15 de diciembre de 2019 15/12/19
Por Miguel Bataller
Columna de Michel - RSS

¡Hasta siempre Vicente Fenollosa!

    Hoy lamento tener que escribir esta columna, aunque lamentablemente era algo que sabía que iba a llegar desde hacía tiempo y durante unos días le he pedido a Dios en mis oraciones, que acabara una situación irreversible cuanto antes.

    No voy a descubrir nada a ninguno de sus familiares y amigos más íntimos, ya que la personalidad de Vicente Fenollosa Ramos, era transparente para quienes hemos tenido la suerte de conocerle y tratarle en las distancias cortas durante muchos años, pero quiero honrar su memoria con mis vivencias como familiar, como amigo y como vecino durante los tres meses de verano a lo largo de casi cuarenta años.

    Había dos cosas sagradas en su vida a las que se dedicaba en cuerpo y alma sin escatimar un solo minuto a esas dos razones fundamentales e su vida, como en la mía:

    LA FAMILIA Y LA EMPRESA

    Durante los cincuenta años de relación personal y familiar entre nosotros, en incontables ocasiones hemos abordado el tema y los dos hemos tenido muy claro que para poder ofrecer a nuestras esposas, hijos y nietos una vida como la que deseábamos para ellos y un futuro lo mejor posible, habíamos tenido que renunciar en muchos momentos a estar con ellos para dedicarle a nuestras empresas un tiempo precioso, que hubiéramos disfrutado mucho más al lado de los nuestros y viviendo su día a día, pero los dos teníamos muy asumido que teníamos que saber administrar nuestro tiempo a fin de no perjudicar ni a la familia ni a la empresa, porque ni su vida ni la mía hubieran tenido sentido sin alguna de las dos, ya que nuestra felicidad se complementaba con la interdependencia de las mismas y nuestras responsabilidades primordialmente con la familia, pero subsidiariamente con la empresa.

    Luego el tiempo que nos sobraba, era para nuestros amigos y nuestras aficiones y para Vicente era primordial su Club 53 y su mundo fallero y buena prueba de ello, es que año la mayor de sus nietas, Mar , es la Fallera Mayor de Burriana después de haber pasado por todos los estamentos representativos en el Club 53 y su vida fallera desde su mas tierna infancia y la mas pequeña Teresa también vive ese mundo en el Centro España con similar entusiasmo, pese a ser aun una niña.

    Amigo de sus amigos, cordial, afable y noble con todo el mundo, nunca me ha decepcionado con ninguna de sus actitudes ni me consta que haya decepcionado a ninguno de sus amigos.

    Ha sabido inculcar en sus hijos el sentido empresarial con su ejemplo, y tanto su primogénito Vicente al frente de la empresa familiar, como el pequeño Pepe al frente de una de las empresas del Grupo Porcelanosa, están demostrando ser excelentes gestores empresariales y su hija María mas pendiente de sus responsabilidades familiares, también ha encontrado en el mundo de la banca en la Caja Rural de Burriana, la manera de seguir la estela empresarial de su padre.

    Podría escribir un libro de mil páginas y me faltarían muchas, para recoger mis vivencias a su lado y lo que he disfrutado de su compañía, pero lamentablemente sólo voy a centrarme en lo último, lo más reciente y doloroso que le ha tocado vivir.

    Una enfermedad inhumana, le había ido mermando sus capacidades en los últimos años, pero su inteligencia natural y su fuerza de voluntad le permitieron vivir con absoluta normalidad hasta que su fuerza física le fue restando movilidad e independencia de movimientos.

    Hasta este último año, su permanente sonrisa agradecida y sus gestos amistosos, a veces eran la mejor respuesta en nuestras conversaciones cuando ya no alcanzaba a poder dar la respuesta adecuada.

    Él lo sabía, porque además de inteligente era muy intuitivo y de ese modo te trasmitía su amistad y su cariño.

    Lamento no haberle dedicado mucho más tiempo, pero la verdad es que todo lo que yo disfrutaba a su lado durante tantos años, lo sufría ahora cuando le visitaba, porque se me hacía muy difícil no deprimirme ante su sufrimiento y el de Maria Dolores que ha tenido una actitud maravillosamente ejemplar toda su vida a su lado, pero muy especialmente durante la época mas difícil de la enfermedad de Vicente.

    Y sus hijos y nietos han estado siempre a su alrededor y colmándole de amor y atenciones hasta el último momento.

    Sé que no necesito deciros a todos vosotros lo mucho que queremos a vuestros padres y abuelitos, porque habéis sido testigos en primera persona de los años de sana y magnifica convivencia con ellos, sin el menor problema ni roce entre nosotros.
    Pero no quiero dejar pasar la ocasión, de pediros perdón sin en la última fase de la enfermedad de Vicente, no le he dedicado todo el tiempo que debiera.

    Yo mismo me lo he reprochado una y mil veces, pero cada vez que iba a verle y observaba su deterioro y que ya ni me conocía, ni podía comunicarse conmigo me deprimía y me iba a casa con un nudo en la garganta y una sensación de impotencia que no podía soportar, después de haber compartido tantos momentos maravillosos a su lado rebosando risas y alegría a raudales.

    Me quedaré con esos momentos cada vez que me acuerde de mi primo y amigo Vicente y de nuestras veladas familiares rodeados de esposas, cuñados, hijos y nietos, ya que las familias FENOLLOSA-ESTEVE, CIVERA-ESTEVE, BLANCH-SEARA Y BATALLER-BLANCH en verano dejábamos de ser cuatro, para convertirnos en una sola, durante los tres meses de verano desde hace mas de treinta y cinco años y eso nunca se olvida ni se olvidará.

    ¡UN ABRAZO VICENTE, DALE OTRO DE MI PARTE A ALFONSO Y ALGUN DIA REPETIREMOS EN EL CIELO NUESTRAS VELADAS FAMILIARES ESTIVALES DE LA TIERRA!

     1 comentario
    Vicent Bosch i Paús
    Vicent Bosch i Paús
    29/12/2018 11:12
    Requiescat in pace

    Requiescat in pace. Per una vegada no insultes.

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    ¡Hasta siempre Vicente Fenollosa!
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