata negra para el PSOE

A pesar de que cada vez somos más los que pensamos que lo suyo ya no tiene arreglo ni por mediación divina, Zapatero se entrevistó con el Papa la semana pasada. Y es que la fumata socialista sale cada vez más negra. No valdrá encomendarse a los cielos, porque Dios aprieta, pero Zapatero está ahogando, hasta el día de su juicio final, que será el día de las elecciones. Unas elecciones que le costarán a este gobierno la muerte política, que es lo que le corresponde a quien tiene el dudoso honor de haber sumado un millón de pobres al país.

Y de nuevos pobres a nuevos ricos, como Belén Esteban, que al parecer cobra ella solita lo mismo que todo el gobierno. No caeré en la tentación de preguntar ¿¡Ah! pero encima cobra este gobierno? En todo caso, un dato aberrante, como el pensar que haya un medio de comunicación dispuesto a pagar 1,2 millones de euros anuales a un personaje televisivo. Detrás de todo ello hay una falta de cultura política preocupante que los medios fomentan y que a este gobierno le viene de perlas. La pena es que con Zapatero no podamos hacer zapping.

Y no podemos hacer zapping pero ahora nos traen ellos mismos un lamentable “reality show” que tiene más de “show” que de “reality”, con olor a refrito orquestado por Felipe González y basado en aquel sentimiento tan socialista de que cualquier tiempo pasado fue mejor. Abre la boca Felipe y el socialismo se rinde a sus pies, con devoción y nostalgia. Se respira sosiego porque si alguien es capaz de darle la vuelta a la tortilla con una soberbia tan bien disfrazada de carisma es, sin duda, él.  Zapatero queda ligeramente eclipsado en el momento en el que mejor le viene la sombra. Al fin y al cabo, en estos tiempos de baja intensidad ideológica, Felipe les hace más falta que nunca. Y siempre ajenos a que si Pablo Iglesias levantara la cabeza y viera las colas del paro se lo pensaría dos veces antes de fundar el PSOE y UGT.

Porque, volviendo a los símiles divinos, estos sindicatos se están cubriendo de gloria. Con casi cinco millones de parados, la lamentable complicidad de UGT y CCOO con este gobierno clama al cielo. La no-huelga fue, al contrario de lo pretendido, la escenificación de esa instrumentalización que el PSOE hace de quienes tienen la obligación moral y constitucional de defender al trabajador. Decenas de millones de euros ha destinado el Ministerio de trabajo a financiar la actividad sindical de estas dos organizaciones. Millones que salen de los bolsillos de los ciudadanos, que hoy ven estupefactos como quienes les tienen que defender ante las agresiones de este gobierno se rinden a los pies del ejecutivo. Tan impunemente.

Y ahora que se ha acabado el hombre del talante y se deja ver el verdadero Zapatero, un papel sobre la mesa de sindicatos y patronal amenaza con una reforma laboral al margen de unos y otros. Ahora que la credibilidad de los sindicatos ya no es tal y que Zapatero ha visto lo poco que  beneficia a su imagen pública esa luna de miel con unos sindicatos absolutamente desacreditados, lanza un guiño a la derecha para que apoye la reforma. Y como ya nos vamos conociendo, cuando la urgencia de la situación obligue a tomar medidas poco populares, el PSOE podrá decir que la derecha es cómplice del texto aprobado.

Al fin y al cabo, y en esto los socialistas son maestros, quien sepa dibujar la realidad, será dueño de ella. Pero señores, nos veremos en las urnas.

 16 comentarios
cris
cris
21/06/2010 12:06
a yo5

el tercero sera mejor que el segundo y que el primero. Seguro

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Señores, nos veremos en las urnas/ o Fumata negra para el PSOE
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