20 de agosto de 2019 20/8/19
Por Francisco Planelles
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Confesiones

En este mundo internético y celularístico, excediéndonos a veces en la síntesis, solemos confundir a nuestros amables y tertuliantes amigos.

Apreciado José, comparto tu opinión y valoro tu amistad. Lo cual demuestra que a pesar de las artificiales deferencias, fruto de los intereses creados en el enrarecimiento de nuestros respectivos “países”, las personas como tú hacen florecer lo mucho que tenemos en común.

Ponderado Vigorhumus, tan españoles somos quienes sufrimos con Unamuno y Machado, razonamos a la par de Ortega y Gasset, o reflexionamos con Madariaga y Diaz-Plaja. Como aquéllos que por sus carencias no pudiendo ascender al tren, lo apedrean y hasta le prenden fuego.

España se asemeja a un cuerpo cuyos órganos se consideran autosuficientes e independientes. Es el orgullo seguramente el que nos mantiene tan campantes en la Edad Media, incapaces de conciliarnos en el Renacimiento.

Para el alumbramiento de una “nueva España” eran menester los servicios de un buen ginecólogo. Lamentablemente los socialistas consideraron que con el Señor Zapatero alcanzaba. ¿El resultado? Un aborto.

Estimado Miguel, mi buen amigo, jamás dije: “Admiro a los vascos”. Dije: “Tengo fe en los vascos”. Quizás hubiese sido más apropiado decir: “Pienso que los vascos son los que, aparentemente, están haciendo mejor los deberes”.

Toda comunidad está matizada por las más diversas tendencias. Mi error fue el generalizar.
Afirmé: “Los valencianos y el PP levantino me han decepcionado o desilusionado. La ilusión, en definitiva, es propia de los ilusos, y evidentemente ésa es mi condición.

También yo amo a Valencia y me siento orgulloso de ser valenciano. Lo cual no es óbice para que sienta cierta desazón hacia la conducta irresponsable de algunos de sus dirigentes y la complicidad de los más, al coaligarse con su desidia al evidente deterioro de la economía y la pérdida del más preciado de los dones. La identidad.

A Dios rezando y con el mazo dando… Amén.
Apreciado Joan: como de costumbre, tu aporte es un acicate que incita al razonamiento en la busca de la verdad y la justicia.
En la historia que nos propones percibo la irresponsabilidad de los ausentes, el capataz y el responsable del emprendimiento.
El obrero no siempre está capacitado para resolver problemas que, por lo regular, están más allá de su capacidad y sus posibilidades.

La vida, apreciado amigo, a mi entender es una selva, en donde el ser humano más que vivir, convive. Cuando ese equilibrio se quiebre, no habrá vida posible para el “homo sapiens” sobre la faz de la Tierra.

Es buena cosa la denuncia, pero hay que distinguir entre lo que puede enmendarse y aquello que, por su naturaleza, no tiene solución favorable a lo que nosotros consideramos nuestros intereses. No es razonable evadir el río para ahogarse en el mar. Lo inteligente sería aprender a nadar.

 

 19 comentarios
miguel bataller
miguel bataller
05/06/2012 09:06
Al Sr. Oliva

¿Conoce Vd. a algun español de bien que no sea tremendamente crítico con los sindicalistas españoles, que viven de las subvenciones del Gobierno, de los ERES que trajinan a cambio de una comisión de los trabajadores que quedan condenados al paro y son esquilmados hasta el ultimo momento por sus sindicatos, que una vez desempleados se olvida de los trabajadores, que "chupan del bote" de los cursillos de formación dándolos o no dandolos, que gestionan por decisión política los fondos de pensiones de los funcionarios y todo eso a cambio de hacerles el trabajo sucio a los politicos, saliendo a encender las calles cuando se lo piden sus valedores? ¿Cómo se pueden comprender que en el BOJA (Boletin Oficial de la Junta de Andalucia) se les entreguen ayudas internacionales a gestionar por ellos de casi 10.000 millones de pesetas, para unos conceptos tan increibles como peregrinos? No se sorprenda de que el Sr. Planelles no crea en ellos. Sólo creen en ellos, los que comen de ellos.

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