19 de octubre de 2019 19/10/19
Por Vicente Piqueres Monzonis
El Caballero del Komián - RSS

La fuerza de los sonetos

    El vuelo de las águilas
    (Soneto con estrambote)

    Odié siempre las grandes multitudes
    porque son un enjambre de locura
    que puede terminar, en su aventura,
    con algunas, muy ciertas, inquietudes.

    Sin duda buscaré las amplitudes
    pues aquellas prodúcenme tortura.
    El vivir entre tanta chifladura
    es muy propio de nuestras juventudes.

    Hay causas que originan largas colas
    por ver u oír, al fin, ciertas bobadas
    cuando sólo se buscan aureolas,

    y las gentes se quedan mosqueadas.
    Mas afirmo: Las águilas van solas,
    los borregos van juntos en manadas.

    Escuchad el murmullo de las olas,
    libremos nuestras mentes del tormento
    luchando por la vida con talento.

    ¡Está ahí! Ahora, hoy y siempre
    (Soneto con estrambote)

    Acecha como fiera muy hambrienta
    escondida detrás de matorrales,
    y su sombra se pega a los mortales
    que fulmina cual rayo en la tormenta.

    Quien no tiene cordura lo revienta
    con unas consecuencias muy fatales,
    y en tragedias que ya son abismales,
    a cualquier ser humano desorienta.

    Todo el mundo rechaza su presencia.
    Más quien viva un ambiente muy aciago
    buscará solución con impaciencia.

    Al notar con mis años que naufrago,
    acepto resignado su existencia
    cuando deba beber mi postrer trago.

    El tema es muy profundo; ¡No divago!:
    Pues ella, sin retraso ni demora,
    acude puntual y en cualquier hora.

    En el jardín
    (Soneto con estrambote)

    Paseando por dentro del jardín
    yo contemplo, de Dios, las maravillas
    cuando veo tantas rosas amarillas
    y el conjunto de flores.¡Un sinfín!

    El perfume de aquel bello jazmín
    y ver jugar a ciertas avecillas
    me dicen que estas cosas tan sencillas
    ya son para nosotros un festín.

    Si tengo ante mis ojos una rosa
    admiro plenamente su belleza
    y evito la marchite cualquier cosa,

    pues quiero se conserve su pureza.
    Sólo, quizás, alguna mariposa
    la tratará con mucha sutileza.

    Pues a mí me produce gran tristeza
    si cortan una rosa del rosal
    y que muchos lo vean tan normal.

    Epitafio

    No sintáis pena alguna por mi muerte
    pues éste es el final de mi sendero.
    Aquí tengo el descanso verdadero,
    aunque no tuve queja de mi suerte.

    Yo no aposté en mi vida por ser fuerte
    pero tampoco fui manso cordero.
    Jamás me ha doblegado el vil dinero,
    y mi actitud que a nadie desconcierte.

    Ya que mi alma es ahora muy dichosa
    por estar ante Dios puesta de hinojos,
    mi partida no fue muy dolorosa.

    ¡Que mi marcha no nuble vuestros ojos!
    Aquí, detrás de tan sencilla losa,
    sólo están de mi cuerpo los despojos.

    Evocación

    Si busco mi refugio en el pasado
    es que veo un futuro delirante,
    y vivo con zozobra cada instante
    por estar al presente encadenado

    En mí, toda ilusión, se ha terminado,
    veo melancolía en mi semblante,
    camino por la vida vacilante
    porque algo de mi ser fue transformado

    Mas no hallo una razón en mi existencia
    ni un momento crucial en mi destino;
    me falta una respuesta en la conciencia

    que me diga si tuve un desatino,
    cuando falto de un poco de experiencia
    yo pude haber tomado otro camino.

    Tribulación humana
    (Pensamientos de un anciano)

    Mientras voy terminando mi andadura
    por un mundo tan lleno de maldades,
    yo busco en el barullo mil verdades
    que me llenen de paz y no tortura.

    El placer, en la vida, poco dura
    por estar rebosante de ansiedades
    y abismarnos en ciertas veleidades
    que suelen conducir a la locura.

    Veo, pues, que se acaba mi existencia
    y con ella lo más bello pasó.
    Mas ahora ¿qué busca en mí la ciencia

    si toda mi ilusión ya se perdió?
    Morir es, de nacer, la consecuencia.
    ¿Pasa el tiempo?... ¡No! Quien sí pasa soy yo.

    Pues alguien con sentido ya pensó:
    ¿Para qué conseguir longevidad
    si atrápanos, al fin, la eternidad?

    Resignación

    No sé si mi critério será cierto
    cuando veo desorden en la vida,
    pero pienso que mucho se descuida
    evitar el que exista tanto muerto.

    Los chiflados me causan desconcierto,
    quien es pobre carece de guarida,
    el rico su dinero dilapida,
    y quien miente me deja boquiabierto.

    Mi conciencia con esto se provoca
    y podría soltar algún bramido,
    pero creo que en algo se equivoca.

    Vale más el dejarlo en el olvido
    y admitir que la gente siga loca.
    ¡No trates de encontrarle algún sentido!

    Pensamientos míos

    Contemplo cada noche el firmamento
    y viendo de este mundo su arrogancia
    ¿por qué se da tantísima importancia
    a la gente con falta de talento?

    Los límites de nuestro entendimiento
    indícanos cuán grande es la ignorancia,
    de todo lo que tiene concordancia,
    y que por ley se encuentra en movimiento.

    Aún está cerrada nuestra mente
    y está reconocido por cualquiera
    el no poder ver más que lo presente.

    La duda está en saber si lo de afuera
    podemos comprenderlo claramente,
    y si es verdad o sólo una quimera.

    Teniendo fe cristiana es la manera
    para entender que todo este misterio
    no se acaba en un triste cementerio.

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